Drogadictos más cuidados

en canadá les dan jeringas esterilizadas a los junkies

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El País

"Dejen que los drogadictos sean drogadictos", ese podría ser el eslogan oficial de la nueva estrategia de Vancouver para atacar el creciente consumo de heroína y otras drogas en sus calles. Para eso crearon el "Insite", un lugar donde además de entregar jeringas esterilizadas, los junkies pueden inyectarse en un lugar limpio y ante dos enfermeras.

Así, la ciudad canadiense decidió convertir la drogadicción en un asunto de salud pública y no en un tema criminal. A pesar de que su tolerancia a la marihuana, por ejemplo, llevó a que sea bautizada como "Vansterdam" y existe un Partido de la Marihuana de la Columbia Británica, la adicción a las drogas pesadas se estaba yendo de las manos. El "Insite", por ejemplo, está en el lado este del centro de la ciudad (la tercera de Canadá) donde se estima viven unos 4.700 usuarios de drogas intravenosas y miles de fumadores de crack, cuenta la revista Miller-McCune. Un tercio de los habitantes del barrio son HIV positivos, una tasa comparable con la de Botswana. Docenas mueren por sobredosis anualmente.

"Si se acepta que la gente no va a parar de abusar con las drogas", escribe Vince Beiser, "tiene sentido intentar minimizar el daño que se infligen a ellos mismos y al resto". Así a los adictos se les da jeringas limpias y un lugar bajo supervisión médica para evitar las sobredosis y que dejen tiradas las jeringas infectadas.

El artículo asegura que estos programas de reducción de daño, están estadísticamente probados como eficaces. Más de ocho estudios, dice, en Estados Unidos demostraron que la entrega de jeringas, por ejemplo, funciona. Y, de acuerdo al por entonces asistente del Inspector General de Seguridad, David Stacher, en 2000, "no alienta el uso de drogas".

Algunos tienen dudas. Hay estudios que concluyen que el proyecto "Insite" sí ha logrado reducir el compartir jeringas, una de las principales rutas del HIV, dice la publicación. Pero para Colin Mangham, un investigador de la Red de Prevención de Drogas de Canadá, esos datos están basados en la información que aportan los propios drogadictos sobre su conducta, lo que se sabe no es la fuente más creíble del mundo.

La revista informa que el programa que está llevando adelante Vancouver se desarrolla en muchos países, principalmente europeos, donde desde hace muchos años se sustituye la heroína por metadona y se hace intercambio de jeringas por parte del Estado. Seis países europeos y Australia tienen sitios similares a los "Insite" de Vancouver. Holanda, Dinamarca, Suiza, Alemania y España "han experimentado con sitios para inyectarse heroína".

El artículo aporta un dato poco conocido: en Irán se lanzó recientemente un programa para distribuir jeringas limpias en máquinas expendedoras.

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