En setiembre se desató la polémica por los preservativos que repartían los jóvenes del MPP con la consigna "Ponéla 609". Pero la idea no era nueva. "Desde que tengo memoria, decimos `hay que repartir condones, eso es lo que hay que hacer`", recuerda Raúl Speroni, y agrega: "Los papeles se tiran. Está bueno servir pa` algo y le estábamos hablando a jóvenes, muchos de barrios jodidos". Llegaron a regalar preservativos a 75.000 personas de todo el país, la mayoría comprados por el MPP y, un porcentaje menor, provenientes de Salud Pública. Esa fue la mayor crítica que recibieron de la oposición. Pero ellos desestiman el asunto: "Bueno, puede que esté mal que fueran del ministerio; está todo bien, pero estábamos distribuyendo preservativos que de otra forma no habrían llegado". Cuentan que después de la polémica, adquirieron mayor presencia en la prensa y a los "agites" empezó a ir más gente. "Cuándo bajábamos del ómnibus nos pedían preservativos. Claro, éramos los de los condones", se ríe Speroni. "Las señoras nos decían despacito `vení, vení, ¿me das uno?`". También presenciaban escenas en que las madres ponían rojos de vergüenza a sus hijos pidiendo preservativos para ellos. Defienden el contenido de las cajas que el diputado colorado Gustavo Amén tildó de "soez": "Nosotros hablamos así. Por estar en política no tenemos una doble moral". Dicen que al final le escribieron "un poema a Amén" agradeciéndole por el efecto de la polémica.