Leonardo Haberkorn
Esta semana Jorge Drexler, Jaime Roos y Ruben Rada fueron muy vistos en la televisión.
Drexler, gracias a una de sus canciones, ganó un Oscar, la estatuilla se la entregó Prince, su canción la tocó Santana y lo aplaudió Clint Eastwood. Incluso el nuevo presidente Tabaré Vázquez interrumpió su primer discurso ante la ciudadanía para felicitarlo y aplaudirlo durante un largo rato junto a cientos de miles de personas. Grandes y merecidos honores.
Roos y Rada, en cambio, están mucho en la tele porque participan de un espectacular aviso de cigarrillos Nevada. No es algo muy digno de aplaudirse.
Tras ovacionar a Drexler, Tabaré Vázquez relató cuáles serían las principales medidas que tomaría en el ámbito de la Salud Pública. Entre otras, dijo que se luchará contra la "drogodependencia".
No dijo nada del Convenio Marco contra el tabaquismo, pero pudo haberlo hecho, porque la nicotina es la droga que más uruguayos mata: 5.400 cada año, 15 cada día.
Justamente, un día antes de que Vázquez asumiera como presidente, el Convenio Marco había entrado en vigor en los 57 países que ya lo ratificaron, Uruguay incluido.
Pero, aunque está vigente en Uruguay, poco y nada de su contenido se cumple todavía.
El Convenio Marco dice que las cajillas de cigarrillos deben llevar advertencias claras y explícitas sobre el daño que provoca fumar. Estas leyendas deben ocupar como mínimo el 30% de la superficie de la cajilla, pero eso en Uruguay no ocurre aunque Salud Pública ya decretó el cambio.
El Convenio exige que se suban los impuestos al tabaco, pero aquí eso no ocurrió todavía.
El Convenio insta a los gobiernos a prohibir toda publicidad del cigarrillo, pero en Uruguay este producto letal puede publicitarse de cualquier manera, hasta en los estadios deportivos. Es una lástima: si el Convenio hubiera entrado en vigor unos días antes, el público se habría ahorrado el triste espectáculo de ver a algunos de sus mayores artistas promocionando una droga que es tan adictiva como la cocaína o la heroína, y tan letal que mata al 50% de sus consumidores.
La participación de músicos —muchos de ellos de rock— en los avisos de cigarrillos no es casual. Las tabacaleras apuestan a seducir al público joven, venden un producto que enferma y mata apelando a músicos, actores, deportistas. La muerte disfrazada de salud, dólares mediante.
Según la última encuesta de la Junta Nacional de Drogas, el 54% de los adolescentes uruguayos de 15 años ya fuma. La edad más frecuente para comenzar a fumar se sitúa entre los 12 y 13 años. Lo peor es que cada vez se fuma más: el porcentaje de fumadores adolescentes es 5% superior al de adultos.
Eso, en parte, se ha logrado gracias a campañas publicitarias llamativas, como la que ahora protagonizan alegremente Roos, Rada, los hermanos Fattoruso, los Ibarburu, las bandas de rock Cursi y Hereford y la cantante de tangos Francis Andreu.
Pese a los miles y miles de dólares que se invirtieron en este aviso, algunos artistas no aceptaron participar. Es especial en el campo del rock, la tabacalera no pudo contratar a las bandas de primera línea, como intentó. Según una nota que se publica en esta edición a propósito del comercial, No Te Va Gustar no aceptó, Buitres tampoco, La Vela Puerca rechazó la oferta. Hace unos meses la misma compañía intentó contratar a Sordromo y se encontró con un no rotundo.
No son ellos los únicos que comprenden lo que está en juego en este caso.
Entrevistado por este suplemento en su consultorio oncológico en setiembre de 2003, cuando el Convenio Marco avanzaba tímidamente, el hoy presidente Tabaré Vázquez dijo:
"Llevo más de 30 años viendo morir gente de cáncer de pulmón por fumar. Y sé bien cuál es el cuadro clínico, qué es lo que pasa en las etapas terminales, sé el daño que sufren los enfermos y el que sufren sus familias... es muy dramático".
Agregó: "acá en Uruguay mueren todos los días entre tres y cuatro personas de cáncer de pulmón por consumir tabaco, y no se produce ningún signo de alarma o preocupación. En total, son 15 uruguayos que mueren cada día por causas vinculadas al consumo de tabaco y nada".
En aquella entrevista, Vázquez dijo ser firme partidario de llevar a la práctica todas las medidas del Convenio Marco. Por ejemplo, se quejó por las vagas y minúsculas advertencias que traen las cajillas de cigarrillos en Uruguay: "es ridículo. Es una tomada de pelo, una cachada".
Vázquez ahora es el presidente. Tiene todos los recursos políticos para hacer del Convenio Marco una realidad, incluyendo la prohibición de la publicidad del tabaco. Con suerte, ya nunca más veremos a un artista popular de prestigio cantándole a una droga adictiva que mata a cinco millones de seres humanos cada año, la enorme mayoría en países pobres como el nuestro.
El desconcierto que provocó ver en estos días a Roos y Rada —juntos por fin— en la televisión ya no tiene arreglo.
Pero, a esta altura, eso es lo de menos.