Cualquiera que haya pedido una pizza por teléfono sabe de qué se trata. La muzzarella y el fainá se escuchan venir desde tan lejos que uno tiene tiempo para ir preparando el importe para el muchacho del delivery, propina incluida. Buena parte de la legión de ciclomotores que circulan por las calles de Montevideo son un castigo para cualquier tímpano, como también lo son los autos que dejan que sus caños de escape agredan a los oídos de todos.
Circular con el caño de escape roto, o "libre", está prohibido y la intendencia capitalina, en teoría, multa a los infractores. Pero la infracción, -codificada como 140-2 en la listado de multas de la comuna- no figura entre las prioritarias para los fiscalizadores. De hecho, ese tipo de infracciones no son siquiera contabilizadas en los registros estadísticos que lleva la intendencia municipal, según el gerente de la División Tránsito de la IMM, Gonzalo de Toro.
Las prioridades, explicó el jerarca, están en prevenir y fiscalizar infracciones más peligrosas y urgentes, como el exceso de velocidad o la conducción imprudente: no respetar la luz roja, la derecha o el cartel de Pare, por ejemplo. O sea aquellas que suponen un riesgo más inmediato para la vida o salud de conductores o transeúntes.
Pero aunque el nivel de decibeles en la ciudad hace a la calidad de vida de los habitantes, éste no es tenido en cuenta como un tema a considerar. Consultando los estudios ambientales de la intendencia en el sitio web oficial, solo hay uno referido al ruido y su influencia en la vida de la ciudad, Mapa acústico de Montevideo, y data del año 2000. En el más reciente Informe ambiental de Montevideo, del año pasado, la palabra "ruido" ni figura entre las 73 páginas del informe.
De Toro dice comprender lo molesto que puede ser un caño de escape ruidoso, pero las acciones de la intendencia seguirán concentradas, por ahora, en la educación, la prevención y la fiscalización de las faltas que llevan a que, como dice, las muertes en el tránsito sea una de las principales en el país, en particular entre los jóvenes.