Antonio Alvarez
Los carteles están por todos lados. "¿Querés aparecer en televisión?" La pregunta es un enigma para visitantes. Pero no ya para los 6.000 habitantes del Complejo América. En la zona nadie habla de otra cosa. "Sí" es la única respuesta. ¿Voyeurismo vecinal? ¿Necesidad de expresión? Todo eso y un poco más.
En Colón y aledaños, muchos se preparan para ser capocómicos, periodistas deportivos, animadores, cantantes, payadores, candidatos a algo, galanes de telenovela, entrevistadores, analistas políticos, etcétera.
Es viernes 13 de diciembre y en el Complejo América esperan la visita del intendente. Llega a inaugurar una muestra de botánica y un gran barco hecho de caña por los chicos del barrio, el cual quedará como monumento en medio de una plazoleta.
El intendente no llegará nunca. A las 10 de la mañana unas 300 personas rodean la zona céntrica del complejo, donde están los comercios, la escuela y la oficina de la comisión administradora.
Los niños corretean entre las polleras de sus madres. En la tarima los integrantes de la comisión dan su bla, bla, bla del día.
Con su arquitectura de estilo soviético, muy afín a los años 70, el Complejo América es una zona de escasos recursos económicos, pero con una fuerte característica desde el germen: no darse jamás por vencido ante las dificultades.
La ausencia del intendente no le quitará el sueño a nadie. Un poco de decepción, nada más. La comisión administradora seguirá adelante con la ceremonia. Sonará el himno nacional y todos cantarán con la mano en el corazón.
Y por supuesto: América 3, el canal de todos, estará allí para registrar todos los acontecimientos.
—¿Qué significa esta instancia para el barrio?—pregunta el periodista.
Alguien contesta. Es una vecina cualquiera. Habla con la fluidez de un secretario de Estado, con la claridad de quien pisa terreno conocido, con la propiedad de un experto.
El que hace las preguntas también es un entendido en las cosas del barrio.
Hola Andrés
Andrés Domínguez, de 53 años, es el Mike Wallace del Complejo América. Fue edil por el Nuevo Espacio en los años 90 y luego pasó al Frente Amplio. En el 2000 no volvió a la Junta.
"Ahora quiero dedicarme al periodismo", asegura Domínguez, hoy secretario del Centro Comunal Zonal de Colón y Lezica.
Domínguez no sólo será movilero en América 3. Será el conductor del noticiero barrial y el único entrevistador del periodístico central, una mezcla de talk show y debate político.
"Pero si tengo que pasar el plumero, lo paso nomás. No hay problema", bromea Domínguez, a modo de presentación.
El 6 de enero el cable comunitario lanzó su programación local. Unos meses antes había comenzado a bajar señales extranjeras, pero ahora la productora América 3 –conformada por los propios vecinos– ofrecerá programas de elaboración propia.
Domínguez, el periodista estrella, ya realiza sus avisos institucionales. Con música incidental –tipo Guerra de las galaxias–, el conductor advierte con su dedo inquisidor, mirando a la cámara: "esta semana no deje de ver Conocernos mejor, una forma de estar conectados a la realidad".
Cuando le preguntan por qué lo eligieron como imagen, el ex edil atribuye la situación a la experiencia. Dice que su identificación partidaria no obstruye su imagen.
"Soy el único con cierta experiencia en cámaras por las entrevistas que me hicieron cuando estaba en la Junta. El otro día me encontré con un periodista de Canal 4 cubriendo una nota y me dijo: ‘¿qué hacés acá?’ Y yo le dije: ‘haciéndote la competencia’".
No es Larry King, pero Domínguez dice las cosas con aplomo. Y lo que se ve en el monitor es algo más que decoroso: un logo azul en movimiento sobre fondo blanco, un locutor en off avisando con voz afiebrada lo que viene.
"No nos podemos quejar. Todo sale bastante profesional", dice el conductor, mientras vuelve a poner en su lugar la planta de la escenografía.
Consciente que a Susana Giménez jamás le pasará algo así, Domínguez ríe de buena gana por las situación: "Esta plantita es prestada. Está en la recepción, pero va a salir en todos los programas. Es como una cábala".
El lanzamiento de Domínguez al estrellato barrial viene acompañado de un equipo de gente, algunos con experiencia en tevé, otros no.
El encargado de elegir la textura de pantalla y los videographics es Eduardo Saligari. Hasta hace unas semanas, no se imaginaba haciendo televisión en el barrio.
"A mí me gusta estar detrás de cámaras. Lo mío es la computación. Soy analista de sistemas. En el canal todos nos encargamos de cosas parecidas a las que hacemos en la vida real", dice.
Saligari adelanta que algunos programas van a ser un éxito. En el monitor aparecen imágenes y declaraciones del contador Damiani que suenan un tanto extravagantes, un poco más que de costumbre.
Se trata de La goleada de la risa, programa de humor de la familia Tuala, dinastía de carnavaleros que probará suerte en el Complejo América.
El canal comunitario también quiere apostar a la pantalla caliente. En la grilla televisiva se presenta Made in América, un ciclo de debates con la participación de los propios vecinos.
El canal anuncia además un programa de deportes y varios especiales, algunos de los cuales ya han sido emitidos en forma experimental y sin anuncio previo por el 3.
En plena crisis bancaria, Domínguez utilizó sus contactos políticos para conseguir una exclusiva con el presidente de AEBU, Eduardo "Lalo" Fernández.
Se emitió en horario central y la respuesta fue inmediata. "No tenemos cómo medir el rating, pero la gente abandonaba el televisor y venía a ver cómo hacíamos la entrevista. Era un sábado de noche. El pobre Lalo no se podía ir. Todos querían hacerle preguntas", cuenta Domínguez.
Otros informes especiales apuntaron a los casos de plombemia que afectan a las familias de La Teja y también al Día del Patrimonio.
En esa ocasión se emitió un trabajo sobre las viejas quintas de Lezica y Colón. "Algún día nos gustaría tener colaboración con la gente de Tevé Ciudad. Ya nos dijeron que sí. Vamos a ver", dice Domínguez.
En estos sistemas de televisión, el televidente tiene tanto protagonismo como los conductores de programas. Y a veces más. Además de su star system propio, América 3 abrirá al público en las próximas semanas un programa llamado Foro abierto. Para quien sea y para lo que sea.
Las reglas han sido distribuidas en un volante: "Una vez por semana los vecinos del Complejo América podrán grabar frente a una cámara de nuestro canal el mensaje que quieran: protestar por algo, contar un chiste, narrar una historia, en fin, lo que quieran. El objetivo es poder verse y que todos los vecinos lo vean. NO te pierdas esta oportunidad!"
La programación local era una vieja aspiración de la comisión administradora, aunque ya todos estaban conformes con el acceso al cable comunitario.
A mediados de 2002, América 3 inició la emisión de una veintena de señales extranjeras, sobre todo enfocadas a películas y noticias, canales que por una razón u otra no llegan a través de los cables comerciales.
En el complejo se ven programaciones de Puerto Rico o de Bolivia, por nombrar dos de las señales estrella de América 3. "Intentamos pedir los permisos correspondientes para emitir Rede Globo o Univisión, pero nadie nos contesta. En el fondo no les interesa contestarnos. Llegamos a tan pocas personas. ¿Quién se va a tomar cinco minutos por nosotros? ¿Cuánto les podríamos pagar por esto?", afirma Javier Macedo, director técnico del canal comunitario.
Sudor y plata
Macedo aclara que la idea no es competir con el sector comercial. "Nosotros ocupamos una franja de personas que no tienen acceso a nada. En este barrio no llega el cable. Y los sistemas alternativos de cable UHF y MMDS, no están muy interesados en esta zona por problemas de poder adquisitivo", comenta.
De la nada o casi nada, América 3 construyó un pequeño estudio en donde en un tiempo hubo un jardín de infantes.
Macedo arregló televisores viejos para adaptarlos a la manera de monitores, se consiguieron dos computadoras prestadas y se adquirió mobiliario de tercera mano. El teléfono sobre el escritorio aún es de utilería.
Se fabricaron luces caseras para mejorar la imagen. Con bloques conseguidos a precio de costo se construyó una pieza más para armar el estudio principal. Lo demás fue paciencia y ayuda del vecindario.
Las cinco parabólicas y el equipamiento básico fueron adquiridos por la comisión administradora. La deuda que dejó la obra fue de 1.500 dólares. "Nada, si se compara con los resultados", dice Macedo con razón.
La idea de montar un canal surgió a partir de una Comisión Administradora preocupada por las consecuencias de la inefable globalización.
"Nos mueven dos cosas: por un lado el deseo de los vecinos de saber qué pasa en el mundo. Y por otro lado, la idea es resaltar lo que hacemos todos los vecinos en nuestra pequeña comunidad", advierte Antonio Astraldi, director administrativo, camarógrafo, maquillador y lo que venga.
Astraldi –cuya familia reside en la zona desde hace más de un siglo– asegura que 80% de los 1.267 apartamentos del Complejo América fueron conectados al servicio de cable comunitario.
Como no estaban en condiciones de hacerlo ellos mismos por falta de personal y dinero, tuvieron que recurrir a una empresa privada para realizar el cableado.
La parte que causa más controversia de todo el proyecto es el pago de una cuota mensual, una verdadera contradicción tratándose de un servicio que sale al cruce del lucro y postula la liberación del consumo televisivo.
A eso, sus responsables contestan que el servicio es opcional e inclusive complementario de los servicios de tevé por abonados habilitados a trabajar en la zona.
Muchos se preguntarán por qué pagar por señales que son levantadas del satélite sin costo alguno. Sin embargo, el ficto que provoca el trabajo de conexión obligará a cobrar una cuota promedio de 150 pesos.
Será una cuota flexible y se tendrá en cuenta el estado de situación patrimonial del abonado.
"Quien pueda pagar, pagará. El que no pueda, pagará menos. Pagará lo que pueda, presentando comprobantes de sueldo, de seguro de paro, o lo que sea". asegura Astraldi.
Como contrapartida al esfuerzo económico, América 3 ofrecerá a lo largo de las próximas semanas un estreno diario. Un programa hecho por uno del barrio, uno como cualquiera de ellos.
Ya existen en carpeta más de 25 programas pilotos dispuestos a salir al aire. Uno de los más ambiciosos es una competencia del saber, tipo Martini pregunta, aunque sobre cosas del barrio.
La idea es que todos digan algo, enseñen algo, cuenten algo. Ya existe un llamado abierto para un programa de cocina y economía doméstica.
¿Quién dice que de aquí no salga una nueva Cordon Bleu? Los coordinadores del proyecto sonríen ante semejante teoría. Los objetivos son bastante más modestos: "con el tiempo queremos ganar un sueldito por nuestro trabajo", dice Astraldi, el administrador.
Pero como no hay mucha plata en juego no se pueden pedir milagros. Como mucho en unas semanas estarán firmando autógrafos en el almacén. Pagarán el precio de la fama. Pero serán profetas en su tierra. No es poca cosa.©
Rechazo y apelación
Permiso en trámite
El primer trámite que hizo el grupo que gestiona el canal cable comunitario fue consultar a la Unidad Reguladora de los Servicios de Comunicaciones (Ursec).
Javier Macedo sostiene que en principio las leyes amparan a la señal América en función de que se trata de un emprendimiento sin fines de lucro y de claros fines comunitarios.
Macedo afirma que la respuesta de la Ursec fue clara al respecto, y que el decreto 349 dictado por el gobierno del ex presidente Luis A. Lacalle les permite funcionar siempre y cuando la señal no salga del mismo complejo habitacional.
Sin embargo, Ursec todavía analiza la situación del canal América 3. La última palabra sobre el permiso aún está pendiente, asegura el doctor Juan José Camelo, uno de los tres directores del organismo.
Camelo dijo que el 29 de agosto de 2002 se rechazó la propuesta de Kindú S.A., la empresa que realiza el cableado. Se entendió que la misma "no responde a los parámetros" de un cable comunitario.
El director de Ursec dijo que luego de esa instancia, la comisión del Complejo América por cuerda separada se presentó para recurrir la medida, explicando las razones del canal proyectado por los administradores.
"Se suavizó mucho la propuesta. Ya no era un proyecto tan comercial como al principio", afirma el doctor Camelo.
En ese sentido, Ursec aún no se expidió sobre el pedido. "Está en un período de análisis", sostiene y adelanta que en los próximos días habrá inspecciones a la planta emisora.