Luego de 4 años bajo la dirección de Luis María Rodríguez, el principal de Unilever, la Cámara de Anunciantes del Uruguay (CAU) eligió el martes pasado a su nuevo presidente. El licenciado Luis Bensusán, gerente de marketing de Montepaz, que comercializa marcas como Nevada y Coronado, comandará la institución durante los próximos dos años, luego de que encabezara una lista única.
La comisión directiva quedó conformada por 13 miembros (el presidente junto a seis titulares y seis suplentes) y en la primera reunión de directiva, en diciembre, se designarán los cargos.
Entre los puntos a atacar, Bensusán remarcó la importancia del acercamiento al medio universitario y lograr un mayor conocimiento de la nueva ley de relaciones de consumo. Con 52 años, el novel presidente de la Cámara de Anunciantes trabajó para varias empresas del medio (Colgate-Palmolive, Fábricas Nacionales de Cerveza y Ford) siempre vinculado en el área de marketing.
Si bien comenzó estudiando Ciencias Económicas para ser contador público, Bensusán reconoce que cambió de opinión cuando uno de sus jefes lo convenció de que el marketing era "más lindo y divertido". Así fue que hizo la licenciatura en Dirección de Empresas en la Universidad Católica a fines de los `80, hizo un posgrado en Marketing en la Universidad de Río Grande, una maestría en negocios en la universidad de Saint Thomas, y actualmente realiza un doctorado en Economía en la Universidad de Deusto, San Sebastián.
En la última reunión que mantuvo la directiva de la Cámara, el presidente del jurado de la edición del evento publicitario las Campanas de Oro, Diego Chapuis, realizó un análisis del mismo y salió al cruce de las inquietudes que algunos publicitarios manifestaron en relación a la gran cantidad de categorías desiertas en el certamen.
En tal sentido, Chapuis reconoció que hubo una mayor cantidad de categorías desiertas, pero que lo mismo no se debió al juzgamiento de las piezas, sino a cambios en el reglamento y en la inscripción de las agencias. En 27 categorías las agencias no presentaron ninguna inscripción y la fusión de algunas otras categorías (como automóviles con lubricantes y cuidado personal con perfumería, por ejemplo) redundó en 20 categorías menos para juzgar. Desde la base del certamen ya habían 47 campanas menos en competencia, resume Chapuis para explicar el déficit en premios.