MARCELA MORETTI
Yo quiero dármela", dice Romina de 29 años. Sus dos amigas no entienden nada. Le recuerdan que el anuncio fue bien claro: el Ministerio de Salud Pública (MSP) aprobó la vacuna contra el cáncer de cuello de útero y está indicada en todo el mundo para niñas y mujeres de entre 9 y 26 años. Pero ella insiste. Asegura que leyó en "algún lado" que la vacuna sirve para mujeres de hasta 45 años. La limitación de la edad no la convence y pide hora con su ginecólogo.
Lo mismo que están haciendo muchas uruguayas mayores de 26 años.
"Si estás en el consultorio, te morís de ver la ansiedad que hay con esto. Todas las mujeres preguntan por la vacuna", dice el ginecólogo y colpocopista Alejandro Eiriz, ex presidente de la Sociedad de Patología del Tracto Genital Inferior (SPTGI) y el único uruguayo con título internacional de Maestro Latinoamericano de la Colposcopía.
El panorama es parecido en el consultorio de la ginecóloga, colpocopista y actual presidenta de la SPTGI, Graciela Yamgotchian."Yo no lo recomiendo. La que se puede pagar la vacuna, puede hacerse un papanicolaou por año y está controlada. Si se quiere vacunar porque de lo contrario no puede dormir de noche, le doy la orden. Pero no se lo voy a aconsejar", explica.
El problema es que "no pueden dársela, no porque les haga mal, aún no se sabe si les hace bien", resume Eiriz.
La idea fija de Romina no es tan disparatada. Este año, en la XXIV Conferencia Internacional sobre Papilomavirus en Beijing, Merck Sharp & Dohme, la empresa creadora de la vacuna, presentó los resultados del estudio Future III que evaluó a más de 3.000 mujeres de 24 a 45 años y mostró que la droga (Gardasil) previno 91% de las lesiones precancerosas y las verrugas genitales externas.
Esa investigación "será presentada a las autoridades sanitarias para extender la posibilidad de uso de la vacuna hasta los 45 años", informa Luis Nin, director médico de Cibeles, representante local de la compañía creadora de la vacuna. "Según los estudios con los que se cuenta, la vacuna podría aplicarse a edades mayores de 26 años. Sin embargo, aún no existe la autorización para ello, por lo que por el momento la indicación formal es para mujeres de 9 a 26 años", aclara.
Cibeles anunció el martes 13 la disponibilidad, sólo en el sistema privado de salud, de la vacuna que se vende a 3.310 pesos las dosis (una mujer tiene que utilizar tres). Gardasil combate el Virus del Papiloma Humano (HPV, por su sigla en inglés), principal causante del cáncer de cuello de útero. De acuerdo a los registros de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos 95% de los cánceres de cuello de útero contienen el ADN del virus. La vacuna se recomienda para mujeres de entre 9 a 26 años aunque se estima que es más efectiva para niñas y adolescentes, que no hayan iniciado su actividad sexual (y por tanto, no hayan tenido contacto con el HPV).
Que no cunda el pánico
La prescripción médica es imprescindible para acceder a la vacuna.
"La gente no tiene que asustarse, no tiene que cundir el pánico. Faltan estudios de validación" para comprobar la eficacia y ampliar el universo de recomendación de la vacuna, dice Eiriz. La clave es que "la efectividad de la vacuna es mayor cuanto más joven sos", agrega el ginecólogo. Para las mujeres mayores de 26 años aconseja otro tipo de protección: "los controles de papanicolaou con resultados normales son tan preventivos como la vacuna".
Las dosis de Gardasil no sirven para eliminar el virus si ya existe y no deben aplicarse a mujeres embarazadas, ni que piensen embarazarse durante el período de vacunación (seis meses). Como pasa con la mayoría de las vacunas, puede aparecer fiebre, dolor o enrojecimiento en la zona de la inyección y como reacciones raras se describe broncoespasmo o urticaria en 0,06% de los casos estudiados.
"Lo que se recomienda y se sabe con estudios comprobados es que es 100% eficaz para mujeres de 12 a 26 años que no hayan mantenido relaciones sexuales. Si no estás en esa población y no tenés el virus, puede darte una ayuda. Pero la inmunidad en una persona mayor de 25 años disminuye notablemente", explica Yamgotchian.
En Uruguay cada año se detectan 392 nuevos casos de cáncer de cuello de útero y mueren 162 mujeres. Es el tercer tipo de cáncer más común en las uruguayas, luego del de mama y de colon y recto, según el Programa Nacional de Cáncer.
El principal instumento preventivo es el examen periódico de papanicolaou, que ayuda a identificar temprano a las mujeres probablemente portadoras de las lesiones precursoras del cáncer de cuello de útero. Romina paga todos los años para hacerse el papanicolaou en una mutualista. Si su ginecóloga lo prescribe, ahora podrá pagar para vacunarse aun con más de 26 años.
"Mal no te va a hacer. Es como darte por las dudas, de repente te ayuda", dice Yamgotchian. A las pacientes que le dijeron que querían darse la vacuna, la ginecóloga les explicó las condiciones de prescripción y, si no están en la población indicada, les pidió que lo pensaran. Por ahora no recetó a nadie mayor de 26 años. "Puede que vuelvan en dos meses, ya veremos", aclara.
Romina seguramente vuelva al médico y le pida para darse la vacuna. Más ahora que se enteró que su ginecólogo tiene planeado vacunar a su hija mayor de 30 años.
¿Qué es?
Gardasil es una vacuna cuadrivalente preparada a partir de partículas similares al Virus del Papiloma Humano (HPV) de los tipos 6, 11, 16 y 18. Dichas partículas no contienen código genético (ADN) viral por lo que no pueden infectar células, ni reproducirse, ni causar enfermedad. Los tipos 16 y 18 son los causantes de casi el 70% de los casos de lesiones precancerosas y cánceres en mujeres jóvenes premenopáusicas. Los tipos 6 y 11 son responsables de casi el 90% de los casos de verrugas genitales. La prescripción médica se basa en la demostración de la eficacia en mujeres de 16 a 26 años de acuerdo a estudios clínicos en más de 20.000 mujeres con seguimiento a cinco años y en la demostración de inmunogenicidad en niños, niñas y adolescentes de 9 a 15.