Golpeada por una ola mundial de críticas tras una serie de llamados a revisión, Toyota Motor Corp. evalúa cómo fortalecer los procedimientos de control de calidad y la confiabilidad de sus vehículos y publicitar los cambios incrementales que realiza en los automóviles que ya están en el mercado.
A finales de los años 90 y la primera parte de esta década, la compañía simplificó el proceso de desarrollo de vehículos y se saltó etapas como la fabricación de prototipos físicos a fin de ahorrar tiempo y dinero y reaccionar más rápidamente a los cambios en las preferencias de los consumidores.
En 2006, el entonces presidente, Katsuaki Watanabe, ordenó a los ingenieros que dependieran menos de la ingeniería virtual o herramientas computacionales de diseño y dedicaran más tiempo al uso de prototipos físicos para verificar los componentes, la calidad y confiabilidad de los vehículos. La medida respondió a una drástica alza en el número de vehículos llamados a revisión alrededor del mundo en 2005.
Ahora, como parte del examen de conciencia provocado por la última crisis de calidad, Toyota ha vuelto a estudiar el tema, y volverá a realizar más pruebas físicas.