Todos los días, a la hora del recreo, el más popular de la clase se burla del tímido. Lo insulta o lo aísla. Y no son pocas las veces que le pega. En Uruguay, un 15% de los niños y adolescentes protagonizan esta práctica violenta, denominada bullying (que se traduce como hostigamiento) dentro de las escuelas y liceos.
Esos datos surgen de la investigación Hostigamiento Escolar en el Uruguay, realizada entre 357 estudiantes, de entre 10 y 18 años, en cuatro colegios privados de Montevideo durante 2007. Los datos primarios de esa investigación, a los que tuvo acceso Qué Pasa, revelan que un 6,5% de los estudiantes son víctimas de hostigamiento, no de forma aislada, sino frecuentemente. Y un 8% son hostigadores.
Aunque muchas veces se intenta ligar la violencia escolar con el contexto social más crítico, el estudio deja en evidencia que es un fenómeno cotidiano en los centros privados montevideanos. El 33% de los alumnos contestó que el maltrato es algo "de todos los días" y otro 42% dijo que se da "una o dos veces por semana".
Además, el 24,5% de las veces el hostigamiento adquiere la forma de violencia física. Y en un 46,5% de los casos se da bajo la modalidad de insultos y amenazas. El 25% restante incluye diferentes formas de rechazo, entre otras el aislamiento.
"Si bien es cierto que es un tema de moda, lo interesante es que por primera vez se lo logra categorizar como problema y, a medida que se lo estudia más, se empieza a intentar intervenir. Porque es una experiencia que supone sufrimiento y que deriva en otros trastornos a largo plazo", señaló el psicólogo Guillermo Pérez Alcorta, uno de los encargados del estudio.
El 60% de las veces el patio es el escenario de las agresiones, seguido, con un 25%, por el salón de clase y, con un 8,5%, por los pasillos.
Otro dato preocupante surge de la segunda parte del estudio, que abarcó las conductas violentas de los docentes hacia los alumnos. Participaron 133 docentes de 60 centros educativos primarios, secundarios y técnicos de todo el país, tanto públicos como privados.
Uno de los datos más sorprendentes señala que el 41% de los docentes contestó conocer colegas que "frecuentemente" hostigan a sus alumnos. Un 8,3% indicó, incluso, que "es un problema extendido que envuelve a muchos".
En la categoría de docentes "hostigadores" están incluidos aquellos que humillan o ridiculizan a los estudiantes. "Son esos profesores que se vuelven temidos porque hacen perder los exámenes a todo el mundo. En mi consulta, he visto casos de personas que abandonan la facultad porque no se animan a enfrentar a ciertos docentes", contó el psicólogo Pérez Alcorta.
El psicólogo entiende que el hostigamiento docente tiene que ver con las condiciones de trabajo, las clases superpobladas y el doble horario. "Están jugando al límite. Es importante no cargar las culpas en los docentes a la hora de transmitir el dato", sostuvo. A eso se suma que ellos también son víctimas. Un 49,5% de los docentes se sienten hostigado al menos por un alumno.