PABLO FONSECA, ALEJANDRA VARGAS Y MARCELA CANTERO - PUERTO RICO
En momentos en que se debate si hará permanente la transición en la jefatura de su gobierno, Cuba tendrá este año todos los ingredientes para llamar la atención de la opinión pública mundial.
Los cubanos comenzarán el año con un proceso electoral -previsto para enero, -que, aunque sigue siendo exclusivo para candidatos del Partido Comunista Cubano, podría servir para oficializar la transición ocurrida hace 17 meses. Fidel Castro figurará en la papeleta electoral del partido, como candidato a diputado. Eso le permite volver a ser candidato a la presidencia. Pero, el ex jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, Wayne Smith, cree que el control del gobierno seguirá en manos de Raúl Castro. Smith, académico del Centro de Política Pública Internacional en Washington, resaltó la permanencia de los restaurantes privados que Fidel Castro amenazó con cerrar. "El desafío principal es culminar la transición", opinó Delvis Fernández Levy, presidente del Fondo de Educación para La Alianza Cubano Americana, con base en California. Pero, coincide con Smith en que este año serán más evidentes las reformas que permitan al socialismo cubano incorporar limitados aspectos del capitalismo.
Fernández Levy cree que está por verse si el sucesor permanente es Raúl Castro o si es Carlos Lage (secretario del Consejo de Ministros), Felipe Pérez Roque (ministro de Exteriores) o Fernando Remírez de Estenoz (jefe de Relaciones Internacionales del Partido Comunista).
Puerto Rico, mientras, entra a su año electoral con incertidumbre. El actual delegado ante el Congreso estadounidense, Luis Fortuño, es favorito en las encuestas, de cara a las elecciones de noviembre. Pero, tiene que superar una prueba dentro de su Partido Nuevo Progresista -que quiere convertir a Puerto Rico en el estado 51 de Estados Unidos- frente al ex gobernador Pedro Rosselló, antes de poder enfrentarse al gobernador Aníbal Acevedo, del Partido Popular Democrático. A Acevedo Vilá, sin embargo, una investigación sobre sus finanzas que realiza la fiscalía estadounidense en San Juan le puede sacar de carrera.
El gubernamental PPD está debilitado, no sólo por la investigación en contra del gobernador, sino por la crisis fiscal y el "arcaísmo" del Estado, considerado por la Casa Blanca y sectores claves del Congreso como "colonial".