¿Para qué sirve un boleto? Antes, es de suponer, para controlar que el guarda no se quedara con el dinero: se le daba una cantidad determinada y numerada de boletos y debía responder por ellos. Pero bueno, serían cosas propias de aquel mundo analógico y desconfiado de boleteras e inspectores que intimidaban al pasajero y lo obligaban a volver a buscar en sus bolsillos. Lo que no se entiende es por qué se sigue dando boleto (y cada vez más grande en tiempos en los que hay que ahorrar papel) ahora que estamos en plena novelería de la digitalización. Para controlar a los guardas no es, en todo caso eso queda registrado en la computadora y si es para que los pasajeros no viajen sin pagar es como mucho despliegue. Es parte de lo que no se entiende de un nuevo sistema de transporte cuyo mayor aporte hasta ahora ha sido cambiar boletera por computadora. Y poco más.