IGNACIO QUARTINO, EN BUENOS AIRES
Como suele suceder todas las semanas, la idea era que en estudio de ShowMatch apareciera Nina Pelozo, la piquetera que baila por un sueño ajeno, con una de sus pancartas de fuerte contenido político. En esta oportunidad, la mujer del activista Raúl Castells quería que los televidentes porteños votaran el domingo la lista 264, que candidatea a Ruben Saboulard y Boni Bullrich a jefe y vice del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
A escasos días de la primera vuelta, esa pancarta era la única posibilidad de Pelozo y movimiento político para promocionar formalmente la fórmula Saboulard-Bullrich ante un medio masivo de comunicación.
Igual, salvo una sorpresa de último momento, el empresario Mauricio Macri ganaría la primera vuelta y el actual jefe de gobierno, Jorge Telerman, pelearía con el ministro de Educación de Kirchner, Daniel Filmus, un lugar en el balotage. De las 17 fórmulas a jefe de gobierno y vice, estas tres opciones obtendrían casi el 90% de los dos millones y medio de porteños habilitados para sufragar mañana. De ese total, apenas 10 mil votos corresponderían a la fórmula Saboulard-Bullrich. Los propios candidatos reconocen que así harían una buena elección y dejarían en alto la imagen del movimiento piquetero que lidera Raúl Castells.
En un país que sintetizó la década pasada con un menú estrambótico (pizza con champagne), la fórmula Saboulard-Bullrich es una mezcla de piquete con glamour, de barrio humilde con la mas alta alcurnia de Recoleta, de Nina Pelozo con una modelo Pancho Dotto. Es torta frita con champagne. No es casual que la única propaganda en televisión de estos políticos pueda aparecer en ShowMatch.
El candidato a jefe de gobierno, Ruben Saboulard, militó en la década de 1970 en el Partido Revolucionario de los Trabajadores junto a Raúl Castells. Pese a que mantiene matices ideológicos con el líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desempleados (MIJD), los une el piquete como forma de protesta y el rechazo a la política del gobierno de Néstor Kirchner. Además, Saboulard lidera la Asamblea de San Telmo, gran aliada de los ambientalistas de Gualeguaychú que hacen movilizaciones en Buenos Aires contra la instalación de las plantas de celulosa en Fray Bentos.
Desde que Castells decidió postularse a presidente en las elecciones de octubre y a su mujer Nina a gobernadora de la provincia de Buenos Aires, Saboulard fue la alternativa de su sector político para dar pelea en la capital.
Para ir más allá de los sectores populares, la estrategia electoral de Castells fue apelar a un candidato a vice jefe perteneciente a una de las familias tradicionales de la sociedad argentina. Quizás eso vaya en sintonía con abrir comedores populares en la paqueta zona de Puerto Madero.
Boni Bullrich es el aristócrata favorito del piquetero más famoso. Su apellido pertenece a la alta alcurnia argentina y Boni, en particular, es curador de arte y suele verse muy conectado en las altas esferas de la moda. Más que del piquete viene del mundo fashion.
La conexión entre Castells y Bullrich se dio en octubre cuando en la lujosa Avenida Alvear de Recoleta se celebraba -alfombra roja incluida- el Alvear Fashion Arts. Entre tanto glamour, integrantes del MIJD de Castells se acercaron a la muestra contra la voluntad de 800 policías que querían impedir el ingreso de los piqueteros.
Así surgió el gesto de acercamiento de Bullrich, curador de la muestra, que repudió cualquier tipo de represión contra los correligionarios de Castells. Es más, para bajar los decibeles de la protesta, sedujo al líder del MIDJ con la idea de instalar una carpa piquetera con propuestas culturales en la próxima edición de su muestra.
La relación se consolidó cuando Bullrich convocó a artistas plásticos de Recoleta a exponer sus obras en las calles de Laferrere, una de las localidades más humildes y peligrosas de Gran Buenos Aires. El Laferrere Fashion Arts fue un éxito.
Hoy, Castells vuelve a apelar a Bullrich para convocar intelectuales a una izquierda antiperonista, popular y fashion. Porque el glamour también puede ser piquetero.
A las urnas
Mañana, domingo 3 de junio, más de dos millones y medio de porteños elegirán jefe y vicejefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En caso de que la fórmula ganadora obtenga la mitad más uno de los votos escrutados, la misma asumirá a la jefatura de esa ciudad por los próximos cuatro años. Si no se supera esa marca, el 24 de junio se celebrara el balotage que enfrentará las dos opciones mas votadas. Todo indica que Mauricio Macri pasará a la segunda vuelta en la que se enfrentará a Jorge Telerman o Daniel Filmus. Asimismo se renovará la mitad de la Cámara de Diputados de la Legislatura porteña conformada por 60 legisladores. De acuerdo a los cálculos y al sistema de votación vigente, en caso de que vote el 80% del padrón electoral, se requiere un mínimo de 60.000 votos para obtener una banca porteña.