LLEGÓ APURADO A LA inauguración de "El Naranjo de la Unión". Unas 50 personas se agruparon en el espacio cultural que construyeron en un terreno abandonado. Pocos sabían que el líder del grupo Iya Comuna, que ahora afinaba su guitarra, era Jorge Silvano, uno de los dirigentes más radicales e importantes de la década del 90, que en 1995 encabezó el conflicto del transporte y bloqueó la Ciudad Vieja por tres horas.
Por ese entonces, los trabajadores del transporte decidieron movilizarse frente al Ministerio de Trabajo para exigir un convenio de dos años y aumento salarial. No fue una protesta más. Cientos de ómnibus cercaron toda la Ciudad Vieja.
Silvano se alejó de las primeras filas del movimiento sindical en 2000 y dijo que dejó "la lucha sindical directa" porque entendió que debía descansar y permitir la renovación de los dirigentes. Hoy sigue trabajando como guarda de CUTCSA y "lucha con la canción y la guitarra". Con Alicia, su mujer, hace cinco años formó un dúo folclórico, que recorre centros comunales y eventos sociales.
El recital duró apenas 20 minutos. El militante cantor interpretó una versión de Río de pájaros de Aníbal Sampayo y algunos temas propios como Malambo de mis sueños y Hasta siempre Héctor un homenaje a Héctor Da Cunha, el chofer de COETC e hincha de Cerro asesinado por barrabravas de Peñarol. Las canciones integran el disco Despertares de Punta Rubia. Al terminar Silvano ofreció a su público semillas de árboles autóctonos: "En vez de un país ganadero vamos a ser productores de eucaliptos", se quejó. Esa fue la única referencia política de alguien que por más de 25 años estuvo en las filas del movimiento sindical.
Silvano prefirió no arriesgar un análisis de la situación del movimiento sindical. "No me atrevería a hacer un balance. Hay avances y discrepancias, creo que no sería bueno que el movimiento sindical diga que se cumplieron todas las aspiraciones. El día que se contemplen todas las aspiraciones el ser humano no va a tener más utopías".