Rusia se convirtió en el principal importador de carne uruguaya en lo que va de 2008. Compra tres de cada diez kilos. Y aumentó su participación en las exportaciones locales en un 477%. El dato deja en evidencia que Uruguay está copando los huecos que Brasil dejó libres después que la Unión Europea frenara las importaciones a ese país por temas sanitarios.
En ese contexto, Uruguay se volcó hacia los mercados que pagan mejor. Por eso, cada vez le vende menos al Nafta y más a Rusia y la Unión Europea. Ya logró lo que quería. El precio de la tonelada se disparó: de 2.014 dólares en 2007 a 2.867 en 2008.