POR GASTÓN PÉRGOLA |
Hace un año el laboratorio se desprendió de marcas masivas como Redoxon ¿qué motivó esa operación?
Gran parte del crecimiento de Roche surgió de la venta de vitaminas como Redoxon y a través de su división de medicamentos OTS, que son aquellos en los cuales se puede hacer promoción masiva. Nosotros evaluamos si seguir con esta estrategia de desarrollo y comercialización masiva o apartarnos para empezar a elaborar otro tipo de productos. Finalmente llegamos a la conclusión de que la venta de este tipo de medicamentos masivos no era parte de la futura estrategia de Roche.
Se buscó un buen comprador como Bayer, que tiene el know how necesario para comercializarlos. Roche ahora está concentrado en la investigación y comercialización de productos innovadores. Cuando uno vende medicamentos como Redoxon no presenta innovación y se trata de algo puramente comercial. Por eso tuvimos que cambiar.
¿Hacia qué áreas están orientados actualmente?
Apuntamos a la investigación y desarrollo en áreas como la oncología, virología, enfermedades infecciosas (como artritis, reumatoidea), metabolismo y sistema nervioso central. Estamos haciendo foco en estas áreas, por su portafolio actual de comercialización de productos y por la investigación futura.
La División Pharma de Roche creció en el último año tres veces más que la industria a escala mundial. ¿Cuál fue el desempeño de la compañía en Argentina y Uruguay?
En ambos países duplicamos el crecimiento del mercado. En tal sentido logramos los objetivos planteados: crecer por encima del mercado y obtener un crecimiento en ventas mayor que el crecimiento en gastos. Cada año las exigencias son mayores porque la compañía necesita mejorar su rentabilidad para seguir siendo competitiva.
¿Cómo presentaría el negocio farmacéutico?
La industria farmacéutica es muy inestable. Aunque no lo crea, el negocio farmacéutico es de altísimo riesgo sobre todo en compañías como la nuestra, que apuntan a la innovación. Mucha gente piensa que es sumamente rentable para las compañías y nota un crecimiento interesante, -como en nuestro caso con un 17% de crecimiento en ventas-. Ese es el resultado final, pero el proceso es muy difícil y costoso. Se descubre un producto, se patenta, se comercializa, se explota, y se recupera la inversión a lo largo de 10 años.
Pero si en esos 10 años de investigación no aparecen las nuevas moléculas que van a sustituir a estas otras cuando caigan las patentes, los laboratorios se ven en situaciones complicadas. Si se observa la historia farmacéutica en los últimos 20 años ve que muchos laboratorios han desaparecido, como Boehringer Mannheim, Pharmacia o Warner Lambert. Y si no desaparecieron, se fusionaron.
En este marco ¿cuál es la clave para seguir manteniéndose firme en el mercado?
El negocio está en la investigación y el desarrollo constante. Se trata de que los científicos encuentren los productos adecuados para que puedan transformase en novedades terapéuticas.
¿Cuánto tiempo y cuánto dinero invierten en la elaboración de un medicamento?
Aproximadamente diez años y una inversión de U$S 800 millones. Eso explica la dificultad del negocio farmacéutico. Son todas cifras que se deben recuperar con el tiempo.
Respecto a la protección de patentes ¿cómo funciona la ley en Uruguay?
Funciona, pero creo que puede y de-be ser más eficiente. Para probar una patente se requiere de la realización de exámenes muy sofisticados, con gente especializada. El número de examinadores con el que cuenta hoy la oficina de patentes local es reducido. Creo que debería incrementarse ese número para que la aprobación sea más rápida. Actualmente demora más tiempo que los estándares mundiales. En Uruguay puede llevar seis, ocho o diez años en ser aprobada.
¿En qué medida esa situación complica la estrategia de negocios?
Como imagen mundial perdemos posicionamiento ante los países donde una patente se aprueba en dos o tres años.
¿Cuáles son las actividades principales que lleva a cabo la empresa en Uruguay?
Hoy día estamos focalizados en dos negocios: farmacéutico y diagnóstico.
¿Cuánto factura anualmente ?
El negocio farmacéutico factura alrededor de U$S 13 millones por año, y el diagnóstico factura U$S 7 millones. Estamos hablando de una empresa que mueve U$S 20 millones de dólares por año en Uruguay.
¿Realiza producción de medicamentos en el país?
Históricamente, cuando la planta fue inaugurada se realizaba producción de medicamentos, pero fue suspendida por un tema de escala. Era extremadamente caro mantener actualizada la planta con los estándares de calidad exigidos en contraposición con la cantidad de productos producidos.
En Latinoamérica Roche cuenta con tres plantas: en dos de ellas se elaboran productos (México y Brasil), y en la tercera se empacan los productos (Uruguay).
¿Existe la posibilidad de volver a producir en el país?
No, al menos en el corto plazo. Roche tiene una capacidad mundial imponente. Acabo de venir de Basilea (Suiza), de visitar una planta nueva que costó 500 millones de dólares. Roche tiene cinco plantas importantes en el mundo en Europa y Estados Unidos. Es muy difícil pensar que puedan venir a instalarse en algún lugar de Latinoamérica. Este tipo de plantas se construyen donde están los grandes mercados.
Estados Unidos representa alrededor del 45% en el mercado farmacéutico mundial. Y toda Latinoamérica representa 6%.
¿A qué otras áreas de negocio apunta la empresa?
Estamos desarrollando proyectos para la realización de estudios clínicos. Acabamos de inaugurar un centro junto a la Asociación Española y vamos a implementar un estudio clínico con trabajo altamente especializado para médicos, enfermeros y téc-nicos. Este estudio clínico como el que queremos implementar en la Española tiene una inversión -entre medicamentos, técnicas de diagnóstico y honorarios para la institución- de U$S 200 mil.
¿En que etapa está el proyecto?
Presentamos la última documentación para su autorización al Comité del Ministerio de Salud Pública.
Hay medicamentos que son sumamente costosos para el paciente...
Esos medicamentos tienen un valor muy importante para el paciente pero también tienen un costo importante. De alguna forma tenemos que encontrar mecanismos trabajando junto con el gobierno para que la accesibilidad de esos medicamentos sea posible a la población. Es un tema no menor ya que hay medicamentos de elevado costo que la población no está condiciones de pagar.
Que el presidente de Uruguay sea médico oncólogo ¿ayuda a la hora de hablar sobre estos temas?
Sin duda. Es muy conciente y conoce mucho mejor que nosotros toda esta problemática. Pero la problemática de la salud es mucho más amplia que el presidente de la República. Próximamente estaremos enfrentando una reforma del sistema de salud.
¿Qué rol jugarán los laboratorios en el nuevo Sistema Nacional de Salud?
No creo que sea muy relevante. Nosotros somos proveedores de medicamentos. Este sistema de salud está más enfocado a la salud pública y privada, el rol del mutualismo, una gran redistribución de todos los recursos. No veo, a priori, un rol fundamental por parte de la industria farmacéutica.
Repartido entre dos márgenes del plata
¿Cómo se vinculó con el laboratorio Roche?
Ingresé a la industria farmacéutica en el año 1989, en un laboratorio que se llamaba Boehringer Mannheim. Empecé como gerente financiero y al tiempo me designaron gerente general. En 1997 Roche compra el laboratorio donde trabajaba, y me ofrece el cargo de gerente de Desarrollo de Negocios para América Latina, en San Pablo. En el 2000 vuelvo a Uruguay como gerente general de la operación local, y en el 2003 me hago cargo de Argentina, además de Uruguay. Los días de la semana los reparto entre Montevideo y Buenos Aires. En realidad, un tanto desproporcional: los lunes estoy acá y de martes a viernes en Buenos Aires.
¿Qué inversiones destacadas se han realizado en el país?
La última inversión fuerte en Uruguay fue en el año 2004, con la remodelación de la planta de empaque en Camino Maldonado. Ahí tenemos una capacidad de producción de 4 millones de unidades anuales. Tal inversión tuvo un costo de U$S 3 millones.
¿De qué le sirve a Roche una planta de empaque en nuestro país?
Estratégicamente mantuvimos nuestra planta en Uruguay porque existen algunos procesos, como el de empaque, que para las grandes plantas no resulta eficiente, como las ubicadas en Brasil y México. Pero en Uruguay se puede fabricar producción de empaque de pequeños volúmenes. Y no hay que subestimar, no se trata de una parte menor del proceso productivo de medicamentos.
¿Cuáles son los productos más vendidos en el mercado local?
Xenical -un comprimido para reducir la obesidad-, Maptera -para combatir cáncer hematológico- y Xeloda -quimioterapia oral para cáncer de mama y colon-. Entre los tres productos el laboratorio factura más de un millón de dólares al año.
Perfil
Nombre: Osvaldo de La Fuente
Cargo: Gerente General de Roche para Uruguay y Argentina
Edad: 45
Estado Civil: Casado, dos hijas Martina (17), y Josefina (14 ).
Uruguayo, contador público, Osvaldo de la Fuente siempre estuvo vinculado a la industria farmacéutica. Comenzó como gerente financiero en el laboratorio Boehringer Mannheim y hoy es gerente general de Roche para Uruguay y Argentina. Lejos de ser su única pasión, entre sus hobbies destaca los partidos de tenis con amigos o salir a correr. A su vez, se reconoce fanático de la música, al punto de asistir a clases particulares donde aprende saxofón. "Para los días que no tengo ganas de correr, me conformo con un poco de jazz", cuenta.