Para celebrar el Día de los Trabajadores, varios eligieron hacer un asado. Pero el dueño de este asador decidió llevar la frase "todo sirve" al límite y, aprovechando que no había nadie en la ciudad para quejarse, usó un carrito de supermercado para sostener su medio tanque. A juzgar por el fuego y la carne, la idea no estuvo tan mal.