Promociones de salud, turismo y hotelería crean polo quirúrgico

| Sanatorios tienen convenios con agencias turísticas, que coordinan pasajes y alojamiento de los pacientes y sus familias

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Operaciones cardiológicas, tratamientos contra el cáncer y cirugías plásticas están entre las principales razones que ponen a Chile en la ruta de la salud. Es que la tendencia por atenderse en el país renace de nuevo, gracias a los paquetes que las clínicas crearon junto a hoteles, agencias de turismo e incluso líneas aéreas. Los viajes son diversos y las ofertas muchas. El secreto es la relación precio-calidad, que atiende con estándares europeos, pero con tarifas más bajas. "Las intervenciones en Chile probablemente cuestan la mitad de lo que valen en Europa y un tercio que en Estados Unidos.", dice Patricio Léniz, presidente de la Sociedad de Cirugía Plástica.

Otro beneficio es el trabajo con las agencias turísticas, donde las ofertas son un desafío, "ya que la gracia es que sea más barato", dice Francois Carrere, de Chilean Travel Services. Por ello, miles de personas viajan anualmente al país. En la Red de Salud de la Unidad Católica afirman que en esta primera quincena llevan más de cincuenta consultas de extranjeros que esperan venir. Y aunque los precios sean más altos que en países como Argentina, "prefieren a Chile por su calidad", comenta Adriana Reszczynski, gerente comercial de Clínica Alemana.

AMBULANCIA AÉREA. Los viajes no son sólo por placer. Para complementar los servicios en Chile, clínicas como Las Condes y Alemana tienen convenios con Aerocardal. Bajo el concepto de ambulancia aérea, traslada a más de 400 extranjeros y chilenos de regiones al año a los centros de salud en Santiago.

En aviones bimotores y jets, equipados con una Unidad de Tratamiento Intensivo, viajan por todo el mundo para buscar extranjeros que vienen a atenderse a Chile en clínicas y hospitales. Los costos dependen de las distancias, los gastos médicos y las horas de vuelo. Los extranjeros que más utilizan este servicio provienen de Bolivia y Brasil, además de chilenos que viajan para intervenciones en Estados Unidos.

TRATAMIENTOS. Entre los servicios ambulatorios más solicitados por latinoamericanos está el tratamiento endoscópico que ofrece la Clínica Bonati. Es un método creado por el Dr. Alfredo Bonati y cuesta alrededor de US$ 12.000. Este facultativo realiza la intervención hace 25 años en Estados Unidos y Holanda. En Chile está desde junio de 2009 y sus médicos reconocen que al menos el 20% de los pacientes que reciben al mes son extranjeros, principalmente de Brasil, Ecuador, Perú y Argentina. Además, tiene convenios con una agencia turística, que coordina los pasajes y el alojamiento de los pacientes y sus familias.

"La alianza con Turismo Cocha permite dar atención desde su casa a la clínica. Además hace que la experiencia de operarse sea más placentera y fácil", dice Nicolás Lorenzo, su gerente general. Así para viajes desde Brasil a Santiago tienen tarifas por encima de US$ 1.000 que contemplan pasaje y traslado a la clínica. Para darse a conocer publicitan sus servicios en medios internacionales, marketing online y redes sociales, como Facebook. "La experiencia en Chile ha tenido tan buenos resultados, que esperamos abrir clínicas en México y Brasil", dice Lorenzo, quien quiere instalar estos centros durante los próximos dos años.

CONSULTAS CERCANAS. Las consultas preventivas o por control también son requeridas. Por ello, en la Universidad Católica se creó una unidad dedicada a la atención de extranjeros. María Olivia Fuenzalida, jefa comercial a cargo, explica que reciben pacientes preventivos y por transplantes. Las tarifas de consultas fluctúan entre US$ 60 y US$ 80. Y para el hospedaje tienen convenios con hoteles, como Diego de Almagro y Crowne Plaza. Sus precios van de US$ 30 diarios a US$ 100 o más. Además, tienen un paquete con estadía, hospedaje e incluso un city tour por Santiago, para pacientes de La Paz, mediante Sky Airlines y su tarifa bordea los US$ 340.

Para quienes gustan de un servicio todo en uno, la Clínica Alemana implementó el plan Paciente Internacional, unidad que trabaja en coordinación con hoteles, radiotaxis y aerolíneas para trasladar a los consultantes foráneos. Adriana Reszczynski, gerenta comercial del recinto, comenta que las operaciones más recurrentes son de alta complejidad, como prótesis y tratamientos contra el cáncer.

Allí la consulta particular para evaluar tiene un costo de US$ 80, y tienen más de mil pacientes al año, principalmente de Perú, Bolivia y Ecuador. Entre las opciones de hospedaje están el Ritz y Río Bidasoa. Este último ofrece servicios entre los US$ 100 y US$ 180 diarios, y es la preferencia de los ingleses, ya que les gusta caminar hasta la clínica cuando vienen por consultas menos graves, mientras los bolivianos suelen escoger recintos cercanos a los malls para aprovechar a comprar después de sus controles. Pese a que no incluyen tours por la capital, la gerenta de la clínica señala que "es algo que todos están pensando en incluir". EL MERCURIO

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