IGNACIO QUARTINO, CORRESPONSAL EN BUENOS AIRES
LOS GOBIERNOS PASAN, los periodistas quedan". Con esa frase, Pepe Eliaschev culminó los 30 segundos destinados a los agradecimientos que la organización de los premios Martín Fierro le otorgaba a los ganadores de la estatuilla. El periodista recibió el reconocimiento en la noche del 29 de mayo en el hotel Hilton por su programa radial Esto que pasa.
Eliaschev estaba orgulloso por el logro y angustiado porque desde el 2 de enero Esto que pasa había sido levantado de Radio Nacional. "Fue una orden de arriba", según le argumentaron las autoridades de la radio estatal. Siete meses después, en el estatal Canal 7, ocurrió un episodio similar con Desayuno, el periodístico conducido por Víctor Hugo Morales.
A un año de las elecciones presidenciales Kirchner tiene el 60% de las intenciones de voto. El camino está tan despejado que si su esposa fuera la candidata pingüina, también ganaría las elecciones aunque con un margen bastante más estrecho.
Elisa Carrió está retirada de la política. Mauricio Macri y Roberto Lavagna aún no llegan al 10% de las intenciones de voto. Pese a ello, el matrimonio colisiona cada vez que puede con los periodistas, la "oposición que nunca fue votada", al decir de la primera dama. El conflicto se agudizó cuando el Parlamento argentino comenzó a discutir los "superpoderes" para que el jefe de gabinete, Alberto Fernández, reasigne con libertad y escaso control multimillonarias partidas presupuestales evitando al Congreso y cualquier reglamentación de los Decretos de Necesidad y Urgencia.
Uno de los medios críticos del oficialismo es Noticias. El 1° de julio esta revista publicó un informe de la ONG Poder Ciudadano que reveló las inversiones del gobierno en publicidad durante 2005. A criterio de la revista, se marca una tendencia del oficialismo por dirigir su comunicación a medios "amigos" como Página 12, que recibe por concepto de publicidad oficial casi el doble que La Nación, aunque venda varias veces menos.
El diario Perfil, vinculado a Noticias, le dedicó su página editorial al tema. Una nota firmada por su dueño, Jorge Fontevecchia, aseguró que el Poder Ejecutivo destinó alrededor de 80.000 dólares por concepto de publicidad al diario Página 12 en un solo día. En contrapartida, su diario, que cuenta con un promedio de ventas cuatro veces superior, sólo alcanza a facturar el 25% de la publicidad oficial que atrae Página 12.
Esta discriminación económica que denuncia Perfil fue el argumento principal para que se generaran problemas sindicales dentro del periódico. Los redactores se negaron a poner su firma en las notas y hasta hubo tiros cruzados entre las principales figuras del staff de la publicación dentro de la misma edición dominical. Para empeorar un poquito más las cosas, la ira presidencial se hizo más evidente cuando el grupo Perfil sacó una campaña institucional por el Día del Amigo y en la misma aparecían Kirchner y el ex presidente Menem confundidos en un abrazo, dos seres que ahora se odian.
Fuentes allegadas al presidente no niegan el enfrentamiento ideológico que tiene Kirchner con La Nación y con Perfil. Sobre la empresa de Fontevecchia, la fuente indicó que para el oficialismo "no sólo representa a la derecha económica". También alegó que tanto Perfil como la revista Noticias han violado la separación entre lo público y lo privado en el matrimonio presidencial. Noticias publicó el supuesto romance de la senadora Kirchner con un dirigente del interior y sugirió que el presidente y ella estaban separados.
Con Clarín la relación ha tenido sus vaivenes, pero en los últimos tiempos parece haber mejorado. El diario Página 12 es el periódico con mayor llegada al matrimonio presidencial. Su propio fundador, Jorge Lanata, ha criticado la posición de Página 12 en el conflicto entre la prensa y el poder K. Algunos de sus periodistas más emblemáticos como Martín Granovski trabajan en el ámbito de Presidencia, muy cerca de la llamada "usina K", un equipo de 60 periodistas que monitorean minuto a minuto lo que los medios dicen del gobierno.
Un funcionario del gobierno que le concedió una entrevista a Rolling Stone -editada por el grupo La Nación- sin revelar su nombre dijo: "Cristina cree que los periodistas son empleados de las empresas que en última instancia harán lo que sus patrones les digan. Por lo tanto, si va a hablar con alguien será con los patrones. Con ellos cierran los asuntos que les importan más".
Los Kirchner también tienen sus enemigos en la televisión. El principal es América TV, la señal de la que es accionista el diputado opositor y multimillonario, Francisco De Narváez, a quien el presidente argentino llegó a denominar "el Berlusconi del subdesarrollo".
Uno de los patrones que cierra buenos negocios es el conductor de televisión Marcelo Tinelli. El martes 25 de julio fue a Olivos y mantuvo un diálogo con el presidente Kirchner. En 2003, Tinelli había adquirido en dos millones de dólares la radio Del Plata. El programa estrella de la emisora es Lanata PM, conducido por un periodista que no goza de alta popularidad en el gobierno. Hasta ahora Tinelli ha defendido a Lanata.
Contar con periodistas como Lanata o Nelson Castro, le había complicado las cosas. Kirchner tenía la adjudicación encajonada desde hacía año y medio, según reveló Noticias en su última edición. El miércoles 28, unas horas después del encuentro, la productora Ideas del Sur finalmente recibió la bendición oficial. Showmatch quitó las cámaras sorpresa a funcionarios kirchneristas y evitó las imitaciones a la pareja presidencial. Estimulado por el buen rating, Tinelli dio más importancia al concurso de baile con famosos.
El sábado 15 de julio, Canal 9 estrenó El club de los famosos, un ciclo humorístico dedicado a satirizar a personalidades de la política y la farándula, pero los protagonistas son Carlos Menem, Elisa Carrió y Mauricio Macri, entre otros. Ni el presidente ni su esposa están en el elenco, lo que ha llamado la atención.
El juego de afinidades creó nuevos y paradójicos escenarios en el acceso a las altas esferas. La otrora radical y molesta presencia de los periodistas de CQC ya no es tal. Caiga quien caiga cae muy bien al primer matrimonio argentino. En el programa inaugural del ciclo 2006, Kirchner aprovechó para dar una exclusiva: la posible candidatura presidencial de su esposa, el mismo día de la asunción de Michelle Bachelet en Chile.
Las simpatías y antipatías abrieron aguas entre opositores y oficialistas. El ex transgresor Pergolini, ahora devenido al igual que Tinelli en próspero empresario, se niega a admitir que es oficialista. Para Pepe Eliaschev, CQC es el equivalente de Neustadt y Grondona en la era menemista. El propio Pergolini dice no entender por qué el presidente K contesta con bromas cuando sus movileros hacen preguntas serias.
Lanata coincide. Cree que el presidente se halla más cómodo en los programas de humor que en las entrevistas periodísticas. ¿Cuál será la razón? Pepe Eliaschev dice que el presidente es esclavo del marketing.
Los números parecen darle la razón a Kirchner y contradecir a Eliaschev. El 70% de imagen favorable de K, según la consultora Analogías, hace pensar que el presidente se quedará un tiempo en el poder. Y que muchos periodistas deberán pasar a otro empleo.
La asociación con Venezuela va desde los negocios al trato con la prensa
La chavización del gobierno argentino
PARA EL ANALISTA político Rosendo Fraga, las críticas a los medios de comunicación se han intensificado por parte del presidente, Néstor Kirchner, y su esposa, la senadora Cristina Fernández, pese a haber gozado del "mayor apoyo mediático desde el regreso de la democracia".
Fraga sostiene que "ambos acusan a los medios de censurar al gobierno y esa posición del mandatario se asimila a la de su par venezolano, Hugo Chávez, aunque éste tiene argumentos mucho más válidos para enfrentar a los medios venezolanos, que sí vienen teniendo una postura francamente opositora desde que llegó al poder en 1998".
Pero el experto no fue el único que asoció este enojo de Kirchner con el modelo de gestión de Chávez con la prensa venezolana. El domingo 9 de julio, la página editorial de diario Clarín también consideró que el gobierno de Kirchner se está "chavizando".
Más allá de las coincidencias que hay con el trato a los medios, para Fraga, "el acercamiento de Kirchner a Chávez tiene un origen económico, pero también va adquiriendo un matiz político. En Madrid defendió al presidente de Venezuela y a su colega de Bolivia (Evo Morales) criticando a Estados Unidos y en Caracas sostuvo que el régimen chavista es una "democracia plena". Este concepto de que la democracia se legitima por su origen (los votos) y no por su legitimidad de ejercicio (respeto de los derechos), va ganando terreno también en la Argentina", apuntó el analista.
El 29 de mayo Editorial Perfil presentó ante la justicia argentina un recurso de amparo por el cual se legisle el manejo de la publicidad oficial. Claudio Gurmindo, jefe redacción de diario Perfil, explicó que la idea de esta acción es "que la ley sea pareja para todos los medios y que exista un control en el manejo de la publicidad oficial. Es decir, que una persona esté a cargo del tema, que entienda y que no utilice los recursos para premiar o castigar amigos y enemigos".
Otro de los objetivos es sentar un precedente, independientemente del presidente que esté en el poder ya que, según Gurmindo, "el proceso judicial puede llevar entre cuatro y cinco años".
"El grupo Perfil hace años que no recibe ingresos por publicidad oficial y puede subsistir perfectamente sin ella. De hecho, está publicado en varios medios la intención del gobierno de no pautar en la editorial. Pero el problema es que ocurre lo mismo con medios más chicos en provincias como Tucumán, Córdoba o Neuquén, donde sus gobiernos adoptaron políticas similares y los tienen controlados, pese a su voluntad. Ahí entra en juego la subsistencia y conservar sus fuentes de trabajo ", explicó Gurmindo.
Paralelamente, el diario La Nación publicó el 21 de julio una nota en la que informó que el gobierno argentino ya está pensando en la creación de la figura del ombudsman de los medios.
Esta persona estaría a cargo de los controles en el contenido y en la publicidad. La intención del oficialismo sería lograr mayor equidad de espacios publicitarios en los canales de televisión abierta y cable.
De acuerdo a la información brindada por La Nación, la inclusión del ombudsman formaría parte de un proyecto de ley que, además, limitaría el uso de propiedad de licencias de los grandes multimedios como Grupo Clarín, Cie Argentina, Hadad, Telefé y Ávila Inversora.
La ley vigente permite que una única persona pueda contener 24 licencias de radio y televisión. Las fuentes del oficialismo consultadas sostienen que el objetivo es evitar la concentración de medios en una sola empresa, "porque es un exceso que atenta contra la libertad de opinión de la gente".