Por Gabriela Rocha - grocha@elpais.com.uy
¿Cómo fue la concepción de Tres Cruces hace 15 años?
Montevideo tenía una especie de miniterminales de ómnibus distribuidas por la ciudad y cuando alguien quería tomarse uno tenía que elegir la compañía y trasladarse al lugar donde estaba. Hoy el pasajero tiene un mismo lugar donde encontrar todas las variedades de transporte y eso tiene muchas consecuencias positivas. Pensar hoy en un Montevideo donde las unidades entraran en el microcentro es inviable. Se gana además en eficiencia porque ahora los coches van llenos y se beneficia también al pasajero, ya que a mediano plazo abarata el precio del boleto. También hay aspectos ecológicos por el menor consumo de combustible.
¿La llegada del shopping es simultánea?
Tres Cruces costó US$ 26 millones y sólo con la operativa del transporte no se autofinanciaba; entonces surgió la idea de complementar la infraestructura con servicios y comercios. Ese concepto innovador es hoy una tendencia.
Con esa génesis peculiar, la oferta comercial es diferente a la competencia.
Es verdad. Hay ciertos rubros que pesan más que en otros shopping, como la gastronomía por razones obvias de la cercanía de la terminal; el consumidor es alguien que va a viajar, que tiene una compra por impulso mayor que en otros lados, compra un diario, una revista, golosinas y comida mucho más que cuando se hace una compra más programada.
¿Predomina la gente del interior?
Pese a que se podría pensar que ese porcentaje es mayor, sólo 25% es público del interior; 75% reside en Montevideo.
¿Qué características tiene?
En un radio de dos kilómetros a la redonda los centros comerciales tiene su zona de influencia primaria, su base de clientes. Pero hay también otro público que hace un uso más esporádico, por la terminal o por la ida y vuelta al trabajo. Es un público heterogéneo, más universal, de un nivel medio-medio.
¿Qué negocio inclina más la balanza de la empresa, el shopping o la terminal?
En términos de ingresos están equilibrados y en términos de utilidades pesa más el área comercial.
¿De qué cifras estamos hablando?
Este año la empresa cierra con utilidades por US$ 4.600.000.
¿Cómo se movieron las ventas este año?
Desde setiembre de 2008 a junio de 2009 todo el mundo hablaba de crisis aunque no lo hayan visto en su bolsillo. Esto se nota inmediatamente en las ventas. Pero luego, las compras que habían sido postergadas se retomaron y de hecho vamos a cerrar con niveles de crecimiento de 8% en precios constantes. A nivel de transporte el crecimiento fue de 5%.
¿Cuántas visitas reciben al año?
Unos 22 millones el complejo total, lo que incluye encomiendas, terminal y shopping. En términos de pasajeros estamos en los 11.5 millones.
¿Qué tendecias observa en materia de consumo en los shopping?
La vestimenta informal ha tenido un crecimiento importante. También se da que en los períodos coyunturales tienden a dar un espacio a ciertas propuestas de nicho relacionadas con autogratificación. En tanto, el porcentaje de distribución de la electrónica y la telefonía celular si uno mira diez años para atrás es totalmente diferente. Los locales un poco más amplios son otra tendencia, hoy la gente quiere lugares espaciosos.
¿La gente está más predispuesta a endeudarse hoy que hace 15 años?
Es curioso porque las economías de las familias están mucho más saneadas y hoy su nivel de endeudamiento es casi la mitad. Por otro lado hoy acceden al crédito personas que antes no lo hacían.
En una reunión este mes en la Cámara de Comercio el candidato a la Presidencia, José Mujica, hablaba de cierta falta de peso de los empresarios en la opinión pública ¿Qué piensa de esos dichos?
Por lo pronto, personas de esta empresa participan de diferentes ámbitos, de la Cámara de Comercio, de Deres, de Endeavor, de un centro de diagnóstico que implica la promoción de políticas públicas de calidad. Sin meternos en la política electoral hay ciertos temas donde queremos brindar un aporte.
Pero no es generalizada la participación de empresas en iniciativas de este tipo...
Sin duda que hace falta y los empresarios pueden aportar una visión complementaria al sistema político. Esa sinergia tiene todo para ganar, entonces debe existir una participación más activa, siempre que cada uno ocupe su lugar proponiendo en el sentido de imaginar un Uruguay mejor; si todos queremos un país mejor, cada uno va a poder usufructuarlo y habrá además un ambiente más adecuado para el desarrollo empresarial.
¿Qué capítulos le pediría no descuidar al gobierno que viene?
La educación es clave. Con el desarrollo de las zonas francas, la atracción de inversores, estamos viendo, muchas veces con pena, que a menudo no pueden ser cubiertas ciertas posiciones calificadas. Los puestos de calidad se logran con inclusión social y con educación. En cuanto al resto de los asuntos, la seguridad es obvio que nos preocupa, pero también hay una retroalimentación: con mayor nivel educativo, más cantidad de puestos de calidad y más inclusión social, a largo plazo habrá una incidencia directa.
En 2011 tendrá 70 nuevos locales
En mayo del año que viene comienzan las obras de ampliación de Tres Cruces, que ya fueron aprobadas por la Intendencia y el Ministerio de Transporte. Con US$ 22 millones propios y unos US$ 7 millones de inversión de terceros, se construirán 70 nuevos locales comerciales en 6.200 metros cuadrados y 250 plazas de estacionamiento que estarán bajo tierra. Durante las obras, que durarán en torno al año y medio, se empleará a 400 personas y luego de finalizadas a 600 funcionarios, que se suman a los 2.000 actuales.
En la actualidad el complejo tiene 135 propuestas comerciales y de servicios y 44 compañías de transporte.
Trauma de empresas es hacer públicos sus datos
Tres Cruces es una de las tres sociedades que operó acciones en Bolsa este año ¿Cuál es la importancia de serlo?
Las ventajas son múltiples. El tema de la transparencia en todo sentido. Toda nuestra información es pública y no sólo cumplimos con lo que establece la normativa del BCU y del mercado de valores, sino que damos un paso adicional en la memoria (que distribuyen entre sus públicos de interés a fin de año). Es una filosofía de trabajo y una de las claves que nosotros aseguramos es la confianza. Ese es a veces uno de los grandes traumas que tienen las empresas, piensan: "bueno, paso a ser una S.A. abierta, la información pasa a ser pública, todo el mundo sabe cuánto facturo, cuánto dinero debo, cuánto dinero gana la empresa". Cuán bien les haría tener una fuente de financiamiento y gestionarse de modo transparente; cuando uno pierde el miedo a eso es otra cosa.