Cuatro imitadores de Andrés Calamaro pasaron antes de conseguir al porteño que canta la versión de Brindo por las mujeres para el comercial de Pilsen, que invita a los jóvenes a salir aunque haga frío. Éste es solo uno de los ejemplos del trabajo de la productora de sonido La Mayor, del ex miembro de Canciones para no dormir la siesta, Gonzalo Moreira, quien hoy la dirige junto a su hijo Federico, con el que tiene firmes perspectivas de consolidar la llegada al exterior.
Es que la empresa se ha ganado su lugar desde que comenzó en 1990, hoy se queda con un 50% de la torta y trabaja para México, Ecuador, Argentina y Brasil.
Las agencias de publicidad suelen solicitar la musicalización de piezas de radio y televisión y La Mayor realiza aportes a la idea original. Si la pieza requiere percusión, la toca Gonzalo; si es la batería, lo hace Federico y, además de contar con otros músicos en el equipo, eventualmente se subcontratan otros.
El despegue
La idea surgió de casualidad cuando Moreira se dedicaba a la música y desde Punto Ogilvy le pidieron que musicalizara un comercial. Luego comenzó a trabajar con su colega Gustavo Rippa, socio de la empresa hasta hace dos años; al tiempo alquilaron un estudio y luego compraron el propio. De ese proceso, Moreira destaca "la rica experiencia" de haber empezado de cero y lo difícil de aprender a ser empresario en la práctica. "La intuición juega un papel muy importante en esto", destacó.
Varios diferenciales hicieron que la productora ganara camino y llegara a competir con La Batuta, una de las más antiguas en un mercado compuesto por unos 15 jugadores. Primero detectó la necesidad de un casting de voces, ya que antes éstas se elegían de modo improvisado; en tanto, comenzaron a vender el servicio integral: "Entrás y salís por La Mayor con el producto terminado", comentó Moreira.
Es así que hoy la empresa realiza unos 200 trabajos por año y desde 2002 a esta parte incrementó un 20% su facturación (que Moreira se reserva por eso de que los uruguayos juzgan el éxito). Sin embargo, y aunque el negocio publicitario ha crecido, no ha llegado a los niveles de 1999, por lo que siente que el mercado doméstico tiene un techo y ellos ya lo alcanzaron, a pesar de tener clientes fieles como McDonald`s, Tienda Inglesa, Nestlé, Movistar, Crédit Uruguay Banco y Claro, entre muchos otros.
Es por esto que el principal proyecto de la empresa es incrementar su llegada al exterior, donde Moreira asegura tener un buen nivel comparativo. "En Uruguay existe talento combinado con buena técnica y tecnología de punta (aunque mucho más barata)", concluyó el empresario de 53 años, quien confesó que no volvería a tocar para niños y que en su tiempo libre compone canciones para su propio disco.