Hugo García Robles
Bajo el sol o la lluvia, que todo ofrece el verano
uruguayo, no es fácil, y no lo ha sido nunca, encontrar
lugares donde comer supere una oferta aceptable. Los
servicios son un flanco en la pretensión turística
nacional. Agravado ahora por razones evidentes,
moverse hacia el Este, por la ruta del sol, puede ser
una aventura de pronóstico reservado. Buena cocina y
esplendor económico no son sinónimos, pero hace ya
tiempo que la cocina elaborada con arte se está
batiendo en retirada, entre nosotros y en muchos
centros del universo.
De modo que Sebastián se armó de paciencia y en
camino de Punta del Este hizo un par de incursiones
que merecen ser contadas.
Atlántida es un balneario que se ha quedado en el
tiempo no obstante las buenas razones que su
naturaleza le provee. En "La Bacha" Johnny mantiene
la regularidad de su carta básica, donde desde la pizza
hasta las pastas artesanales y buena selección de
frutos del mar cumplen con el mínimo exigible
holgadamente.
Una muy buena mesa de ensaladas sirve para dar pie
al inevitable paso por las hojas verdes y los tomates,
con su aderezo de aceite de oliva. Sebastián, que es
fanático del punto "bleu" en el Entrecôte, encuentra por
lo mensos tres camareros que lo ayudan a convencer
al parrillero que jugosa y caliente es el problema que
tiene que resolver. Que equivale a decir "carne cruda
que haya dejado en el fuego el frío del refrigerador, con
las dos caras con igual dorado". Además, una papa
asada en las brasas, con manteca, envuelta en su
abrigo de papel de aluminio, que inexplicablemente se
sigue llamando "papa al plomo". Agua mineral,
cerveza, no hay deseos ni tiempo de tomar postre o
café. El termómetro ronda en la acera los 36 grados.
PIRIAPOLIS. Es un hito en la historia del turismo y la
hotelería uruguaya que merecería también una mayor
diversidad de espacios donde comer. Sebastián
reincide en "La Rotonda", donde Jorge Branáa,
además de su sonrisa de bienvenida, logra que todo
esté en orden.
No haga caso del cartel que ofrece la "Pizza por metro",
pero pruébela. Es de masa delgada, a la piedra,
ligeramente crocante, con buena "mozzarella", mejor
que el año pasado, y Ruben confirma que han
contratado un "pizzero" nuevo. Ruben es un camarero
amigo que aconseja bien.
La mesa de ensaladas no es muy amplia pero
alcanza. Pedimos la tira de asado y un muslo de pollo
perfectamente cocido con sus jugos intactos. Cerveza
abundante, un helado y el retorno a la cifra del
termómetro en la Interbalnearia.
"La Bacha". Calle 11 y 22, Atlántida. Teléfono (037)
22787. Precio por comensal: $ 140.
"La Rotonda". Av. Piria esquina Rambla, Piriápolis.
Teléfono (043) 4097802. Precio por comensal: $ 100.
Agenda
múltiple
- LOS MADEROS DE SAN JUAN. En busca de un
nombre comercial nuevo para una antigua bodega,
refrescando la memoria del conocido poema del
colombiano José Asunción Silva, los Cerros de San
Juan han iniciado la comercialización de una nueva
línea que incluye blancos y tintos.
El Sauvignon Blanc 2000 brinda su color oro pálido con
reflejos plateados y una nariz sutil y compleja que
funde notas florales y frutales con la madera de los
venerables toneles de roble. Un pequeño trozo de esa
madera acompaña a la botella, suspendida del cuello.
En el sabor es seco, muy armónico y fresco, con una
acidez importante que se expresa en el sabor frutal
(pera, melón) con un final sostenido que deja la boca
jugosa. Apto para carnes blancas, pescados,
mariscos, quesos de cabra y cremosos. Por supuesto
copa de todo momento y aperitivo. Graduación: 12%.
- "ANTICUARIO" RENOVADO. La esquina de
Maldonado y Lorenzo Carnelli durante años albergó
uno de aquellos almacenes de barrio con estantería y
mostrador de roble. Luego se convirtió en una parada
de tragos y cocina, que conoció suerte diversa. Ahora,
hace unos tres meses, Mario Fernández y Horacio
Rivera, jueces de baloncesto, han tomado la dirección
del lugar, respetando su venerable apariencia y
aseguran que la cocina merece ser probada.
La carta ofrece una gama de platos que se inscriben
en la zona de la cocina que recuerda tascas española
y "trattorie" italianas. Picadas, Crêpes miniaturas,
Calamares en Vinagreta y Ajillo, Mejillones cuando la
marea roja desaparece, Pastas, Pollo al Ajillo y la
inevitable parrilla componen el menú.
Patricia atiende con cortesía las mesas. Cuenta con
una cava ubicada en el subsuelo, ideal para encontrar
allí entre paredes de piedra, un clima fresco y la
cerveza americana Budweiser, exclusiva del lugar.
Teléfono: 410 00 82, abierto solamente por la noche.
- BAR PEDEMONTE. Desde 1897, atendiendo una
clientela fiel por la calidad de sus sandwiches, termina
ahora de cambiar de domicilio, sin abandonar la
Ciudad Vieja. Bien instalado en su nuevo local ha
incorporado a mediodía y por la noche los fines de
semana (jueves a sábado) una cocina diaria y sin
pretensiones. Los sandwiches, últimamente a cargo
de Antonio, respetan la tradición, con algunos cambios
que merecen una nota que aparecerá oportunamente.
"Bar Pedemonte". Bartolomé Mitre 1373. Teléfono
9170644.