Con el objetivo de fidelizar a sus clientes y al mismo tiempo seducir a aquellos potenciales consumidores reacios al consumo de lácteos (ya sea leche, queso o yogur), la empresa uruguaya Conaprole prepara en estos días una campaña de comunicación masiva de "largo aliento" en la cual transmitirá a la población los beneficios de su consumo.
La misma se podrá ver al aire en el mes de enero y para tal fin se prepara una estrategia de pauta en televisión con un mix de comerciales, además de la presencia en radio, prensa, prensa especializada, cine, vía pública, Internet, acciones alternativas y asociaciones con entidades afines al plan.
Consultado por El Empresario, el gerente de marketing de la empresa, Diego Chapuis, explicó que se trata de una gran apuesta que no tiene como principal objetivo aumentar las ventas, "sino trabajar sobre los hábitos de consumo", tarea que, a su criterio, no se resuelve con una simple promoción de marketing, sino con una estrategia a largo plazo.
Sobre los hábitos del consumo de lácteos en Uruguay, el gerente reconoció que es una práctica más habitual de lo que la gente piensa. Según datos de la propia empresa, en Uruguay se consume un total de 250 litros de leche por persona por año. "Consumimos mucho lácteo, pero no somos concientes de los beneficios que tiene, motivo que impulsó a esta campaña", arguyó. Niños, jóvenes y ancianos conforman el público objetivo.
El plan que promueve Conaprole consiste en consumir tres porciones de lácteos al día. Una porción de lácteos puede ser: un vaso de leche, un yogur o 3 fetas de queso (45 grs). Esta ingesta de lácteos dentro de una dieta balanceada aportan al organismo vitaminas, minerales y fibras que son aliados en la prevención de enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer, osteoporosis y ayuda a tener huesos más fuertes.