Entre todos las ciudades del mundo, Montevideo se destaca. Pero no por algo positivo. Según el doctor Álvaro Ronco, la capital tiene la tasa de incidencia más alta del mundo de cáncer de mama. Hay 114 casos cada 100.000 mujeres, cada año. El médico, autor del libro Epidemiología Nutricional del Cáncer de mama junto a Eduardo De Stéfani, Hugo Deneo-Pellegrini y María Mendilaharsu, recordó que si esto se mide en jornadas laborales (de lunes a viernes de 8 a 18 horas), hablamos de un caso por cada hora y media de trabajo.
Sin embargo Ronco aseguró que la mortalidad viene en descenso desde mediados de la década de 1990 y tras casi 40 años de ascenso ininterrumpido. "Se debe a la combinación de mejoras en los tratamientos y en la promoción del diagnóstico temprano a un nivel masivo en todo el país", señaló el médico, cuyo estudio fue galardonado por la Academia Nacional de Medicina del Uruguay con el premio El País 2006 y publicado en febrero de este año.
Una buena señal es el aumento de mamografías. "Las consecuencias favorables de tanta mamografía en mujeres adultas, ha ido permitiendo diagnosticar muchos casos en etapas tempranas del desarrollo del cáncer, lo que a su vez permitió una expectativa mayor de curabilidad o de control sobre la enfermedad", dijo. De hecho, mueren entre un 7% y 8% menos por cáncer de mama que en la década de 1990.
Los tratamientos que para la enfermedad se usan en Uruguay, a la par del estándar internacional, también mejoraron los índices. Pero lo principal ha sido la prevención. "Las mujeres no sólo ven bien que disminuya la mortalidad, sino que también se preguntan si pueden hacer algo para tener menos chances de enfermar", Agregó.