Formación, humildad y creer en la gente son las recetas de Villar

"Lo más importante es lo que piensa la gente de ti: mi equipo de trabajo siempre me vio como uno más", sostiene José Villar mientras reflexiona sobre sus 47 años al frente de El Maestro Cubano.

Dedicó casi toda su vida a la industria luego de hacer la escuela y el liceo. Comenzó trabajando en la panadería de su padre, fue presidente del Centro de Panaderos a los 23 años y en 1960 compró El Maestro Cubano, en la calle Soriano, luego de trabajar varios años con el "señor Sande", quien fundó sobre Río Branco "Panadería del Plata" unos años antes.

LAS DIFICULTADES. Antes de transformar a la empresa en una exportadora de primera línea con 260 empleados, debió vencer varios obstáculos: grandes devaluaciones e inflaciones históricas. Ahí se dio cuenta de que "todo lo conquistado se puede perder en mucho menos tiempo, pero también es cierto que el que no arriesga no gana". Para este empresario que hoy tiene 84 años, uno de los principales componentes para enfrentar las adversidades fue el "creer en la gente y hacerla participar".

Asimismo, considera que para llevar adelante un emprendimiento es fundamental la educación constante: "El capital no es tener determinada cantidad de dinero, sino la sabiduría que se tenga en la mente", dijo. "Si tienes sabiduría te caes una vez y te levantas otras tantas y así las caídas no han de ser tan violentas", agregó. También considera primordial mantener ciertos valores: "Si no se es auténtico, en cualquier ámbito de la vida, a la larga eso se termina sabiendo", aseguró.

Paralelamente a su empresa, Villar presidió la Cámara de Alimentos y luego la de Industrias. Recuerda que cuando vino el Papa Juan Pablo II a Uruguay, al final de una de las ceremonias, el entonces presidente Julio Sanguinetti le ofreció ser ministro de Turismo. "Para mí era como si me dijeran que tenía que hacer un viaje al espacio", comentó, pero fue el comienzo de su carrera política, ya que luego Luis Lacalle lo llamó para que se quedara en su gobierno. Hoy le gustaría que la gente lo recordara como "un industrial que actuó en política" y no al revés.

En 2007 la mexicana Bimbo adquirió El Maestro Cubano y actualmente, este referente que es casado, tiene una hija y tres nietos, asesora a emprendedores jóvenes, pero sobre todo apoya a su familia. "Aunque serán ellos los que tomarán el camino", indica. Además, participa en la comisión de notables de la Asociación de Dirigentes de Marketing del Uruguay: "Siempre trato de trabajar en colectividades tratando de hacer el bien común", concluyó.

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