CATALINA OQUENDO
EN COLOMBIA, MÁS QUE UNA FUGA, lo que existe es un despilfarro de cerebros y no hay mecanismos estatales para hacer que los emigrantes capacitados, por los que el país invirtió recursos, regresen.
David Khoudour-Castéras, editor del libro En busca del nuevo El Dorado, análisis del fenómeno migratorio colombiano, dice que ese despilfarro es una doble pérdida. "Con los médicos que se van y trabajan como taxistas o no ejercen su profesión, pierde el país de origen y pierde el país receptor".
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) informó el año pasado que los colombianos son los emigrantes que más sufren por estar sobrecalificados para sus puestos en el exterior.
La gran migración de profesionales universitarios colombianos se dio en la década de 1970 paralela a la migración de personas no calificadas especialmente hacia Estados Unidos. Posteriormente el país vivió otra ola importante de migración entre 1999 y 2000 que coincidió con un estancamiento económico.
Hoy, explica Khoudour-Castéras, los destinos preferidos de los emigrantes colombianos capacitados siguen siendo Estados Unidos y España.
Colombia no es el país que envía principalmente emigrantes expertos pero sí se encuentra entre los 30 países que la Ocde clasificó como los que más lo hacen.
La más reciente investigación sobre el tema la hizo Ángela Patricia Álvarez. En Fuga de cerebros o Ganancia de Cerebro, el caso de la migración calificada y la educación en Colombia, publicado este año, analizó las implicaciones de este fenómeno entre colombianos que terminaron la educación superior.
Los resultados mostraron que el 28% considera la migración como una opción para tener mejores oportunidades laborales.
Las conclusiones apuntan a que la posibilidad de realizar un posgrado está íntimamente ligada al deseo de emigrar, lo que coincide con la tendencia de emigrantes calificados de otros países que se van a continuar sus estudios pero finalmente se quedan. "El perfil de los emigrantes capacitados muestra que pertenecen a grupos económicos solventes y que emigran en sus años productivos", señala Álvarez en su investigación.
Los profesionales que más se van a Estados Unidos y Canadá son del área de la salud. A España se van diseñadores, ingenieros y tecnólogos.