Viernes 20.06.2008, 07:48 hs. | Montevideo, Uruguay
 
INICIOCONTACTOMI PERFILPUBLICIDADEL PAIS MOVILEL PAIS LEIDOFAVORITOSPAG INICIO
BUSCAR
en
en internet
BUSCADOR AVANZADO
El Empresario  | enviar nota |  | imprimir nota |  | agrandar texto |  | achicar texto |

Hay a quienes $ 2.000 les cambian la vida
Los microcréditos son la única alternativa para quienes no pueden acceder al sistema financiero tradicional; ubicados en las zonas más pobres, con apoyo económico y formativo logran salir adelante

POR GABRIELA ROCHA | grocha@elpais.com.uy

Cristian tiene tres carros de maní y garrapiñada y otros tres de helado. Vende con un socio en la plaza del Entrevero, en 18 y Vázquez y en la rambla en verano. Hace un par de meses pudo concretar el sueño de hacer crecer su negocio: en vez de comprar 10 kilos de maní adquirió 50. "Así puedo vender más y más barato", dijo orgulloso. Se trata de uno de los beneficiarios de los microcréditos que ofrece Microfin, empresa que opera en Uruguay desde febrero de este año.

El caso de Isabel es similar. Comenzó con un préstamo de $ 850 en 2004 otorgado por Grameen Uruguay Bank, institución que opera en el rubro desde 2001, para vender cuadernos y útiles escolares. Con posteriores créditos pudo adquirir un bazar en el barrio Acosta y Lara en el que comercializa artículos escolares, ropa y regalos.

Ambos son ejemplos de exclusión del sistema financiero tradicional por falta garantías formales de pago y, sin embargo, pertenecen al grupo de personas que, pese a esa carencia, son los que más responsablemente se hacen cargo de sus deudas.

Las instituciones que otorgan microcréditos representan en muchos casos la única salida para que ciertos sectores de la población puedan hacer crecer sus emprendimientos. "Muchas veces se genera una empresa para subsistir, y esa no debería ser la idea", dijo a El Empresario Antonio Martínez, gerente de Microfin.

En tanto, Grameen es también una de las pocas alternativas para salir del estado ocioso en que se encuentran algunos individuos, ya que la organización focaliza en la previa capacitación de sus beneficiarios para que puedan emprender negocios de cero.

LOS DESTINOS

Los microcréditos comienzan en los $2.000 y pueden llegar incluso a los $400.000, ya que accede desde el más micro de los empresarios hasta quien tiene una pequeña empresa pero que, o bien no tiene las garantías necesarias, o no puede cumplir con los plazos requeridos, o incluso no puede hacerse cargo de las tasas de interés.

En el caso de Impulsa, otra de las empresas que opera en Uruguay desde setiembre pasado, cerca del 70% de sus clientes se encuentra por debajo de la línea de pobreza y, por tanto, se concentran en los barrios más carenciados. Esta institución ha trabajado en el Cerro, Santa Catalina, Colón y La Teja, entre otros. "Estamos proyectando este año comenzar a trabajar en todo el interior", aseguró el asesor institucional de la empresa, Guzmán Haretche.

Según las instituciones consultadas por El Empresario, los rubros de preferencia de estos sectores son los almacenes, kioscos, venta de ropa interior, costura y artesanías, entre otros. En el caso de Microfin, más del 80% de los préstamos son otorgados para activos fijos, que puede ser una máquina de coser, una heladera o incluso un vehículo utilitario. Los préstamos para capital de trabajo en general de destinan a la compra de mercadería, ya que el stock permite a los almaceneros beneficiarse de la inflación, por ejemplo.

Al igual que en otros países de Latinoamérica, se destaca el perfil mayoritariamente femenino de los destinatarios de los microcréditos: en Impulsa las mujeres representan el 70% y en Microfin ese porcentaje desciende a 60%, en tanto que en Grameen atienden a mujeres en exclusividad, porque habitualmente son las que están al frente de los hogares de menores recursos.

METODOLOGÍA

Quienes otorgan microcréditos habitualmente tienen que ir detrás de sus clientes porque éstos o no saben que pueden acceder a ellos o lo saben pero no suelen acercarse a solicitarlos. "Se visita negocio por negocio, se detectan clientes, y luego va el asesor para profundizar en el caso y el posible crédito", aseguró Martínez y agregó que se sorprendieron de la buena recepción de estas personas, que abren sin problemas las puertas de sus negocios y de sus casas.

Una vez en el lugar, el asesor de negocios profundiza en la realidad de la microempresa, debiendo fijarse tanto en los ingresos como en los egresos del negocio y del hogar; se combinan ambos flujos y se compara con la cuota del préstamo que se solicita. Posteriormente se presenta el caso al comité de créditos y en no más de 48 horas se entrega el dinero.

El ejemplo de Grameen es diferente porque en todos los casos se realiza la capacitación previa a la entrega del préstamo, ya que comenzaron a operar sin dar la formación necesaria y los casos de fracaso fueron muchos. Asimismo, esta institución no tiene en cuenta el flujo de caja porque muchas veces el emprendimiento aún no existe.

El adiestramiento en el caso de Impulsa corre por cuenta de la Fundación Uruguaya de Apoyo al Microcrédito (Fuam), organización hermana de la empresa que opera por grupos de trabajo en Uruguay desde hace 15 años.

En ambos casos se trata de capacitación en lo referente al negocio y no a lo específico del área de trabajo. "No le enseñamos a coser a una señora que seguro lo hace mejor que nosotros, sino que le explicamos, por ejemplo, cómo manejar ordenadamente los números", explicó Haretche.

Luego de entregado el dinero, se realiza un seguimiento para corroborar la correcta utilización. En Impulsa el monitoreo dura hasta que se termina el crédito, mientras que en Grameen puede llegar a durar un año o más, ya que es necesario seguir de cerca el proyecto que es para algunos el primero que realizan.

Cuando finaliza el pago del préstamo, se puede optar por un représtamo. Martínez recuerda el caso de un comerciante que pidió un préstamo y lo canceló anticipadamente para pedir el doble "porque le fue excelente con las ventas en el día de la madre".

En todo el proceso el rol de los asesores es fundamental, ya que son quienes detectan la necesidad del crédito, aconsejan a la persona y recaban toda la información necesaria, por lo que deben ganarse la confianza de los beneficiarios.

Álvaro y Eduardo, dueños del almacén Los Amigos en la calle Miguelete y Joaquín Requena, destacaron el rol de la vendedora de Microfin que los visitó. "Se sentó con nosotros a tomar un café, vio que somos gente de laburo y en menos de 48 horas teníamos la plata que tanto necesitábamos", aseguró uno de ellos.

Si bien los asesores no requieren una orientación única, deben tener vocación de servicio, conocimiento de ventas y negocios. En la mayoría de los casos reciben capacitación específica.

El espíritu de Yunus

Grameen Uruguay es una asociación sin fines de lucro que nace hace siete años inspirada en la metodología del profesor Muhammad Yunus, quien creó el Grameen Bank en 1983 y en 2006 fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz.

En un comienzo se aplicó tal cual el modelo, pero ante las diversas diferencias culturales entre Bangladesh, el país de origen, y Uruguay, tuvieron que hacer algunas adaptaciones. La primera de ellas es que en Bangladesh trabajan tanto con hombres como con mujeres, mientras que la sede local solamente atiende a éstas. "Cuando trabajamos con hombres no nos fue muy bien", aseguró la directora de la institución, Patricia Hoyos. "Asimismo, a ellas les interesa mucho más aprender y estas actividades les sirven como un estímulo de su autoestima", agregó.

Por otro lado, los grupos son más grandes, de ocho personas, y se incluye la capacitación, que resulta básica por el tipo de destinatarios con los que trabajan. "Trabajar sin formación no nos resultó, el índice de fracasos era enorme", aseguró.

A varias puntas

- Casi la mitad de las empresas que acceden a microcréditos son informales, por lo que la existencia de instituciones especiales que les otorguen financiamiento resulta fundamental para que puedan crecer.

60%

Es el índice de éxito de los emprendimientos destinatarios de los microcréditos que ofrece la institución Grameen Bank Uruguay. En general, se trata de empresas que comienzan a dar sus primeros pasos con la ayuda económica y formativa del programa.

- Varias de las instituciones uruguayas que operan en microfinanzas pertenecen al ámbito público. Antonio Martínez, gerente de Microfin, destacó la importancia del trabajo de las empresas privadas con fines de lucro en el rubro, ya que en un ámbito de competencia los tiempos de trabajo se acortan, los montos prestados son mayores y existe capacidad de représtamo.

$ 18:

Es el promedio de la cantidad de dinero prestado por la empresa Impulsa desde que comenzó a operar en setiembre del año pasado. En total atendió a 1.500 clientes a los que les otorgó préstamos mínimos de $ 2.000 y máximos de $ 70.000.

¿encontraste un error?


Otras Ediciones
TODAS2330613
volver arriba
ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 4, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2009
Certifica Metric Medición de Tráfico Certifica.com
Powered by ANTELDATA Powered by ANTELDATA
Grupo de Diarios América Miembro de GDA, Grupo de Diarios de America