LA SITUACIÓN EN Myanmar (ex Birmania) está lejos de normalizarse. A diez días de las manifestaciones contra el régimen militar en Rangún, lideradas por los monjes budistas, la represión sigue siendo violenta. Pero la vida continúa en medio del caos.
En este fotorreportaje se pueden ver niños birmanos trabajando en lugar de asistir a la escuela (1); monjes que protestan con retratos de su líder espiritual, Buda, frente a la embajada de Myanmar en Nueva Delhi (2) y personas haciendo trabajos forzados a pico y pala en la ciudad de Naypytaw (3).
También se puede apreciar más niños que preparan los últimos detalles antes de salir a repartir diarios en Rangún (4). Luego aparecen vendedores de arroz en un mercado de la provincia de Myawaddy, limítrofe con Tailandia (5).
Finalmente (6), un triciclo a motor carga pasajeros en Naypytaw, la nueva capital de la ex Birmania. Está a 400 kilómetros de Rangún, y sus ciudadanos están menos expuestos a las arbitrarias decisiones militares.