Una bóveda excavada en una montaña de las islas noruegas de Svalbard, en el Ártico, albergará un "Arca de Noé" vegetal con millones de semillas de todo el mundo para asegurar su conservación en caso de catástrofe natural o humana. Así lo indicó el autor principal del estudio de viabilidad de la "bóveda del fin del mundo" y secretario ejecutivo del Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos, Cary Fowler. "El Arca", que fue presentada el martes 26, costó 9,4 millones de dólares, costeados por el gobierno noruego. Contendrá hasta 4,5 millones de muestras y 2.000 millones de simientes. El objetivo de su existencia es proteger la diversidad vegetal ante el manido y amenazante cambio climático.
Fowler explicó que esta instalación forma parte de una estrategia mundial para proteger el suministro alimentario del planeta, ya que alberga semillas "críticas" de todas las partes del mundo, "desde el trópico hasta las latitudes más altas". La bóveda de semillas permitirá restablecer los cultivos que perezcan en el futuro como consecuencia de fenómenos naturales como terremotos, tsunamis o huracanes.