Sábado 18.08.2007, 11:52 hs. | Montevideo, Uruguay
 
INICIOCONTACTOMI PERFILPUBLICIDADEL PAIS MOVILEL PAIS LEIDOFAVORITOSPAG INICIO
BUSCAR
en
en internet
BUSCADOR AVANZADO
Que Pasa  | enviar nota |  | imprimir nota |  | agrandar texto |  | achicar texto |
Un británico de 22 años estaba encargado de la batalla on line del extremismo islámico
La red del terror
Los secretos de quien por dos años fuera el encargado de los sitios web de Al Qaeda, dejan clara la importancia que el extremismo islámico le da a internet como medio para adoctrinar y reclutar a sus guerreros santos; ya hay más de cinco mil sitios dedicados a esa tarea

THE ECONOMIST, EL PAIS DE MADRID

Según él mismo admitió, nunca hizo un disparo ni "estuvo un segundo en una trinchera" en la gran jihad (guerra santa) contra Estados Unidos. Sin embargo, el hombre que se hacía llamar "Irhabi007" -un juego entre la palabra árabe para terrorista y el nombre código de James Bond- fue mucho más importante que cualquier soldado o atacante suicida en Irak: lideraba la jihad en internet.

Al hace eso, Irhabi007 fue una figura central en conseguir que Al Qaeda se reconstiuyese después de la caída del Talibán y la huida de Afganistán. Al Qaeda ("la base") y sus seguidores se mudaron al ciberespacio, el último territorio ingobernado, donde los jihadistas han construido escuelas virtuales para entrenamiento militar e ideológico y un activo llamado a las armas.

Irhabi007 fue el pionero en varias de las técnicas indispensables para que todo esto suceda. Fue un incansable webmaster de varios sitios, especialmente aquellos que publicaban los mensajes del finado Abu Musab al-Zarqawi, el líder de Al Qaeda en Irak. Agencias de Inteligencia veían impotentes como Irhabi007 entraba en sus computadoras, por ejemplo, apropiándose del sitio del Departamento de Carreteras y Transportes de Arkansas para distribuir grandes archivos de video, y enseñarles a sus compañeros ciber-jihadistas como proteger su anonimato online.

A pesar de su celebridad, eso no fue suficiente para Irhabi007. "Colega", se quejó ante otro ciber-jihadista (quien se hacía llamar "Abuthaabit") durante un chat encriptado, "mi corazón está en Irak"

Abuthaabit: ¿Cuándo vas a tener lo suficiente para ir allí?

Irhabi007: ¡Se supone que tengo que estar acá!

Abuthaabit: Este medio funciona, te digo, es muy importante. Muy, muy, muy, muy.

Irhabi007: Lo sé, lo sé.

Abuthaabit: Si un montón de hermanos están entendiéndolo es porque ven material como éste. Imaginate cuánta gente ha ido (a Irak) después de ver la situación allí en los videos. Imaginate cuántos de ellos podrían convertirse en shaheed (mártires), además.

El deseo de Irhabi007 por un poco de acción real podría haberlo acelerado su caída. No solo estaba involucrado en una dispersa red de propaganda de la guerra santa, sino también en una descentralizada red de planes terroristas. En octubre de 2005, la Policía en Bosnia arrestó a un ciber-jihadista que atendía como "Maximus", un adolescente sueco de extracción bosnia llamado Mirsad Bektasevic. Él y otros tres fueron sentenciados a condenas de cárcel de hasta 15 años por planear ataques que se realizarían en Bosnia o en otros países europeos.

Entre lo encontrado en el apartamento de Bektasevic, la Policía halló 18 kilos de explosivos, armas, un video con instrucciones para hacer un chaleco suicida y un video con hombres enmascarados proclamando su membresía a "Al Qaeda en el norte de Europa". En su computadora hallaron evidencia de contactos con otros jihadistas en toda Europa. Entre ellos estaba Irhabi007.

Dos días más tarde, la Policía allanó un apartamento en una casa en el oeste de Londres, vecina a uno de los más peligrosos pubs de Shepherd`s Bush. Después de un altercado arrestaron a Younis Tsouli. El elusivo Irhabi007 resultó ser un muchacho de 22 años, hijo de un funcionario de la cámara de turismo de Marruecos y estudiante de tecnología de la información. Otros dos hombres, también estudiantes, fueron arrestados en el mismo momento, pero Tsouli sólo los conocía a través de internet.

El juicio a Tsouli y sus co-acusados -Waseem Mughal, un británico graduado en bioquímica (alias Abuthaabit), y Tariq al-Daour, un estudiante de abogacía nacido en los Emiratos Árabes Unidos- se cerró este mes cuando tardíamente se declararon culpables de cargos de incitación al asesinato y conspiración para asesinar. La Corte también escuchó que al-Daour realizó un fraude con tarjetas de crédito por 1,8 millones de libras y uso la ganancia para comprar equipamiento para grupos jihadistas. Tsouli y Mughal utilizaron números de tarjetas de créditos robadas para instalar sitios webs dedicados a la guerra santa. Tsouli fue enviado a prisión por 10 años; los otros recibieron sentencias más cortas. La sentencia ha sido la primera en el Reino Unido por incitación y apología del terrorismo a través de Internet.

Han habido varios arrestos en Dinamarca, donde un hombre de 17 años de origen palestino fue procesado en febrero por su participación en el plan de Bektasevic. Otros tres fueron encontrados culpables, pero el veredicto del jurado fue revocado. Irhabi007 también ha sido vinculado a planes en Estados Unidos donde dos hombres que vivían en Atlanta, Georgia, han sido acusados de planear ataques contra blancos militares y civiles en Washington DC, incluyendo el Capitolio, el Banco Mundial, el memorial masónico de George Washington y un depósito de combustible. De acuerdo al veredicto, los dos hombres -Syed Ahmed, 21, y Ehsanul Sadequee, 19- enviaron a Irhabi007 fotografías de los blancos propuestos e incluso viajaron a Canadá a encontrarse con otros complotadores y discutir los ataques.

Muchos de los detalles aún están sujeros a restricciones judiciales. Pero esa investigaciones subrayan las palabras de Peter Clarke, el jefe de la rama contraterrorista de la Policía Metropolitana de Londres, quien dijo en abril que sus oficiales están confrontando con "redes dentro de redes, conexiones dentro de conexiones y vínculos entre personas que cruzan las barreras locales, nacionales e internacionales".

A la luz de los fallidos intentos de atentados con coches bomba en los aeropuertos de Londres y Glasgow, presuntamente organizados por un grupo de médicos y otro personal de la salud extranjeros, un intercambio de mensajes encontrado en la computadora de Irhabi007 en una carpeta llamada "jihad", tiene una lectura intrigante. "Somos 45 doctores y estamos determinados a unirnos a la jihad en nombre de Alá y llevar la batalla al dañado Estados Unidos, por la voluntad de Alá", dice parte del mensaje.

El mensaje da a entender la existencia de un plan para atacar una base naval, aparentemente Mayport en Jacksonville, Florida, con el objeto de conseguir " la completa destrucción" del portaaviones USS John F. Kennedy, y los 12 cargueros que conforman su flota, además de hacer estallar los "clubes de mujeres desnudas" que rodean la base. "Se anticipa un número de cerdos muertos entre 200 y 300", dice el autor, inidentificable a excepción de que fue despedido del Ejército jordano. Dijo haber tenido el apoyo de un piloto que iba a ofrecer apoyo aéreo para la operación, pero le faltaba una pieza de información esencial que le pedía a Irhabi007: una guía para hacer coches bomba. El FBI dijo que había investigado el plan en su momento y lo encontró "no creíble".

Sin embargo, las posibilidades que brinda internet para promover el terrorismo está preocupando a las agencias de Inteligencia. De acuerdo a la estadounidense Estimación de Inteligencia Nacional en abril de 2006, "el proceso de radicalización está ocurriendo más rápido, más ampliamente y más anónimamente en la era de internet, aumentando la posibilidad de ataques sorpresa por grupos desconocidos cuyos miembros y seguidores son difíciles de rastrear".

Bomba.com

Anteriores innovaciones tecnológicas como los teléfonos y las máquinas de fax, han sido rápidamente explotadas por terroristas. Pero la revolución de la información es particularmente útil para ellos. Para empezar las comunicaciones encriptadas, sea en forma de mensajes de correo electrónico o, mejor aún, audios a través de internet, les complica a los investigadores la posibilidad de controlar esa actividad. Los mensajes se pueden ocultar, por ejemplo, dentro de fotos con aspecto inocuo.

Más importante aún, internet le aporta a los jihadistas un vehículo ideal para propaganda, dándole acceso a grandes audiencias libre de las censuras gubernamentales, o filtros de los medios de comunicación, y a su vez preservando su anonimato. Su habilidad para conectar grupo jihadistas distantes crea la sensación un movimiento islámico, combatiendo en defensa de la ummah (comunidad) global, contra un enemigo común. Brinda una posibilidad, de muy bajo riesgo de ser parte de la jihad a simpatizantes de todo el mundo.

La sencillez y el bajo costo de procesar textos, fotos, sonido o video, ha traído la era, no solo del periodismo - ciudadano, sino también de periodismo-terrorista. Al Qaeda envía "boletines de noticias" con un informativista enmascarado en un estudio repasando los sucesos de varios frentes de la jihad sea en Irak, Afganistán, Chechenia o Palestina. Con infografías se actualiza el número de estadounidenses muertos y sus cifras son 10 veces más altas que las brindadas por el Pentágono.

Escenas del campo de batalla con Humvees estadounidense estallando al grito de "Allahu Akbar!" (Dios es grande) aparecen en internet apenas minutos después de ocurridos los ataques. Las escenas más populares son habitualmente compiladas en películas con bandas de sonido musicales de coros masculinos interpretando canciones como "Caravana de los mártires". Los jihadistas han estado difundiendo un videojuego, "La noche de la captura de Bush" en la que los jugadores disparan a soldados estadounidenses y a su comandante en jefe, George W. Bush. Inevitablemente, dicen los expertos, los jihadistas ya han comenzado a crear residentes en el mundo virtual de "Second Life", un sitio donde los usuarios se autogeneran una vida cibernética.

Además de fantasías bélicas, también hay una dosis de regocijo sexual. Un video grabado por el ideólogo kuwaití, Hamid al-Ali, declara que un mártir en la causa de la jihad va al paraíso a disfrutar comidas deliciosas, bebida y una esposa que "te dará vuelta la cabeza", entre otras cosas; su vagina, aparentemente, "nunca se queja de todo el sexo que se le pueda dar" y siempre vuelve a ser virgen.

Internet está inundada de comunicados de grupos insurgentes alardeando de sus propios éxitos o denunciando rivales. Aún las figuras más buscadas, como Ayman al-Zawahiri, el segundo hombre en importancia de Al Qaeda, saca regularmente un video con declaraciones que comentan los últimos desarrollos políticos, pocos días después que suceden las cosas.

Las video-cámaras se han vuelto una herramienta de la insurgencia tan importantes como las AK-47 o los lanzadores de cohetes, RPG. Como dijo alguna vez el propio Zawahiri en una carta interceptada dirigida a Zarqawi, "más de la mitad de esta batalla, se está llevando a cabo en el campo de batalla de los medios". O como explicaba una revista jihadista hallada en la computadora de Irhabi007: "Filmen todo, ese es un buen consejo para todos los mujahidines (guerreros santos). Hermanos, no desprecian la fotografía. Deben saber que cada toma que hagan es tan buena como un misiles disparado contra los Cruzados y sus títeres". Justo ante de su arresto, Irhabi007 había armado un sitio web que, esperaba, compitiera con Youtube.com, para compartir videos de la guerra santa. Lo llamó Youbombit.com.

De la jihad y los camellos

La estructura descentralizada de Internet, con sus originadas en redes militares designadas para sobrevivir ataques nucleares, ahora le da a las redes de la jihad una tremenda resistencia. Los sitios jihadistas constantemente aparecen y desaparecen, a menudo bajados por los proveedores de servicios, sólo para aparecer en otro lado, a veces mudados deliberadamente para adelantarse a los investigadores. Como dice un experto: "Es como aquel juego del Space Invaders. Cuando una limpiaba una pantalla de potenciales atacantes, otros simplemente aparecían para ocupar su lugar".

El número de sitios web extremistas está creciendo exponencialmente, desde un puñado en 2000, a varios miles en la actualidad. Gabriel Weinmann, autor de Terror on Internet: The New Arena, the New Challenges ("Terror en internet: el nuevo escenario, los nuevos desafíos") encontró que 40 organizaciones catalogadas por el Departamento de Estado de Estados Unidos como mantenían a comienzos del año pasado, 4.300 sitios web.

Algunos son abiertamente militantes, mientras otros le dan a la jihad un segundo plano detrás de la promover una rama religiosa conocida como "salafismo", que está modelada en los primeros seguidores del Profeta Mahoma y perciben desarrollos más tardíos como degenerados. Muchos están en árabe, pero algunos han comenzado a traducir su material al inglés, francés y otros idiomas para ampliar su mercado.

El material en internet que más conquista titulares son los manuales militares -ya sea en libros, películas o presentaciones de PowerPoint- que instruyen en una gran cantidad de temas, como armas, técnicas de asesinatos, la fabricación de venenos y cómo hacer explosivos. Pero las agencias de Inteligencia dicen que no hay nada como la experiencia por mano propia en un lugar como Irak, o al menos en un campo de entrenamiento. En los intentos de atentados de Londres y Glasgow, por ejemplo, los atacantes estropearon la manufactura de sus coche-bomba, a pesar de que muchos de los presuntos complotadores tenían educación.

Pero, las compilaciones que se hallan en internet como la enorme y siempre en expansión "Enciclopedia de la Preparación", así como la revista on line militantes como "La punta de la joroba del camello" (en referencia a estar en el pináculo) halladas en la computadora de Irhabi007, facilitan a los grupos aislados de todo el mundo a que den sus primeros pasos en el terrorismo. La oficina contraterrorista holandesa, que publica muchos de sus estudios en extremismo, concluye que la existencia de campos de entrenamiento virtuales "tienen el efecto de hacer más accesible la comisión de ataques".

Muchos sitios web jihadistas, ponen sus discusiones e informaciones más inflamatorias en áreas para las que se exige contraseña. Allí los participantes son alentados y preparados, y se los invita a discusiones cada vez más confidenciales, terminando en chats individuales y, al final, siendo reclutados para la causa.

Pero el mismo anonimato que internet le brinda a los guerreros santos, también juega en su contra; le permite a la Policía y a las agencias de Inteligencia entrar en ese mundo sin ser identificados. Muchos comentarios en los foros de la red están cargados con (apropiados) apuntes paranoicos, acerca de quién los está mirando. Un largo artículo en un sitio sirio de jihad en 2005, titulado "Consejo a los hermanos buscando la jihad en Irak", dice que ya no se precisan más reclutas novatos que sólo ofrecen "entusiasmo o ímpetu o amor por el martirio" . En su lugar, los mujahidines buscan dinero y luchadores experientes, pero no deberían asumir que las rutas de contrabando a través de Siria son seguras. Defiende la comunicación con fuentes secretas y de confianza en las mezquitas más que en internet, haciendo notar que "este foro, como los otros está bajo... vigilancia; cualquier información obviamente no es secreta, así que ninguna persona que se conoce en los foros puede ser de confianza."

A aquellos que contribuyen a los sitios web de la jihad regularmente se les avisa que no divulguen secretos. Cuando surgieron las noticias del arresto de Irhabi007, algunos de los artículos se referían a la necesidad de mayores precauciones on line. Uno de ellos, firmado por "Badr17", alertaba: "Confien en Alá, pero aten a su camello".

Cuando Abdelfatah Raydi hizo estallar, el 11 de marzo, en un cibercafé de Casablanca su cinturón de explosivos, después de consultar varias páginas webs, las autoridades marroquíes tomaron conciencia de la invasión de Internet por los radicales islamistas. Para contrarrestar su influencia a muchos alcaldes y gobernadores solo les se ocurrió la idea de obligar a los cibercafés a cerrar a las 21.00 como si los yihadistas solo acudiesen allí por la noche.

Algo más sofisticada fue, a principios de este año, la reacción de Arabia Saudita. Formó a un grupo de imanes para polemizar con los radicales en sus propias páginas webs y ha creado otros portales paralelos desde los que se intenta propagar un islam moderado.

En su comparecencia ante el Comité de seguridad del Senado de Estados Unidos en mayo, el catedrático Frank Cilluffo, de la Universidad de George Washington, defendió la misma idea. "Debemos estar donde está la acción, es decir, en los foros de debate y conseguir gente culta y que sepa del Corán" para hacerles frente, declaró.

Eso es lo que hizo por su cuenta Abdel Karim Nabil, un egipcio de 22 años, ex estudiante de la Universidad Al Azhar de El Cairo. Acusó a la universidad en su blog de alentar el extremismo por lo que fue condenado, en febrero, a cuatro años de cárcel.

Para un musulmán afincado en un país árabe resulta menos arriesgado crear una web radical que una desde la que se batalle contra los integristas.

Los terroristas "dan la impresión de estar en Internet un paso por delante de nuestras agencias de inteligencia", se lamentó en una tribuna, en mayo, Sue Myrick, miembro de la Cámara de Representantes. "Los terroristas se aprovechan de la privacidad que otorgan las leyes de Estados Unidos para sortear al FBI y a la CIA", prosigue. De ahí que haya que cambiar las leyes para que "sean acordes a las necesidades del siglo XXI", recalca Myrick. "Tenemos que enmendar nuestras leyes para que los servicios de inteligencia puedan indagar sobre extranjeros que alojan sus páginas webs en servidores de Estados Unidos", concluyó.

La universidad abierta de la jihad

Uno de los estrategas de Al Qaeda más prolíficos es Abu Musab al-Suri. Ahora está bajo custodia estadounidense pero en su obra de 1.600 páginas, El llamado islámico global a la resistencia, sobrevive. Llama a la creación en Occidente de células independientes, sin afiliación directa a los grupos existentes, para realizar ataques espectaculares.

Para muchos que estudian esta clase de sitios web, sin embargo, el peligro más grande es el adoctrinamiento. El servicio doméstico de Inteligencia holandés, el AIVD, ve a internet como un recargador de la radicalización jihadista. Stephen Ulph, un miembro de la Fundación Jamestown, un instituto de investigación estadounidense que monitorea el terrorismo, asegura que internet es una universidad abierta para jihadistas. Al menos 60% del material en los sitios web extremistas trata no con los actuales eventos o con videos de guerra sino con cuestiones ideológicas y culturales. Los jihadistas, dice Ulph, ahora están menos dedicados pelear una guerra contra Occidente y más a "una guerra civil por las mentes de los jóvenes musulmanes". En este proceso de radicalización, "el mujahidín atrae al simpatizante de salón sin compromiso, lo separan de su ambiente social e intelectual, devalúan su autoestima como un observador musulmán, le presentan lo que ellos llaman el `verdadero Islam`, reescriben la historia en términos de un conflicto perenne, centralizan la identidad islámica en la jihad, lo entrenan no sólo militarmente sino también social y psicológicamente".

Un texto clave es el libro electrónico siempre en expansión, Preguntas e incertidumbre concernientes a los mujahidines y sus operaciones, que intenta darle a los jihadistas respuestas a las preguntas y a sus dudas sobre sus acciones, desde la aceptación del asesinato de musulmanes, el uso de armas de destrucción masiva y la posibilidad de afeitarse la barba en nombre de la guerra santa. "Es importante que no nos distraigamos enfocándonos en organizaciones en lugar de contra la ideología", apunta Ulph

El punto está subrayado en un estudio del Centro para el Combate del Terrorismo en Estados Unidos de la academia militar de West Point, que ha intentado rastrear las influencias ideológica más importantes, a partir de las citas en documentos on line extremistas. El más importante es Ibn Taymiyya, un académico que vivió en los tiempos de las invasiones mongolas del medioevo. Pretendía un regreso del Islam a la pureza de la fe de los seguidores de Mahoma, aprobaba la jihad para repeler a los invasores extranjeros y enseñaba que los líderes mongoles que se convertían al Islam, no eran en verdad musulmanes porque no implementaban la sharia. Esas días son muy afines con los extremistas de la actualidad que ven a los estadounidenses como los nuevos mongoles.

Bin Laden no figura en la lista de las 10 primeras figuras más citadas, incluso entre los autores modernos. Abu Muhammad al-Maqdisi, el teórico encarcelado en Jordania (y que directamente inspiró a Zarqawi), es visto como la más alta autoridad. Y Zawahiri, el ubicuo propagandista de internet, que es a menudo citado como el verdadero cerebro detrás de Al Qaeda, ni siquiera figura en el universo intelectual de los extremistas.

Las agencias de Inteligencia occidentales salen a pescar en internet, buscando evidencia de planes terroristas, pero escasean los recursos y la voluntad para desafiar una ideología más amplia. En una red global, ajena a cualquier control de un solo gobierno, los intentos de cerrar los sitios extremistas son poco más que un hostigamiento de corta vida. Lo que se necesita es una sistemática campaña de contra-propaganda, no sólo en apoyo de gobiernos musulmanes amistosos o de los musulmanes moderados, para intentar reclamar el terreno cedido a los extremistas.

"Agencias de Inteligencia están tratando con el problema, una vez que las personas se manifiestan como terroristas", dice el profesor Bruce Hoffman, un experto en terrorismo de la Universidad de Georgetown. "Debemos hallar la manera de detener la corriente. Internet crea una constante reserva de personas radicalizadas de las que se alimentan los grupos y las redes terroristas".

Así que Irhabi007 podrá estar fuera de internet pero aún permanecen otros como él. Entre los más prolíficos hay una figura que asalta la red con el nombre de, sí, Irhabi11.

Otras Ediciones
TODAS2128411
Con la laptop bajo el brazo
Amenaza. Los soldados estadounidenses en Irak enfrentan a un enemigo que urde sus planes en Internet
Consulta. Una usuaria pide información en el subte en Londres.
Golpeado, Irhabi007 preso.
volver arriba
ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 4, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2008
Certifica Metric Medición de Tráfico Certifica.com
Powered by ANTELDATA Powered by ANTELDATA
Grupo de Diarios América Miembro de GDA, Grupo de Diarios de America