Exquisita tentación invernal
El chocolate es un placer y más cuando el frío lo pide. Nacida en Suiza, la fondue no conoce fronteras
- El frío pide calorías y qué mejor que combinar la dulzura del chocolate con la frescura de la fruta. Originaria de Suiza, la fondue en sus comienzos mezclaba quesos y vino, pero, con el paso del tiempo, el plato típico de las montañas nevadas despertó la creatividad de algunos y así nació la versión de chocolate.
En un recipiente común los comensales comparten el plato. Bananas, frutillas, cerezas, manzanas, duraznos, naranjas, ananá o cualquier fruta de estación puede ser cubierta de chocolate en un instante.
Sólo hacen falta unos minutos previos para derretir el chocolate amargo con crema de leche, un toque de vainilla, un chorrito de leche y una copita de cognac, ingredientes que calientan el cuerpo y convocan al encuentro con amigos.
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