Efraín Rengifo hace fila afuera de una tienda de alimentos del gobierno ubicada a un día en auto de la franja del Orinoco de Venezuela, en donde se encuentra el mayor depósito líquido de crudo de América que contribuyó a financiar los 13.900 millones de dólares gastados en programas sociales en 2007.
La fila llega hasta afuera de Super Mercal en Barinas, capital de la región productora de carne del estado en el que nació el presidente Hugo Chávez. Rengifo hace cola con su esposa en pleno calor de abril, mientras vendedores ambulantes ofrecen arepas y raspados. Lleva puesta la camiseta roja de un programa de educación establecido por Chávez, que definió al socialismo como "atender todas las necesidades de todos``.
Ese día Super Mercal no cumple esa promesa. En un país bendecido con suficiente crudo como para ser el sexto productor de la OPEP, la tienda no tiene leche, pollo, aceite de cocina ni harina. "Para encontrar todo lo que uno busca hay que atinarle al día``, dice Rengifo.
Su predicamento de Rengifo es un símbolo de la deformada economía que se ha instaurado en Venezuela. El valor del petróleo ha aumentado a más del doble en el último año, pero eso no ha significado que haya comida en la mesa de los venezolanos. Los productos básicos, cuyo precio está controlado, escasean frecuentemente. La producción de carne disminuyó el año pasado aunque la demanda de los consumidores aumentó. Los venezolanos compran automóviles nuevos como inversión. El mercado negro de cambio está floreciendo. Y en abril la inflación fue del 29% anualizado. Los alquileres en barrios de clase media de Caracas se están a niveles de Nueva York: un apartamento de dos cuartos cuesta hasta 4.000 dólares al mes. Hay salmón ahumado y vinos franceses en las tiendas, pero Chávez encontró necesario ordenarle a la estatal Petróleos de Venezuela que formara una división para distribuir porotos y arroz. "Venezuela es un lugar paradójico, la paradoja de la abundancia", dice Leopoldo López, alcalde del distrito de Chacao y líder del opositor Un Nuevo Tiempo. "Mucho petróleo, y muchos dólares entrando de la industria petrolera, pero no hay suficiente comida``. La escasez está afectando el apoyo a Chávez, que alguna vez fue inquebrantable. Su popularidad medida por la encuestadora de Caracas Datanálisis, cayó a 51,8% en febrero desde 75,4% en junio de 2006.
La leche pasteurizada reapareció en las tiendas con mayor regularidad después de que Chávez eliminó el control de precios y dio a los importadores prioridad para que compraran los dólares que necesitan. No obstante, maniobras como esta atizan la inflación. En Caracas el precio de los alimentos se disparó 42% en abril con respecto al año anterior. En abril Chávez eliminó los controles del huevo y subió el precio regulado del pollo para mitigar la escasez.