Finalmente, y tras sendos intentos fallidos en 2007 y 2008, la española Iberia y British Airways lograron aterrizar un acuerdo para fusionar sus operaciones a nivel mundial y crear la primera aerolínea del mundo en cuanto a número de pasajeros transportados. Esto, porque con la integración sumarían cerca de 61,5 millones de usuarios anuales, desplazando a Lufthansa (42,2 millones).
En un comunicado, la línea aérea española informó que "los Consejos de Administración de Iberia y British Airways han aprobado hoy la firma de un acuerdo vinculante que fija las bases para una fusión de las dos compañías, con el fin de crear uno de los mayores grupos aéreos del mundo y que reconoce el principio de paridad en el Consejo de Administración y en los órganos de gestión del nuevo Grupo".
Aún no se ha acordado el nombre que llevará la nueva sociedad, pero en el memorando de entendimiento sí se definió que la aerolínea británica será dueña del 55% de la propiedad, mientras Iberia se quedará con el restante 45%.
Lo anterior, implicó que el nuevo presidente de la entidad fusionada sea el actual director general de British Airways, Willie Walsh, aun cuando se especulaba que el cargo lo ocuparía el presidente de Iberia, Antonio Vázquez.
Otro de los acuerdos alcanzados dice sobre la relación con el centro de operaciones. En el memorando legal quedó establecido que la sede financiera de la nueva compañía se establecerá en Londres, lugar desde donde se controlará un total de 419 aviones, que volarán a más de 200 destinos.
Actualmente, la compañía británica posee el 13,15% de la propiedad de Iberia, mientras que la firma española controla el 9,07% de British Airways.
Condiciones
Eso sí, el acuerdo también tendría sus particularidades. Según medios de prensa españoles, ejecutivos de Iberia habrían dicho que en el memorando de intenciones, denominado MOU (Memorandum of Understanding), los españoles se reservaron un derecho de veto a la operación en el caso que el convenio al que llegue British Airways con sus sindicatos para financiar el plan de pensiones no sea satisfactorio.
Dicho plan -que comenzó tras el despido de cerca de 4.900 trabajadores a nivel mundial y que duró hasta abril pasado- costaría a la línea aérea británica un monto cercano a 3.000 millones de euros. EL MERCURIO, GDA
Standard en alerta
Standard & Poor`s fijó el lunes la nota BB de la deuda a largo plazo de Brisith Airways en su lista de vigilancia con implicación negativa, después de que la aerolínea entrara en número rojos con pérdidas de 231 millones de euros en el primer semestre.