Con un nuevo local en la remozada zona de Puerto Madero y una inversión que rondó los U$S 500.000 (entre puesta a punto y stock de material) la empresa uruguaya de amoblamientos Walmer, especializada en equipamiento de viviendas y hotelería, expande sus unidades de negocio, al tiempo que prepara un celoso plan para franquiciar su marca.
Este nuevo "bastión", co-mo lo define su director, Héctor Liberman, se suma a los seis locales que tiene la empresa, repartidos en España (Almería), Chile (Santiago), Argentina (centro y Martínez) y Uruguay (Montevideo, Punta del Este). A su vez, el empresario ultima detalles para abrir otros dos locales; uno en la zona de la Barra (que estará pronto para la próxima temporada y se mantendrá durante todo el año) y otro en España, específicamente en la localidad de Murcia. Este último demandará una inversión que supera U$S 1.000.000, según contó Liberman, quien prefirió mantener en reserva la facturación anual de la empresa.
FRANQUICIA. Luego de varios pedidos desde México, Colombia, Paraguay y Brasil para franquiciar la marca, Walmer comenzó a ponerse a punto para elaborar un modelo de empresa que le permita vender su marca y "know how". Así las cosas, un equipo de contadores, analistas de sistemas y de gestión trabajan para "aceitar" los manuales de procedimiento y gestión a fin de que en el plazo de un año, pueda comenzar a vender su marca a nivel mundial.
El propietario no se atrevió a adelantar el monto del honorario mensual debido a que todavía faltan muchos detalles por definir. "No vamos a vender la piel del oso antes de matarlo", afirmó.
El fuerte del negocio de Walmer consiste en el equipamiento de viviendas, aunque también atiende al sector hotelería, oficinas de ejecutivos y locales de gastronomía. En Uruguay emplea a 40 personas de forma directa y un equipo de arte de 6 personas se encarga de elaborar los diseños.
Si bien a nivel local no existe margen para la apertura de nuevos locales, a criterio de Liberman la realidad es totalmente distinta en Argentina y España. "En Buenos Aires la competencia es mucho más feroz, pero el crecimiento inmobiliario en distintas zonas genera nuevas oportunidades de negocio", enfatiza. De hecho, la elección de la zona viene acompañada de su crecimiento inmobiliario. Es así que Walmer realiza un estudio de desarrollo de zonas antes de asentarse, al entender que muchos barrios se autoabastecen y tienen "vida propia".
Si bien los precios de amoblar una casa presentan muchas variables, desde la empresa entienden que el que gasta 200.000 dólares en un apartamento destina aproximadamente un 10% (20.000 dólares) en su amoblamiento.