Por Laura V. Meléndez | lmelendez@elpais.com.uy
Para muchos latinoamericanos vivir en las capitales de sus países se ha vuelto más caro. ¿Cuánto? Depende del costo de productos y de los ingresos que perciben los ciudadanos. Tratando de echar luz sobre el fenómeno, y a partir de la comparación de las realidades de 10 países de la región, la agencia de medios MindShare realizó una investigación minuciosa que arrojó algunos resultados sorprendentes. Por ejemplo, en Montevideo un asalariado que percibe un sueldo mínimo puede adquirir 29 "combos" Big Mac, mientras que con el equivalente un puertorriqueño compra 202 menúes y un ecuatoriano accede a 99. El precio del combo oscila entre US$ 3,1 en Ecuador y US$ 7,0 en Venezuela.
El salario mínimo de Uruguay tomado para la comparación fue fijado en US$ 166, que equivale a la mitad del chileno (US$ 330) y es cinco veces menor al de Puerto Rico (US$ 910).
Indicadores como éstos permitieron a analistas de MindShare elaborar una comparación sobre cuánto cuesta vivir en diez países de América Latina. El estudio midió los precios de distintos productos y servicios en cada uno de esos países, tomando como base de la comparación el ingreso per cápita por paridad de poder adquisitivo (PPA), que es un indicador basado en las variaciones de precios que elimina la ilusión monetaria ligada a la variación de los tipos de cambio porque estandariza los ingresos a una misma moneda.
Presupuesto mensual
Salvo que tengan la oficina en casa y sólo se muevan a pie, uno de los rubros que más inciden en el presupuesto familiar de los uruguayos es el transporte, tanto si tienen auto como si andan en medios colectivos. Y ni que hablar si se recurre al taxi para los traslados.
En las principales ciudades de Latinoamérica un ciudadano promedio debe presupuestar cerca de US$ 3,11 para comprar un galón (3,75 litros) de combustible, disponer de US$ 0,50 para pagar un boleto de ómnibus, un poco más de US$ 2 para un viaje cortito de taxi y US$ 0,64 si su ciudad cuenta con un sistema de transporte masivo (tren o subte).
Según la investigación de MindShare, los uruguayos soportan el mayor peso del transporte en el presupuesto familiar entre los países auditados, ya que deben destinar, en promedio, el 15,9% del salario mensual a dos viajes diarios durante 22 días al mes en ómnibus.
Puerto Rico es el país en el que el transporte se lleva una porción menor del presupuesto: 2,4%.
Los chilenos tienen el combustible más caro (US$ 5,90 por galón) seguidos de cerca por los uruguayos (US$ 5,18), al tiempo que los venezolanos gozan del más barato (US$ 0,04).
Cara o barata
Más allá de la subjetiva "sensación térmica" que perciban quienes viven en una ciudad sobre el costo de vida, para considerar una ciudad cara o barata lo que cuenta es la cantidad y calidad de bienes y servicios que uno puede adquirir con su salario.
Para determinar cuál de las diez ciudades incluidas en la investigación tenía el costo de vida más alto o más bajo para sus habitantes, se realizó un cálculo en el que se consideró qué proporción de un salario mínimo mensual tomaría adquirir un listado de alimentos básicos (arroz, carne, cebollas, tomates, bananas, aceite, entre otros) y algunos artículos de aseo personal (pasta dental, cepillo de dientes, jabón y champú, entre otros).
De acuerdo al cálculo, Santo Domingo (República Dominicana) es una ciudad costosa para sus propios habitantes, ya que comprar algunos bienes básicos cuesta 89% de un salario mínimo. La segunda ciudad más costosa es Montevideo, donde adquirir esos mismos artículos básicos se lleva el 67% del salario.
Del otro lado de la balanza, San Juan de Puerto Rico aparece como la ciudad más barata no tanto por el precio de los productos (que son 14% más caros que el promedio), sino porque ostenta el ingreso más alto de la región.
Comer y entretenerse
El kilo de carne vacuna en Colombia cuesta cinco veces más que en Uruguay, pero como algunos vegetales, granos y frutas son hasta 40% más económicos, Bogotá es una ciudad relativamente barata a la hora de comprar comida.
En Puerto Rico, Venezuela, República Dominicana, Chile y Uruguay, los precios de los alimentos oscilan entre un 8% y un 31% por encima del promedio de la región. El extremo se da en San Juan de Puerto Rico donde un kilo de naranjas cuesta hasta 350% más que en el resto de las ciudades.
En Uruguay los alimentos cuestan un 8% más que el promedio, mientras que en el rubro aseo los precios locales se ubican exactamente en la media.
A la hora de entretenerse los uruguayos gozan de un precio 12% menor en el rubro respecto del promedio; la compra de aparatos electrónicos está apenas por debajo (-1%); y en artículos no básicos como cerveza y cigarrillos Montevideo tiene precios 9% inferiores que la media.
Ir al cine en Santiago cuesta US$ 7, por lo que es mejor idea ver estrenos en México, Lima o Quito, donde la entrada no supera los US$ 4.
Si se cambia el séptimo arte por el fútbol, Chile y Argentina cotizan las entradas a la cancha 295% y 124% por encima del promedio, respectivamente.
En Lima, comprar un televisor LCD de 42" sale US$ 1.500, casi un 40% por debajo del promedio regional. El mismo aparato en Argentina o Ecuador cuesta hasta un 29% y 57% más caro, respectivamente.
Los amantes de la lectura podrán optar por Montevideo, Buenos Aires o México para comprar libros, fundamentalmente porque están exentos de impuestos y son más accesibles al público. A propósito de lectura, se midió a cuánto se vende en las distintas ciudades la última edición del libro de Harry Potter "Las reliquias de la muerte". En Ecuador, el libro cuesta US$ 45 mientras que en Puerto Rico y Uruguay se consigue a US$ 21.
En referencia a productos menos imprescindibles, tomarse una cerveza al finalizar la tarde es algo que suelen hacer muchos mexicanos por sólo US$ 0,6 y que seguramente muchos montevideanos imiten aunque por más del doble de ese precio.
Realidades dispares según el mapa
El reporte, que integra la serie Insight fue realizado en base a información recabada por las oficinas locales de MindShare en México, República Dominicana, Puerto Rico, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Uruguay, Chile, y Argentina.
La investigación se realizó tomando como base de la comparación el ingreso per cápita por paridad de poder adquisitivo (PPA).
A varias Puntas
Fumar seguirá siendo un hábito incorregible para muchos colombianos: una caja de Marlboro Rojo cuesta US$1,30. Tal vez sea buena idea llevarlos a rehabilitación a Puerto Rico, ya que allí los cigarrillos cuestan US$ 4,50. En Montevideo están a US$ 2,5, ni tanto ni tan poco.
8% - Más caros que el promedio de lo que valen en otros países latinoamericanos están los alimentos en Uruguay. Como contrapartida, el entretenimiento resulta 12% más barato.
En México, el precio de la comida es 33% inferior que el promedio regional.
Ir al fútbol en Chile cuesta casi tres veces más que el promedio de lo que cuesta en la región. La entrada más cara a un partido de fútbol puede llegar a costar en Santiago unos US$ 228 cuando el salario mínimo en ese país asciende a US$ 330.
En Lima, asistir a un partido por el torneo local cuesta US$ 1,80 y es la más barata de la región.