Con el firme propósito de disputarle al vodka al menos parte de su creciente mercado llegará desde Brasil Sagatiba, una cachaca creada en 2004 por el empresario paulista Marcos de Moraes, que busca proyectarse y transformarse en un aguardiente de referencia en el mundo.
Uruguay está poco acostumbrado a este tipo de destilado y uno de los motivos del escaso consumo podría deberse a la poca variedad y baja calidad de cachacas que hay en el mercado. Para el gerente de Marketing de la empresa importadora Distek, Daniel Kopel, en Uruguay hay un nicho muy grande debido a que no existen en plaza cachacas de buena categoría. "Se trata de una bebida que en Brasil está muy bien posicionada tanto por su presentación como por su sabor", precisó.
La mala calidad, agregó, provocó que los barman uruguayos sustituyan esta aguardiente por vodka en la tradicional caipirinha. "La idea es volver al trago clásico", enfatizó.
Buscando pureza en el sabor Sagatiba utiliza agua extraida del acuífero Guaraní y es producida a través de un proceso de multidestilación en el que sus diferentes componentes pueden ser separados y controlados individualmente.
Al mejor estilo brasileño, el lanzamiento tendrá como escenario el pub y restaurante Burlesque el próximo jueves entre música y buenos tragos.
En una presentación de 700 centímetros cúbicos y con una graduación alcohólica de 38 grados se venderá en los principales supermercados y licorerías a alrededor de $ 320.
Entre las bebidas destiladas, el whisky es líder absoluto en Uruguay, pero el vodka es el que más creció en los últimos dos años, a tasas de 40%, para cerrar 2007 con 100.000 litros vendidos.