Estratega en casa y en los negocios

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POR Gabriela Rocha | grocha@elpais.com.uy

Cantarle a su hija Isabel (7) para que se duerma a través de una videoconferencia desde el exterior no es tan solo un lindo recuerdo de Magali Paats (38), socia del estudio Ferrere Internacional, sino tal vez uno de los mejores ejemplos de cómo los medios de comunicación le facilitan la vida a las mujeres que, además de ser mamás, tienen un montón de obligaciones en la oficina que les llevan un promedio de 10 horas por día, cuando no se suman los viajes y el trabajo en casa.

Justamente, según el estudio "Living la vida rápida" desarrollado por AOL y OMD, que tuvo una muestra de 7.000 madres alrededor del mundo, las que están permanentemente "online" se han convertido en verdaderas expertas capaces de realizar varias tareas a la vez, para las que necesitarían días de 29 horas sin los múltiples medios de comunicación.

Tan es así que Laura Raffo (35), gerenta de Recursos Humanos y Relaciones Institucionales de la multinacional neocelandesa agropecuaria PGG Wrightson, que tiene a los mellizos de un año y medio Ignacio y Francisco, considera que "si no existiera el mix de medios actual las mujeres no estarían trabajando a la par de los hombres en cargos gerenciales".

En esa línea, la directora ejecutiva de Endeavor, Carmen Correa (40), aseguró que gracias a su BlackBerry puede utilizar tanto el teléfono como el e-mail para seguir atenta a la oficina si tiene que salir por sus hijos (Florencia de 6 años, Federica de 4 y Gustavo de 3) o para enterarse de cualquier novedad de ellos cuando está en el trabajo.

Algo similar le sucede a Natalia Moris (35), directora de la central de medios Mindshare Uruguay y mamá de Mateo (8) y Camila (5), ya que confió que, a pesar de que "la tarea de madre va más allá de los vínculos a través de medios de comunicación", éstos viabilizan ciertas cuestiones como "la logística de coordinar tareas que no estás haciendo vos".

Mientras, Teresa Korondi (41), socia de la agencia McCann Erickson y madre de Olivia (7) y Franca (en camino) resumió el fenómeno de la maternidad en las circunstancias actuales así: "Los medios facilitan todo desde el momento en que la vida cotidiana no se concentra en un único lugar físico, sino que se puede seguir adelante estando en tránsito, algo que se llama el `tercer espacio`".

Qué sería de mí sin Internet

De modo similar a lo concluido en la investigación, las mamás ejecutivas consultadas por El Empresario coincidieron en que Internet es uno de los medios más vitales para poder desdoblarse entre la familia y la empresa. "Solo pensar todo lo que tendría que desplazarme y el tiempo que debería invertir en manejar a mi casa si no existiera Internet y el teléfono, me agota", reflexionó Raffo, mientras que Paats indicó que se sirve de esos medios "todo el tiempo".

Las utilidades que estas profesionales encuentran en esas herramientas son variadas. El estudio reveló que creen que la web es una ventana al mundo (78%) y demostraron tener una gran confianza en ella para realizar una gran variedad de tareas como buscar información (70%) o tener información global y entretenimiento (67%) y las consultadas lo ejemplificaron al decir que les sirve para sacar hora para la mutualista, comprar electrodomésticos o coordinar tareas con el propio esposo.

También según el trabajo de OMD, la mayoría confía en ese medio para informarse sobre temas vinculados a la crianza de los chicos (65%). Consultada sobre el punto, Correa contó que se informa por la red sobre temas de salud, mientras que Korondi señaló que "sin buscarlo específicamente, uno está expuesto a la información y tendencias todo el tiempo". "Te llegan revistas, las leés o las ojeás; tenés el diario, lo leés; hacés deberes y buscás información; prendés la tele o la radio y te sucede lo mismo; también el cine y la música te impregnan de tendencias nuevas", resumió.

En tanto, Raffo utiliza la web "tanto para investigar sobre algún mercado, como guarderías o colegios, como para encontrar recomendaciones puntuales de algún tema (estimulación, juegos, alimentación)" y, finalmente, Paats aseguró que lo hacía más cuando Isabel era bebé y necesitaba informarse sobre temas como cuándo los niños comienzan a caminar o se les caen los dientes.

En otro extremo, Moris indicó que no se asesora sobre la crianza de los hijos de esa manera, sino que prefiere recurrir a fuentes más personales como su propia madre, aunque sí se sirve de la web para consultar temas más "superficiales", como dónde festejar un cumpleaños.

Tiempo para compartir

Para Korondi además de que Internet es "una herramienta de trabajo" también "es fundamental muchas veces a la hora de hacer los deberes con Olivia o acompañarla en algún juego on-line". De hecho, según la investigación, 98% de las mamás usa al menos un medio con sus hijos una vez a la semana e Internet es con el que más comparten tiempo (73%).

Viven experiencias similares con sus hijos Paats ("chateamos, subimos fotos a Facebook, videos a Youtube") y Moris, siendo que el mayor de sus descendientes ya tiene casilla de correo y a ella le gusta estar mientras miran videos u otra información en la web.

En tanto, como los de Raffo todavía son chiquitos, si su madre abre la laptop cerca, "lo primero que quieren hacer es usarla de piano", pero sí comparten los DVDs infantiles o los celulares. "Ya me rompieron uno, así que ahora les doy dos celulares viejos y juegan con esos. Igual les sigue gustando más el mío", reconoce.

Pero más allá de todas las bondades de que gozan las mamás de la nueva era, algunas se refirieron a la importancia del "equilibrio". Por un lado, rescataron la labor de los medios "de antes", siendo que para Correa la lectura a la noche es como un "ritual". Por su parte, Korondi rescató bondades de los libros, como "poder tocar, hacer tangibles las historias y apreciar los diseños", al tiempo que agregó que "tampoco es cuestión de ser esclavo de ningún medio", ya que "hay muchísimo para disfrutar si se está inubicable a veces, al aire, más libres".

De modo similar, Paats señaló que es "dependiente de Internet" pero sólo cuando viaja. "Me da la sensación de que estoy; pero prefiero lo contrario", comentó sobre el punto.

En esa línea, Moris sostuvo que la tecnología no la hace "mejor madre". "No promuevo ese vínculo tan virtual, me gusta que la relación sea más cercana, más directa", arguyó. "Ningún terabyte se asemeja a un abrazo matinal de un hijo despeinado y un `hola mami`", remató.

Afines o no tanto, es una realidad que las "super mamás" se valen de las diversas herramientas de comunicación para lograr mayor eficiencia en sus responsabilidades dentro y fuera del hogar, tanto es así que en las 16 horas que están despiertas logran hacer las mismas tareas para las que necesitarían 29 y, casualmente, usan la tecnología durante unas 11 horas.

A pesar de lograrlo, Correa confesó que no le vendrían mal al menos unas cinco horas más para todas las actividades que tiene en su día y de paso no se levantaría tan temprano (a las 6 de la mañana para ir al gimnasio). Al respecto, Korondi comentó que todo depende de "las habilidades organizativas de cada uno". "A veces uno corre más, pero la clave está en saber frenar, tomarse el tiempo para reflexionar y equilibrar", reflexionó. Y concluyó: "El que no tiene tiempo con 24 horas, tampoco lo tendrá con 35".

Marcas atentas al uso de cada medio

Un 88 % de las mamás "online" aseguraron que son ellas las que toman las decisiones en primera instancia en el hogar, según un estudio realizado por OMD a nivel mundial. Esto las transforma en un target importante a tener en cuenta por los encargados de marketing y anunciantes.

Mike Hess, Director Global de Comunicaciones y Research de esa central de medios dijo además que es importante que los comunicadores de marcas consideren cómo ellas usan los diferentes medios. "No sólo puede ser relevante el alcanzar al grupo objetivo, sino que también llegar a las mamás en contextos donde sean o estén más receptivas al mensaje y a través de un medio en el que ellas confíen".

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