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La actriz Mia Farrow conoció, como embajadora de la buena voluntad de la agencia de las Naciones Unidas para la infancia, Unicef, las atrocidades ocurridas en la región sudanesa de Darfur, donde han sido asesinadas 400 mil personas y otros dos millones se vieron desplazados. Desde entonces, se ha unido en entrevistas y editoriales a la campaña contra los Juegos Olímpicos 2008 en Beijing, señalando el papel chino en Darfur. Incluso advirtió en un editorial al director Steven Spielberg -que fue contratado como consultor para el evento- que podría convertirse en el "Leni Riefensthal" de Beijing 2008, refiriéndose a la directora de cine que filmó los juegos de Berlín en 1936 para Adolf Hitler.
-Dado su activismo por el Holocausto, Spielberg fue un blanco inteligente.
-Escuché que él iba a ser el director artístico de los juegos y pensé, ¿sabrá de qué se trata? Le escribí una carta, que probablemente nunca le llegó, así que escribí un editorial. Ya fui seis veces a Darfur y estoy cansada de que pidan paciencia.
-¿Y se enderezó Spielberg?
-Le mandó una carta al presidente chino, Hu Jintao, una buena misiva diciendo que no sabía de la complicidad china. Le creo. Pero, ¿qué va a hacer al respecto? Espero que retire su cooperación con los Juegos.
-Muchos han intentado hacer de China un mejor actor internacional.
-Una vez me preguntaron "¿Qué tiene que ver China con Darfur?" Asumía que todos sabían pero no es así. China fue un jugador importante en todo el dinero que está siendo enviado a Sudán. Estimaciones conservadoras, 70% de ese dinero fue usado para atacar al pueblo de Darfur. Yo no soy la que hace esas observaciones, y tampoco acuñé la frase, "Juegos Olímpicos Genocidas".
-Esa no es la manera que se manejan las relaciones internacionales. Usted es una guerrillera de la diplomacia.
-Nada nos contiene. Pero la gente que salva vidas en el terreno está silenciada. Los trabajadores humanitarios que ayudan a aquellos a los que el mundo les da la espalda, están en riesgo, pero no hablan. Están bajo mucho estrés. Una agencia de ayuda envió a un consejero para analizar el tema del estrés y a los tres días se volvió: era demasiado estresante.