POR ANALÍA FILOSI
Gordie Brock golpeó a su esposa, Deena, pero como no había intención de asesinarla, lo encuentran inocente. El Dr. Sebastián Stark ha ganado una vez más. Sin embargo, poco tiempo después, Gordie asesina a Deena, confiado en que su exitoso abogado lo sacará nuevamente de dificultades. Stark está horrorizado. Transcurre un mes y el abogado no ha vuelto a tomar un caso. Su asistente, Margaret Pool, y su hija, Julie, intentan convencerlo de que vuelva al trabajo. Además, en poco tiempo Julie deberá decidir si quiere vivir con él o con su madre.
Demasiada presión para un profesional que hasta ahora se ha movido con gran soltura en el mundo de las leyes. Sebastián Stark siempre fue conocido como un abogado defensor carismático y seguro de sí mismo. Pero todos tenemos un límite y para él, el desenlace shockeante e inesperado de un caso lo llevará a replantearse su carrera. La decisión sorprenderá a muchos: Stark optará por trasladar sus agresivas tácticas hacia otro ámbito de la abogacía, se convertirá en fiscal. Un duro e inescrupuloso fiscal.
DE LEYES. Hubo una época en que los forenses no eran los grandes protagonistas de las series de televisión. Lo que más parecía atraer a la audiencia era todo lo que tuviera que ver con juicios y fue así que la pantalla chica empezó a poblarse de historias en la que los abogados eran sus grandes protagonistas. Entre los viejos, muchos recuerdan al astuto Madlock, que la televisión abierta uruguaya supo tener en su programación con gran éxito. Muchos años después, la llegada del cable abrió un mundo de posibilidades en el que el desafío pasó a ser encontrar "el ángulo distinto" de una nueva serie de abogados. Los practicantes eran profesionales dispuestos a todos por hacer que sus clientes ganaran, dispuestos a todo también para subir peldaños en sus carreras. Por Ally McBeal desfilaron los casos más insólitos porque en realidad lo que importaba era la vida personal de su protagonista (encarnada por Calista Flockhart). Como continuadora de este estilo de comedia, apareció Justicia ciega, con un James Spader que ya ha ganado premios Emmy y Globo de Oro por el personaje creado junto a otro peso pesado de la actuación, William Shatner (ganador del Emmy, nominado al Globo de Oro). La ley y el orden se ocupó -y ocupa- de las dos partes del proceso, la actuación de la policía y el posterior juicio, abriendo franquicias como Unidad de Víctimas Especiales o Intento Criminal y llevando a Mariska Hargitay a ganar el Emmy y el Globo de Oro. Y más recientemente, en lo que parece ser una vuelta a los dramas legales, Justice muestra a un grupo de abogados liderado por un profesional (Victor Garber) al que le fascina aparecer en los medios de comunicación y en ellos basa sus tácticas y estrategias para probar que sus clientes son totalmente inocentes. En la línea de esta última serie, que en América Latina se puede seguir por Warner Channel (miércoles, 22 horas), se ubica Shark, el nuevo drama que Canal Fox estrenará en febrero con James Woods como protagonista. ¿Por qué decimos que va en la misma línea que Justice? Porque su personaje principal es un abogado dispuesto a usar todas las herramientas posibles para que su caso gane el juicio. Sebastián Stark es, al principio de la historia, un abogado defensor como el Ron Trott de Justice, pero el desenlace sorprendente y poco esperado de uno de sus casos lo decidirá a pasarse a la vereda de enfrente y transformarse en un temible fiscal. Ya nada será igual a partir de ese momento.
POCOS ESCRÚPULOS. Las reglas de oro de Sebastián Stark son cuatro: 1) un juicio es una guerra, 2) la derrota es la muerte, 3) la verdad es relativa, escoge una que te funcione y 4) en un juicio con jurado, sólo hay doce opiniones que importan y la tuya no es una de ellas. Esas mismas reglas que tan hábilmente manejó hasta entonces como defensor, son las que regirán su accionar como astuto acusador. Ese será su rol como responsable de la Unidad Criminal de la oficina del Fiscal de Distrito de Los Ángeles. Allí se encontrará con Jessica Devlin (Jeri Ryan, Boston Public), antigua oponente cuando Stark estaba en la vereda de enfrente. Devlin es una ambiciosa fiscal con mucho talento pero, a diferencia de su ahora jefe y colega, no aprueba el uso de despiadadas estrategias. Motivo más que suficiente para que ambos personajes vivan en un enfrentamiento permanente, ¿tal vez un comienzo para el amor? Quién sabe, se verá con el tiempo.
Stark y Devlin vienen a ser los "veteranos" de un equipo conformado por fiscales jóvenes que están a punto de tener la mejor experiencia de aprendizaje de sus vidas porque, aunque su jefe busca en su nuevo trabajo la redención, no tiene intención alguna de cambiar sus formas poco ortodoxas para tratar cada caso, aún cuando hoy se encuentre trabajando para los que serían "los chicos buenos". A este grupo de jóvenes aprendices lo integran Casey Woodland (Samuel Page, Point Pleasant), un muchacho privilegiado y arrogante en relación a sus habilidades como fiscal; Raina Troy (Sophina Brown), una de las incorporaciones más recientes de la oficina del fiscal, una mujer inteligente y dura en su trabajo; Martin Allende (Alexis Cruz, Stargate SG-1), un intelectual originario de la parte sur de Los Ángeles, y la dinámica y enérgica Madeleine Poe (Sarah Carter, Smallville), quien se une al equipo para poder aprender de los mejores profesionales. Como equipo bajo las órdenes de Stark, estos nóveles profesionales no tardarán en hacer suyas y aplicar las infames y complejas tácticas que utiliza Stark en sus casos.
Pero no sólo la vida profesional de Stark es complicada, también lo es la personal. En ella tenemos a Julie (Danielle Panabaker, Empire falls), su hija de 16 años que, desde su casa, lo apoya en todas las decisiones que toma en la vida. Como ya vimos, fue clave a la hora de levantar a su padre del profundo shock en que lo sumergió el caso de desenlace inesperado. Y, si bien Julie adora a su padre, también tiene una madre que la quiere a su lado. El tema de la custodia será un conflicto siempre presente y, como veremos, en el primer caso que Stark llevará adelante como fiscal, estará en peligro de permanecer en manos del abogado.
Lo interesante de este elenco es que fue el propio James Woods quien eligió a sus integrantes, concurriendo personalmente a las audiciones en las que se probaron los distintos aspirantes. Pero siempre quedan algunos huecos por llenar que sólo el devenir de la historia va revelando. Es por eso que con la serie ya en rodaje se incorporará Illeana Douglas, en la piel de una abogada defensora tan temible y segura de sí misma como el protagonista, encargada de desestabilizarlo una y otra vez.
REPERCUSIONES. Stark fue uno de los grandes estrenos de temporada de la cadena estadounidense CBS (recordemos que en Estados Unidos la temporada fuerte arranca en setiembre). La cadena la programó para los jueves, a las 22 horas, inmediatamente después de la exitosa CSI. La serie fue promocionada como "la versión legal de House", haciendo referencia al drama por el que recientemente Hugh Laurie ganó el Globo de Oro por su composición de un malhumorado médico. El cinismo de House es el mismo que aparece en Stark, una característica que todos están dispuestos a soportar porque el talento de ambos es lo que realmente pesa a la hora de recurrir a ellos para solucionar problemas.
El drama de CBS ha debutado con buen pie si de audiencia hablamos, quizás aprovechando el efecto arrastre en el que lo envuelve ir inmediatamente después de CSI. Su promedio es de 14,5 millones de espectadores, ganándole a ER (NBC, 10,88 millones) y a reposiciones de Grey`s Anatomy (ABC, 9,77 millones), reciente ganadora del Globo de Oro como Drama de TV. Si bien la serie pierde casi 8 millones de un plumazo dado que a CSI la siguen 22 millones de personas, la cadena la considera dentro de las pegadas de la nueva temporada y ya en octubre pasado estaba asegurando su continuidad, cuando muchas otras escuchaban la tan temida palabra "cancelación". El jueves 18 de enero, por ejemplo, Shark alcanzó su segundo mejor registro de audiencia con 15,2 millones de espectadores. Esa noche, la punta de la tabla fue ocupada por Grey`s Anatomy (21,89 millones), seguida de CSI (21,28 millones) y tercera Shark, un millón por encima de otra ganadora del Globo de Oro, la comedia Ugly Betty (14,09 millones). Números dirá usted, pero son esos números un dato fundamental a la hora de definir la continuidad de una serie y comprobar, para muchas cadenas, si apostar a actores identificados más que nada con el cine da réditos en la pantalla chica. Tanto Woods como otra debutante de la temporada, Anne Heche con Men in trees (Warner Channel), parecen estar demostrando que el riesgo bien vale la pena porque el público les está respondiendo.
El desafío pasará ahora a América Latina y comenzará a vivirse el domingo 4 de febrero, cuando Shark se presente en sociedad con un pre-estreno desde las 23 horas. Será el gancho habitual para ansiosos porque el horario de la serie será en realidad los lunes, también a las 23 horas, desde el 5 de febrero. Sabido es que Fox siempre ha apostado fuertemente al horario de los lunes y la franja de las 23 (que en realidad es la de las 22, pero en Uruguay tenemos la hora adelantada) es la que ha destinado a series de peso como 24 o Prison Break. Precisamente la nueva temporada de 24 será lo que seguirá a Shark desde marzo, por lo que James Woods tiene la gran responsabilidad de mantener como líder un horario muy especial para la señal. Su abogado inescrupuloso tiene armas para hacerlo, démosle crédito.
La serie se pre-estrena el domingo 4, a las 23.
JW
James Woods es un exitoso actor, productor y director con más de 70 films de cine, películas de TV y miniseries en su haber. Entre sus numerosos honores, figuran las nominaciones al Oscar como Mejor Actor por Salvador y Mejor Actor de Reparto por Ghosts of Mississipi. Ganó un Emmy y un Globo e Oro como Actor de Miniserie por Promise. También recibió un Emmy como Mejor Actor por My name is Bill W.
Entre sus trabajos en TV se encuentran Rudy: The Rudy Giuliani Store, Ciudadano Cohen e Indictment: The McMartin Trial, todas las que le valieron nominaciones al Emmy, así como la miniserie Holocausto y como actor invitado de ER y Entourage. Antes de incursionar en películas, actuó en Nueva York en obras de Broadway como Moon Children, por la cual ganó el Theatre World Award, y en la producción off Broadway Saved, por la que recibió un Obie Award y el Clarence Derwent Award.
Asistió al Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT), destacando en Ciencias Políticas. Abandonó en el último año.
Stark se ve obligado a trabajar con su antigua oponente, Jessica Devlin, una ambiciosa fiscal con mucho talento que no comparte sus métodos poco ortodoxos.