La empresa familiar
Las características peculiares y muchas veces únicas de la empresa familiar, la diferencian de cualquier otra forma empresarial. La relación entre la familia, la propiedad y el negocio influye en la orientación que los miembros de la familia ejercen como directivos o accionistas. Se destacan el ánimo emprendedor, la reputación y confianza asociada al nombre de la familia, el conocimiento innato del negocio por nacer y vivir dentro del mismo, la lucha por la imagen y la marca, la relación con los clientes y el trato con los empleados. Estos valores son un activo intrínseco de las empresas familiares, puestos en peligro al momento de la transición del negocio de una generación a otra. Tomar conciencia de esta situación y planificarla en forma adecuada asegura la continuidad de la empresa.
Problemas en la transición
Muchos negocios familiares no sobreviven al pasaje de las generaciones. Su fracaso no está asociado a factores externos (política o economía), sino a problemas derivados de la propia naturaleza familiar. Los determinan en general la relevante carga emotiva, importancia de la figura paterna como ejemplo a seguir, diferentes jerarquías en el árbol genealógico familiar y en la estructura de la empresa, y la convivencia de integrantes con diversas motivaciones donde algunos están activos en la dirección de la empresa y otros llegan al negocio por herencia con la única aspiración de recibir utilidades. Otros problemas se asocian a la resistencia del jefe de la familia y jefe del negocio a traspasar el poder, con la consiguiente falta de motivación y capacitación de la nueva generación, que no está preparada para asumir la responsabilidad y el liderazgo de la empresa. Lo anterior se acrecienta cuando la resistencia es al ingreso de directivos no pertenecientes a la familia, los cuales pueden ser necesarios si la empresa es de dimensión, o existe una diferencia muy grande de edad entre los líderes familiares de la generación fundadora y la siguiente generación, o no hay hijos motivados o capacitados para formar parte de la empresa familiar.
Planificación internacional
Los peligros que afronta la empresa familiar son universales. En EEUU y Europa es práctica habitual que las empresas familiares consulten a asesores en el tema a fin de planificar de forma adecuada la transmisión de su negocio. Asociaciones e instituciones internacionales (por ej. Family Firm Institute, Family Business Network (FBN) e International Family Enterprise Research Academy (IFERA), y publicaciones de primera línea (por ej. Family Business Magazine, Fortune Small Business y The Family Business Advisor) se dedican a analizar el tema y buscar soluciones prácticas. Las investigaciones son coincidentes y destacan que la clave para una transición exitosa del negocio familiar está en una planificación estratégica y flexible, con capacidad de renovación y revisión a fin de no volverse obsoleta.
Prácticas que aseguran una adecuada transferencia
Recientes investigaciones han identificado prácticas familiares y de gobierno corporativo, que si son planificadas adecuadamente protegen a la empresa familiar de los peligros que enfrenta. Algunas de estas prácticas refieren a:
a. Diálogo continuo entre generaciones sobre su visión de la empresa, muchas veces a través de terceros asesores que medien en el tema, y conocimiento de las expectativas de la siguiente generación.
b. Eficacia a la hora de elegir el líder en la siguiente generación, y desarrollo del sucesor de la propiedad a través del manejo cotidiano del negocio.
c. Conocimiento de la necesidad de liquidez de accionistas minoritarios o inactivos, y su disposición a ser accionistas leales.
d. Diferenciación de derechos de accionistas activos e inactivos titulares de acciones por causa de herencia.
e. Asignación de títulos previos a herederos debidamente calificados.
f. Ingreso de directivos no pertenecientes a la familia.
g. Análisis de las necesidades financieras y jubilatorias del gerente general y su esposa.