James B. Quigley fue designado presidente de Merrill Lynch para América Latina y Canadá justo siete meses después de que el banco de inversión estadounidense viviera el ápice de su crisis con la renuncia de su ex presidente, Stan O`Neal, debido a las pérdidas millonarias derivadas de la turbulencia de las hipotecas de alto riesgo en el mercado inmobiliario de Estados Unidos. Con 25 años en Merrill Lynch, Quigley habló sobre el futuro de la región.
¿Cómo evalúa el manejo inflacionario de las autoridades en la región?
El gobernador [Guillermo] Ortiz, en México, y el gobernador [Henrique] Meirelles, en Brasil, han hecho una labor genial en circunstancias muy difíciles. Han mantenido estable la política de mercado para proteger sus monedas. Por primera vez en mucho tiempo veo un serio y real compromiso en hacer las cosas correctas, lo que atraerá más IED.
¿Qué expectativas tiene con respecto a la banca de inversión en la región?
Está creciendo. Nuestro negocio ha crecido, los ingresos han aumentado en los últimos 12 meses. Recientemente hicimos un gran compromiso en Brasil cuando contratamos a un equipo de profesionales, que incrementará la capacidad de aumentar nuestra base de clientes en ese país.
¿Quiénes accederán más al creciente mercado de inversión extranjera?
En Brasil y México hay varias empresas familiares medianas que están creciendo muy rápido. Son muy competitivas, tienen una muy buena administración y muy pronto se convertirán en empresas grandes. Así que creo que Wall Street necesita encontrar la manera de ampliar su acercamiento al sector privado de crédito de América Latina y no sólo enfocarse en compañías grandes que pueden hacer adquisiciones y fusiones. Debe proveer servicios a la creciente cantidad de medianas empresas en economías clave.
¿En qué sectores ve mayores oportunidades?
El grado de sofisticación de los directores generales en Latinoamérica hoy es mucho más alto que hace 10 o 15 años y el mercado de capitalización y valoración de sus compañías es mucho más competitivo, y tienen monedas fuertes. Creo que hay muchas oportunidades en el sector de bienes raíces, claramente magníficas oportunidades en el mercado de infraestructura y crecientes oportunidades en el mercado de valores y private equity en las economías clave de la región.
¿Cuáles son los mayores desafíos en las dos mayores economías?
En México es la falta de ofertas públicas iniciales (IPO). En San Pablo hay unas 80 o 90 IPO al año, mientras que en México hay cinco.
¿Cómo va el proceso de recuperación de Merrill Lynch de la crisis?
Trabajando duro. Merrill Lynch tiene un portafolio diversificado de negocios de clase mundial que están desempeñándose bien. Atacamos el problema de una manera agresiva y estoy seguro de que el futuro de la compañía será exitoso.
Duplicaron negocios en el vecindario
¿Cómo ve a América Latina frente a la crisis económica mundial?
Soy muy optimista. En Merrill Lynch hemos más que duplicado nuestros negocios en los últimos dos años y nos ha ido bien en 2008. Los bancos centrales de las economías clave de la región, como Brasil, Chile y México, han hecho un muy buen trabajo, manteniendo monedas fuertes. Al final del día, a los inversionistas les gusta ver una plataforma de monedas fuertes en sus economías locales porque eso ayuda a atraer más inversión extranjera directa (IED) en el largo plazo.
¿Cuáles son sus expectativas a largo plazo?
Las economías latinoamericanas tienen buenos pronósticos.
A pesar del período de contracción de la economía global, muchas compañías multinacionales tienen una favorable perspectiva de la IED en México. Nosotros estamos tratando de jugar un rol catalizador en los mercados de renta fija, sorteando muchos atajos que facilitarán más la inversión extranjera directa.