Muchos aspirantes nacionalistas

Ante la caída de la popularidad del presidente Vázquez, el Partido Nacional se apresta a conquistar a los desencantados porque si hay segunda vuelta, sus chances pueden hacerse más reales. Ante esa eventualidad hay muchos nombres en la vuelta, y aún el ex presidente Luis Alberto Lacalle podría retractarse de su negativa.

El 8 de junio, el ex presidente Luis Alberto Lacalle en una carta dirigida a sus compañeros herreristas, renunció a la competencia en su sector. Lacalle dijo que era muy pronto para hablar de campaña, pero aclaró que la "situación política es muy dinámica y cambiante". La renuncia no fue gratuita y el ex presidente puso una condición a sus dirigentes: si el herrerismo no va a las internas con un solo candidato, volverá a presentarse. Por ahora hay tres candidatos herreristas y buscan desbancar a Jorge Larrañaga del liderazgo en el Partido Nacional: el senador Luis Alberto Heber, el intendente de San José, Juan Chiruchi, y el intendente de Durazno, Carmelo Vidalín.

Los tres posibles contrincantes habrían decidido postergar la definición del candidato para fines de este año. Ergo, la definición no llegará este año. La lista 400 que encabeza el diputado Luis Alberto Lacalle Pou, pidió en la última reunión del herrerismo, aplazar la elección para 2008. La decisión cuadró tanto en los tres posibles candidatos como en el ex presidente. Pero la discusión ahora se centra en el tipo de votación. Mientras Heber es partidario de una elección sólo del Herrerismo, Vidalín y Chiruchi se inclinan por realizarla a padrón abierto. Vidalín, igual, anda diciendo que quiere ser el próximo presidente de los uruguayos aunque no quieran los herreristas. Se habla de un grupo independiente dentro del Partido Nacional. Se tiene fe.

En los demás sectores del Partido Nacional, no parece haber dudas. La propuesta del senador de Alianza Nacional, Heber Da Rosa, de buscar un candidato común entre los sectores, no cuadró en los dirigentes blancos. Así el senador y presidente nacionalista y líder de la oposición, Jorge Larrañaga, aún es el candidato natural de Alianza Nacional. El conflicto con Argentina, el TLC con Estados Unidos y el Mercosur tuvieron a Larrañaga como interlocutor opositor Con él, el gobierno negocia, por ejemplo la postergada integración de los órganos de contralor.

Al frente de Correntada Wilsonista, el senador Francisco Gallinal es otro precandidato blanco. En los últimos meses se habló de la posibilidad de una alianza entre los grupos de Gallinal y Heber, si éste no logra ser candidato del herrerismo y quisiera abandonar el grupo. Por ahora para Correntada Wilsonista no es tiempo de hablar de alianzas y estrategias. A su vez, Gallinal desmintió una fragmentación de su sector luego de que circularan versiones de nuevos alejamientos de legisladores correntistas. En esta legislatura, dos de los ocho diputados que consiguió Correntada Wilsonista se le fueron: la diputada Adriana Peña (hoy independiente) y el diputado por Maldonado Federico Casaretto, hoy de Alianza Nacional.

Otros sectores nacionalistas como Desafío Nacional y Movimiento Nacional de Rocha que apoyaron a Larrañaga, no tienen decisión tomada. Tampoco hay que descartar el surgimiento de un grupo nuevo, que pretendan la "renovación partidaria". Lo cierto es que en la interna blanca todos tejen redes para ver quién podría poner en riesgo una nueva victoria del Frente Amplio. Y sienten que los blancos son los únicos en condiciones de hacerlo.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar