-Usted en 2002 presentó un proyecto de ley para modificar el régimen de licencias en el Parlamento y controlar las asistencias. No tuvo éxito, pero algunos cambios hubo.
-Sí, se modificó el reglamento en la cámara de Diputados y las suplencias se empezaron a pagar sólo cuando el suplente ingresa a sala a sustituir al titular. Lo demás no prosperó. Ahí yo planteaba una serie de modificaciones en el trabajo parlamentario y en la presencia del legislador que va hasta una modificación de la filosofía del funcionamiento del Parlamento. Y una de las patas era las inasistencias y las licencias.
-¿Qué estilo de Parlamento propuso?
-Yo planteaba cómo queremos que funcione. A la francesa con el Parlamento nacional permanentemente sesionando con quórum máximo, o el debate hay que trasladarlo a las comisiones, donde hoy está ausente porque no tienen difusión. Yo propuse que las comisiones sean públicas, y vos como periodista fueras a la comisión de Hacienda a cubrir, salvo cuando se tratan temas reservados o secretos. Que fueran públicas, reservadas o secretas. La otra opción era ser un Parlamento como el Congreso estadounidense. Saben que a las 17 se vota el proyecto de ley sobre equis tema: la sala está vacía, y de repente se llena, se vota y se van de vuelta. Es un cambio a lo Copérnico que tendríamos que hacer…
-¿En qué sí se ha avanzado?
-En las licencias es mucho más restrictivo y hay una celeridad mayor en cuanto a la presencia de legisladores en sala y en comisión.
-Por otro lado, sigue esa entelequia de los "motivos personales"…
-Exacto. Yo en mi proyecto establecía cuáles podían ser esos motivos: enfermedad; misión oficial; maternidad, paternidad o fallecimiento de parientes cercanos; y para las mujeres, exámenes de papanicolau o radiografía mamaria. Y eliminaba lo de "motivos personales".
-¿Cuáles son los vicios que sigue teniendo?
-El legislador está poco en sala. No hay un tiempo mínimo. Yo había planteado que el presidente de la cámara estuviera facultado a pasar lista en cualquier momento de la sesión. Y que tenía que haber tres pases de lista en la sesión: si no estás presente en los tres, se notifique la ausencia. Hoy vos entrás a sala, saludás, estás cinco segundos y te vas, y si el secretario o el ujier te vieron, te ponen el presente aunque no vuelvas más en toda la sesión.