Si la semana próxima se topa con alguna calle cortada o movimientos inusuales en la Ciudad Vieja, no se preocupe. No es George Bush que volvió por más milanesas y raviolones caprese al restaurante La Corte, sino la megaproducción publicitaria del vodka sueco Absolut, que eligió Uruguay para rodar su próximo comercial.
Así las cosas, la productora local El Camino Films trabajará durante seis días en la filmación del aviso utilizando como locaciones principales partes de la Ciudad Vieja y el Aeropuerto de Carrasco. El comercial tendrá en movimiento a más de 100 técnicos y 600 actores, todos uruguayos, salvo la dirección, que estará a cargo del cineasta norteamericano Frederick Bond, y el fotógrafo Guillermo Navarro, ganador del Oscar a mejor fotografía por "El laberinto del fauno".
Un equipo fijo de apenas cuatro personas, contratación de técnicos free lance y tres años en el mercado bastaron a El Camino Films para abrirse puertas en el extranjero, al punto de contar actualmente con clientes como Toyota, Procter & Gamble, Molson, Coca Cola y, como broche de oro, la conquista de la marca Absolut. Según Nicolás Aznárez, productor ejecutivo, dueño y fundador de la productora, (que anteriormente trabajó en EE.UU. para la productora A band apart, de Quentin Tarantino) estos clientes se consiguen de una sola manera: "Siendo un país amistoso, no ponien- do trabas burocráticas y recorriendo el mundo". La productora cuenta también con un representante en Estados Unidos que hace de enlace con sus clientes.
Por las dimensiones del mercado local El Camino no presta servicios en Uruguay. De hecho su página web está escrita en inglés sin traducción al español. Para Aznárez no resulta atractivo, y considera que el negocio está afuera del país. "El mercado es el mundo, sólo basta convencerlos", resume. La productora realiza en promedio unos 10 proyectos por año. Trabajar para Absolut es uno de los desafíos más ambiciosos de la productora, no sólo por el presupuesto (no develado), sino por el despliegue técnico y la marca involucrada. Absolut integra el ranking de las 10 marcas de bebidas alcohólicas más poderosas del mundo y su publicidad es objeto de culto.
El rodaje tratará de ficcionar una revuelta social que al final se termina de manera pacífica. La productora ultima detalles con la Policía y el Ejército para que participen y provean vehículos e indumentaria para ambientar la escena.