Por Virginia Díaz | vdiaz@elpais.com.uy
¿Cuándo se fundó el estudio?
El apellido Gómez Platero está desde hace mucho. Mi padre se recibió en 1947 y armó su estudio. Más tarde se asoció con el arquitecto Rodolfo López Rey hasta mediados de los `80. Fue un estudio muy exitoso. Hicieron muchas obras; sobre todo en Punta del Este. Luego con los arquitectos Enrique Cohe y Roberto Alberti hasta 2002, año que funda el estudio Gómez Platero propiamente dicho.
Es arquitecto ¿había otra opción en una familia tan marcada por el rubro?
Nunca dudé en ser arquitecto. A los cinco o seis años acompañaba a mi padre a las obras y ahí se me empezó a meter la pasión por la arquitectura. En ese entonces se estaba construyendo mucho en Punta del Este.
El estudio se vincula a grandes obras ¿se siente más arquitecto que empresario?
Me siento las dos cosas. Todo arquitecto que trabaja y tiene una obra tiene que ser un poco empresario porque enseguida un estudio se convierte en una empresa. En el fondo creo que soy más arquitecto. Me apasiona el diseño y la arquitectura, pero si no manejáramos el estudio como una empresa no podríamos tener clientes contentos, cumplir plazos y costos.
¿Es habitual la formación empresarial?
La excelente formación que da la Universidad le está faltando ese paso. A veces se sale con una laguna empresarial que hace darnos contra las paredes.
¿Le pasó de darse "contra las paredes"?
Sí, aunque al recibirme tuve la suerte de ver cómo funcionaba el estudio e irme a hacer un posgrado en Administración de Empresas a EE.UU. Al volver tenía un mix en formación empresaria y arquitectura.
¿Qué es necesario para un buen trabajo?
Lo más importante: tener un buen equipo. A nosotros nos está yendo muy bien gracias a que tenemos un equipo espectacular que puede trabajar en cualquier estudio del mundo de primera línea. Son buenos en cualquier lado. Eso para mí es fundamental. Desde 2002 estamos rearmando el estudio con gente joven.
¿Por qué busca el perfil joven?
Aportan un montón en todo orden de la vida. Lo ideal es tener gente con experiencia y jóvenes que vienen con mucha fuerza y que inyecten ganas e innovación. Yo tengo 41 años y en Uruguay la gente me toma como joven; sin embargo, en el mundo ya no lo soy.
¿Cómo fue la evolución de la empresa?
Ha pasado por distintas épocas y ha sufrido la evolución de la experiencia. El cambio más grande fue la asociación con otros estudios para realizar proyectos.
¿Qué beneficios da la asociación?
Sin duda sinergia. Creo que hay que buscar lo mejor de cada uno. Nos complementamos muy bien las firmas que actuamos juntas. No nos preocupa ni nos asusta asociarnos con otros.
¿Cuáles son esos estudios?
Hemos trabajado con RTKL en Estados Unidos, con Gabriel Torraca en Buenos Aires y acá estamos en un proyecto grande con Ernesto Kimelman.
¿Cuántos proyectos tienen en vista?
Son muchísimos. Más de 30.
¿Cuál es el más importantes que hizo?
Siempre los últimos son los más trascendentes. Creo que el proyecto en Guayaquil, Ecuador, fue muy importante. Fue nuestra primer obra internacional.
¿De qué se trata?
Es un shopping, una terminal de ómnibus y hoteles. Un emprendimiento muy grande que ganamos por concurso en 2002. La primera etapa de la inversión fue de US$ 50 millones, que corresponde a la terminal de ómnibus y shopping, y hay una segunda parte que todavía falta, que es la del hoteles y centro de convenciones. Nos vino bien porque en 2002 fue la crisis y esto nos calzó justo.
¿Qué otro proyecto tienen en vista?
Tenemos uno en un cerro al lado de Las Cumbres en Punta del Este, que lo compró un inversor belga. Son alrededor de 85 casas individuales en terrenos muy grandes y un hotel de 50 habitaciones. Va a estar pronto para el verano de 2010.
¿Por qué se está comprando tanto?
Vemos una crisis. Quebró Lehman Brothers y eso está generando una desconfianza brutal. La gente no sabe dónde invertir y el negocio inmobiliario es fiel. Podés ganar más o menos, pero el dinero está bien cuidado. Los ladrillos son un refugio seguro de ahorro e inversión.
¿Cómo afecta la baja del dólar?
No ayuda a la construcción. Todos los gastos de mano de obra son en pesos y las ventas son en dólares. Recién estos últimos proyectos son en Unidades Indexadas. Un dólar más fuerte nos ayudaría.
¿Están dadas las condiciones para emprender en Uruguay?
Sí. Soy hincha a muerte de Uruguay. Los profesionales que son buenos acá, son buenos en cualquier lado. Tenemos que pensar en cómo emprender tanto para desarrollar local como para vender nuestros servicios afuera. Creo que hay un mercado enorme y, si no lo hacemos, es responsabilidad nuestra porque Uruguay nos dio las condiciones para realizarlo.
¿ Estamos haciendo todo lo posible para tener un crecimiento sostenido?
Siempre se puede hacer un poco más. Hay que terminar con que los buenos están de un lado y los malos del otro en cuanto a partidos políticos, empresarios, obreros y trabajadores. El día que nos terminemos de convencer que el objetivo tiene que ser uno y el mismo para todos, Uruguay va a explotar. Creo que nos falta madurar en ese sentido.
"Estamos lejos de llegar a la cima"
El arquitecto Martín Gómez Platero asegura que el negocio inmobiliario creció muchísimo. Un ejemplo, sostiene, es el éxito que tuvo el proyecto Diamatis Plaza que vendió 70% de sus unidades en un fin de semana.
Para el arquitecto es el momento adecuado para este tipo de proyectos. Aunque recalcó: "Todavía estamos lejos de tener un boom inmobiliario en Montevideo. Aún estamos lejos de llegar a la cima".
A juicio del experto, Diamantis favorecerá la integración de la zona gracias a una plaza pública con servicios gastronómicos y comerciales, donde antes había un muro.
Para Gómez Platero la construcción de inmuebles creció fuertemente con respecto a años anteriores y estima que el alza continuará, así como se seguirán desarrollando áreas que todavía no están descubiertas. Posiblemente una sea los Lagos de Carrasco, que, a su juicio, tendrá un fuerte auge en el desarrollo inmobiliario. "Además, nosotros estamos haciendo el proyecto Aguada Park, al lado de la Torre de Antel, y creo que eso va a terminar de consolidar toda esa zona".
Uruguay tiene estudios de primera línea
¿Cómo ha evolucionando la arquitectura en Uruguay?
Creo que hay un buen nivel. La inversión está haciendo evolucionar el mercado. Hay muchos estudios de primera línea haciendo buena arquitectura. Además, están viniendo muchos españoles a invertir y están muy impresionados con el nivel de arquitectura del país.
¿Deberíamos tener un país de referente?
Como está todo tan globalizado hay arquitectos excelentes que hacen obras en todos los países. Creo que en Argentina, en Brasil, en Chile hay buena arquitectura y en Europa.
¿Cómo cerrar un negocio en el exterior?
No es igual que acá. El tema cultural es distinto. Por ejemplo, en Ecuador se toman más tiempo para decidir; son pausados. Mientras el estadounidense es pragmático, concreto y no le gusta perder tiempo. A las reuniones hay que ir derecho al punto.