"Los políticos debemos cultivarnos más"

| De los insultos en el Parlamento uruguayo a presidente del Parlasur.

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F.M.

Juan José Domínguez, integrante del MLN, ocupa desde el mes pasado la presidencia del Parlasur, el parlamento del Mercosur. Y aunque ya ha participado de alguna polémica como presidente de ese órgano -como cuando unos anti-chavistas se manifestaron en el recinto- ninguna discusión que haya tenido en los últimos tiempos se compara con la que lo hizo "famoso", la que tuvo con Luis Lacalle Pou y en la que lo insultó duramente.

-¿Por qué se demora tanto en concretarle un perfil más o menos alto del Parlasur?

-El parlamento del Mercosur es la consecuencia de la creación de la unión entre los países en 1991. Hay unas breves frases acerca de su creación, pero la verdad es que durante muchos años a nadie le interesó que se pusiera en marcha. Recién hace dos años empezó a funcionar regularmente. Quedó relegado porque la concepción política que imperaba entonces -Collor de Melo en Brasil, Menem en Argentina, Rodríguez en Paraguay y Lacalle en Uruguay- no se interesaba por su funcionamiento. Sus ideas, que denominamos neoliberalismo económico, iban por el lado de la economía muy grande.

-Pero en su momento el MPP votó con críticas dentro del Frente Amplio la iniciativa del Mercosur.

-No estábamos de acuerdo cómo estaba planteado el organismo. El tiempo nos dio la razón: perdimos oficios, puestos de trabajo, industria de la madera, metalurgia… Lo privado era mucho más importante que el Estado. Se aspiraba a que fuéramos una plaza financiera. Ahí se inician las políticas de zonas francas, por ejemplo. Algunas de estas políticas, debemos reconocerlo, tuvieron un efecto positivo, aunque sigamos manteniendo que hay que mejorarlas, como las que tienen que ver con la ley de puertos. Eso fue en esos años. La liberalización en el puerto trajo resultados interesantes, con un manejo mucho más ordenado, accedimos a un "puerto limpio", como le dicen. Incluso es parte de lo que nuestro gobierno proyecta.

-¿Cómo es que se comienza a revertir esa situación del Parlasur para que se adapte a la visión del actual gobierno?

-Lo primero es que cambia el signo de los gobiernos de los países, aunque ya durante los últimos años de la administración de Jorge Batlle habían respuestas diferentes a este tema. Y la crisis 2002 genera otra actitud respecto a la integración entre los países. Lo primero que se hizo fue empezar a trabajar en la comisión parlamentaria del Mercosur, acá en el Palacio Legislativo. Se le empieza a dar la relevancia que necesita una unión de países y no sólo una unión aduanera, que era lo que era el Mercosur a mi entender. Le faltaba una pata al Mercosur y empezamos a reforzarla y hubo sintonía para eso.

-¿Sintonía con quién?

-Con los compañeros del Frente Amplio. Y con la oposición también. Yo lo veo así, más allá de lo que puedan decir sus líderes. Los parlamentarios de la oposición en el Parlasur que trabajan con nosotros en este tema se merecen todo el respeto. Y tenemos que alcanzar un funcionamiento propio y autónomo, desligado del Parlamento nacional. Para no estar como yo, que tiene que hacer las dos cosas a la vez.

-¿Le da el tiempo?

-Claro que no. Tiene que estar mi suplente, porque estoy a full. Me desvivo, pero bueno, quería culminar una cosa: el Parlasur pasa a ser un ámbito al cual se trasladan las inquietudes del cooperativismo, la agricultura familiar, el tema de los derechos humanos. Eso empieza a tener una supranacionalidad. Porque este tipo de problemas no son de un país solo. Hay mucho para resolver en el Mercosur y el Parlasur puede aportar.

-¿El Parlasur no es un órgano meramente decorativo?

-Bueno, eso es algo que he oído y quien lo dice no conoce del tema. Hace muy poco una delegación del Parlasur fue a hablar con Luis Alberto Lacalle y constataron que no conoce, no sabe qué es el parlamento del Mercosur. Tiene una idea general, ¡pero ni siquiera se puesto a charlar con sus propios compañeros de partido, que integran el Parlasur, para que le informen!

-Pero tampoco el Parlasur ha conseguido informar bien sobre sí mismo.

-Es cierto. No se ha logrado que todos entiendan que la región es la responsable de la mayor cantidad de dividendos que obtiene nuestro país. Eso no es algo que todos sepan. Hay mucha gente que se pregunta por qué estamos en el Mercosur, de qué nos sirve, que si nos cortan los puentes, que esto y lo otro. El árbol nos impide ver el bosque. Pero no podemos dejar de tener en cuenta que la perspectiva para nuestros pueblos es la integración.

-De todas formas, no me puede negar que el funcionamiento del Mercosur en los últimos años ha sido muy friccionado.

-No son comparaciones exactas, pero ¿y los avatares de la Unión Europea? ¿Cuántos años les llevó a ellos? ¿Y los referéndums que se han realizado y que han dado resultados negativos para los procesos de integración de los países europeos? Hace dos años que estamos trabajando, hay que tener en cuenta eso también. Otro obstáculo tiene que ver con la voluntad política. Hoy es muy difícil que los uruguayos podamos votar a los parlamentarios del Parlasur en las próximas elecciones del 25 de octubre. Sería posible si la oposición nos diera los votos. Pero no lo va hacer.

-¿Cómo sería una situación ideal?

-Que pudiera legislar directamente, como la Unión Europea. Para eso hace falta un cambio de cultura y un proceso de negociación política que llevará su tiempo. Ya vemos que un dirigente de la magnitud del doctor Lacalle no está de acuerdo con muchas de las ideas que manejamos. Y aún falta, además, ponernos de acuerdo entre los Estados en muchas cosas, como en el tema de un Tribunal de Justicia.

-Podemos hablar de esto pero usted es recordado también por ser el que le gritó "oligarca puto" al diputado Lacalle Pou. ¿Se arrepiente?

-Sí. Bastantes dolores de cabeza me trajo. Le tendría que haber dicho algo estrictamente político, no eso. Me dijeron que hasta habían hecho remeras con esa frase, aunque yo nunca vi una. ¡Y tampoco nadie me regaló una! (risas).

-¿Qué se puede hacer para evitar que los políticos uruguayos no repitan esos vergonzosos espectáculos?

-Cultivarnos más. Ser más educados.

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