En apenas dos años -entre 2005 y 2007- las licencias médicas por trastornos mentales y del comportamiento se duplicaron entre los chilenos de la tercera edad. El nuevo grupo de riesgo abarca a chilenos de las edades entre 61 y 70 años y el incremento alerta a los especialistas: de 7.400 a 15.000 casos.
Así lo revela un estudio sobre licencias médicas, que fue difundido esta semana por la Superintendencia de Seguridad Social y cuyas principales conclusiones publicó esta semana El Mercurio de Santiago de Chile.
Si bien el diario no detalla las causas de estas licencias, el doctor Carlos García, geriatra de la Clínica Las Condes, señala que "en este grupo de adultos mayores, las principales consultas por trastornos de salud mental se concentran en síndromes depresivos, seguido por adicción al alcohol y en tercer lugar demencias, que suelen ser más frecuentes cuando más avanzada es la edad del sujeto", dijo.
La jubilación se considera como la principal causa de depresión para los chilenos de las edades estudiadas.
"Hoy las personas que están por jubilarse son concientes de que la vida no se termina por la jubilación. Saben que les quedan 15 o 20 años de vida activa por delante. Pero de pronto se encuentran ante la incertidumbre de verse sin una actividad laboral, con una baja en los ingresos y con pérdida de influencia y de poder en el caso de quienes tenían jefaturas de hogar". La acumulación de hechos desalantadores para los recién jubilados genera síntomas de angustia, ansiedad y depresión si la nueva situación de vida no es bien manejada, de acuerdo a lo declarado por García.
Los más vulnerables son los hombres, especialmente los que han hecho carrera en una empresa, a diferencia de quienes tienen profesiones liberales, que suelen ir programando una baja gradual de su actividad laboral. El geriatra plantea que para enfrentar esta etapa, es clave comenzar a planificar nuevos caminos con unos cinco años de anticipación. "Las empresas tienen aquí una responsabilidad compartida de preparar a quienes se acercan a la jubilación". La depresión afecta a cerca del 5,6% de los adultos mayores de Santiago.