JORGE REBELLA
Los programas contracíclicos son buenos si se dispone de financiamiento acumulado -como es el caso de Chile con el fondo creado en base a las exportaciones de cobre- o de financiamiento externo para atender el gasto; pero ninguno de ellos está presente en la economía argentina. Aquí se gasta en la época de vacas gordas y, por tanto, no hay ahorros disponibles en la época de vacas flacas, respondió Abel Viglione, economista de FIEL, al ser interrogado acerca de las posibilidades de que el gobierno de Cristina Kirchner continúe aplicando políticas neodesarrollistas. A continuación un resumen de la entrevista concedida a ECONOMIA & MERCADO.
-¿Qué lectura hace de la renovación del gabinete ministerial argentino, incluyendo la designación de un nuevo ministro de Economía, realizada el mes pasado?
-Luego de perder las elecciones legislativas de mitad de período a fines de junio de 2009, los cambios de gabinete efectuados por la Presidenta fueron de mínima importancia. Se sustituyeron a los ministros de Salud, Economía y Justicia. Quizás el relevo en Salud ha sido el más trascendente por la epidemia de gripe A H1N1, ya que están en juego vidas humanas.
El cambio del ministro de Economía no modificará lo antes visto. Por un lado, no se le permitió sustituir al Secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, que ejerce ese cargo desde 2005, por ser el encargado de reportar la "caja" al ex presidente Néstor Kirchner, ni al polémico Secretario de Comercio, Guillermo Moreno, que maneja el Instituto Nacional de Estadísticas (Indec) y es cuestionado por todos los sectores de la sociedad.
-¿Existe la posibilidad de un giro hacia la ortodoxia macroeconómica frente al modelo oficial "productivo competitivo" que se viene promoviendo desde 2003?
-Es prácticamente imposible que el nuevo ministro Amado Boudou, solo, sin equipo propio y condicionado, genere cambio alguno. En sus manos quedará la forma de buscar financiamiento, interno y/o externo, para equilibrar las cuentas fiscales.
-Algunos analistas estiman que la economía global comenzará a recuperarse en el segundo semestre de este año. ¿En qué medida Argentina podría aprovechar esa coyuntura?
-Es factible que la economía mundial, principalmente la de Estados Unidos, alcance un piso en la segunda mitad de 2009, pero no deberíamos pensar que crecerá aceleradamente como sucedió a partir de 2001. Tampoco creo que veamos un aumento del comercio internacional como el experimentado desde fines de la década pasada. Sin embargo, la recuperación de la economía global ayudará a los distintos países, principalmente a los productores de alimentos, porque resultará más fácil exportar cereales, oleaginosas y carne que automóviles. Para subirse a ese tren, Argentina deberá remover las restricciones cuantitativas a la exportación de productos primarios, aunque dudo que esas medidas sean implementadas ya que la prioridad planteada por este gobierno es contar con alimentos "baratos" para el mercado interno.
-¿Considera que la economía argentina se encuentra en el piso de la crisis?
-La economía argentina no podría haber alcanzado un piso puesto que aún continúa la fuga de capitales. Si no se detiene esa salida, no cabe la posibilidad de que nuestra economía detenga su caída. La demanda privada de dólares ha sido creciente en los últimos cuatro años. En 2005 jugó a favor el ingreso de US$ 1.200 millones, pero a partir de 2006 ocurrió lo contrario. Ese año se compraron US$ 2.900 millones y, desde entonces, la demanda ha ido creciendo a US$ 8.900 millones en 2007, US$ 23.100 millones en 2008 y, en el primer semestre de este año, US$ 11.200 millones pese a los controles de cambio.
-¿Cómo evolucionará el nivel de actividad en Argentina en lo que resta de este año y en 2010?
-La caída de la actividad en el tercer trimestre quizás sea la peor del año porque su nivel habrá de compararse con el del mismo período de 2008, que fue el más elevado y último de la expansión económica iniciada en 2002. El año 2009 ya está "jugado" y, probablemente, la caída del PIB ronde el 5%. En 2010, la evolución del producto dependerá de las medidas de política económica que se implementen, pero estimo a priori que el resultado no será tan malo como el de este año.
Medidas económicas
-¿Cómo va a manejar el gobierno los efectos de crisis?
-La crisis mundial tiene dos canales de transmisión: el financiero, que supone menor disponibilidad de fondos, y el comercial, que implica la caída de los precios internacionales. El primero no afecta a Argentina porque este país no es un sujeto de crédito. El segundo la afecta como a cualquier otra economía, o sea menores exportaciones en valor y en algunos casos -sobre todo en el caso de los bienes industriales- en volúmenes.
Hasta ahora el gobierno no ha tomado medidas para estimular las ventas al exterior como, por ejemplo, remover las trabas cuantitativas a la exportación de productos primarios. En cambio, implementó un sistema de licencias previas de importación a fin de detener la salida de divisas y mantener un elevado saldo comercial, estimado en US$ 14.000 millones para 2009, que permita financiar la fuga de capitales sin una caída de las reservas del Banco Central.
-¿Qué medidas básicas podría tomar el gobierno para estimular el crecimiento económico y la generación de empleo en el corto plazo?
-El gobierno basa todo su esquema en el aumento del consumo interno, olvidándose de los otros dos componentes de la demanda: la inversión y las exportaciones. Ese esquema lo llevó a implementar un megaplan de obras públicas a nivel provincial con financiamiento nacional. Viviendas, caminos, tendidos eléctricos, etc. forman parte del mismo. Con ese programa, el Poder Ejecutivo estima que podrá aumentar la demanda de empleo y, por lo tanto, el consumo. El problema que se presenta es que el plan de obras no dispone de la totalidad del financiamiento requerido.
-¿Cuál es hoy el talón de Aquiles de la economía argentina: la inflación, la poca inversión extranjera directa, el aumento del gasto fiscal o la pesada carga tributaria al agro?
-Todos los factores mencionados aportan algún grano de arena que afecta a la economía argentina. Sin embargo, el talón de Aquiles lo forman tres "i": incertidumbre, inestabilidad e inflación. Hasta que no sean removidas, el país transitará ciclos propios más allá de los vientos de cola, a favor o en contra, que soplen del exterior. Todo es incierto porque la inestabilidad de las reglas en materia impositiva, arancelaria, cambiaria, etc. impide programar inversiones en nuevos proyectos. La difícil tarea de remover esos tres factores llevará un tiempo considerable.
Política fiscal
-De acuerdo con los datos oficiales, el gobierno hizo política fiscal expansiva -en este caso, aumento del gasto público- en la primera mitad de este año, pero no logró evitar la fuerte desaceleración del nivel de actividad económica. ¿Es partidario que continúe con esa política contracíclica?
-Los programas contracíclicos son buenos si se dispone de financiamiento acumulado -como es el caso de Chile con el fondo creado en base a las exportaciones de cobre- o de financiamiento externo para atender el gasto. Ninguno de ellos está presente en la economía argentina. A diferencia del viejo modelo egipcio, aquí se gasta en la época de vacas gordas y, por tanto, no hay ahorros disponibles en la época de vacas flacas.
-¿Qué margen de acción tiene el gobierno para hacer frente al problema fiscal?
-Con una presión impositiva nacional y provincial que supera el 33% del PIB -una máxima histórica absoluta-, esa puerta de acceso está cerrada. Si se financiara al Tesoro emitiendo moneda, se iría camino a un fogonazo inflacionario; ergo, otra puerta clausurada. Tanto el crédito interno como externo están vedados al gobierno nacional, al menos a tasas de interés "civilizadas"; por consiguiente, esa entrada también está bloqueada.
-¿Qué alternativas tiene para obtener recursos financieros?
-Quedan pocas alternativas. La más respetable sería buscar financiamiento del FMI ordenando las cuentas fiscales para presentar un programa fiscal consistente y, a la vez, sincerando las estadísticas fiscales. La opción menos respetable sería utilizar las reservas del Banco Central para financiar el servicio de la deuda y/o colocar un "bono patriótico" sobre los dólares excedentes de la banca comercial, como se hizo alguna vez. No hay que descartar estas últimas alternativas porque debemos recordar que en octubre de 2008, ante el problema de financiamiento, el gobierno expropió los fondos jubilatorios que estaban en manos de las administradoras de pensiones.
Bonos provinciales
-Visto que la recaudación disminuye en términos reales, ¿disponen los gobiernos provinciales de suficientes recursos para enfrentar demandas de aumentos salariales y evitar una ola de huelgas que podrían derivar en serios conflictos sociales?
-Las provincias mostrarán un déficit de 0,9% del PIB este año. Desde hace dos meses, cinco de las veinticuatro provincias presentan atrasos en el pago de salarios. La nómina salarial de las mismas representa el 52% del gasto, porcentaje similar al de 2001. Se llegó a ese porcentaje por el incremento de la plantilla de personal, que pasó de 1.380.000 agentes en el 2002 a 1.630.000 estimados para 2009, y por los aumentos de las retribuciones antes acordados. Para el conjunto de las provincias, cualquier aumento salarial adicional carece de financiamiento. Sin embargo, no todas ellas son iguales; estamos hablando del "promedio", que es una medida que oculta los "desvíos". Me explico: si tengo el pie izquierdo sobre una estufa y el derecho sobre una barra de hielo, en "promedio" percibo una temperatura normal, pero el pie izquierdo se quema y el derecho se congela. Así es la situación provincial. En las que se "queman" se producirán huelgas de los empleados públicos que no generarán grandes conflictos sociales.
-La intención de la provincia de Córdoba de vender bonos podría ser el inicio de una cadena de emisiones de otros gobiernos provinciales en la medida que sus déficit presupuestales se han triplicado y la recesión global reduce los ingresos fiscales propios y los que provienen de las exportaciones. ¿Podría un eventual aumento extraordinario de las ventas de bonos de deuda generar las condiciones para una nueva cesación de pagos del gobierno central como ocurrió en 2001?
-La colocación de bonos resultará difícil en un país donde casi no existe el mercado de capitales, excepto que la Administración Nacional de Seguridad Social, que administra las jubilaciones, sea el adquirente. Córdoba solicitó autorización al Ministerio de Economía de la Nación para colocar un bono en dólares a una tasa de 14% dado que el tope hoy existente es de 12%. Todos conocemos que cuanto mayor es la tasa, tanto mayor es el riesgo de cobranza, que va desde atraso en los pagos al vencimiento hasta la refinanciación e incluso la cesación de pagos.
Deuda pública
-Al anunciar a principios de agosto el pago del mayor vencimiento de deuda de este año, por un monto de US$ 2.251 millones, el ministro Boudou señaló que "con nuevas medidas que se irán tomando en los próximos meses, Argentina estaría en condiciones de volver a los mercados internacionales de crédito hacia fin de año". ¿Qué requisitos tendría que cumplir el gobierno argentino para regresar a los mercados voluntarios de capitales?
-Es imposible volver al mercado de capitales externos en 2009 porque no dan los tiempos. Sería factible entrado el año próximo si se cumplen determinados pasos. Primero, el gobierno debe acordar el refinanciamiento de la deuda con el Club de París. Para ello tendrá que aceptar como auditor al FMI, según los estatutos del Club y como le fuera mostrado a la Presidenta por la canciller alemana Angela Merkel. Como Argentina no quiere al FMI como auditor, solamente le queda pagar al contado unos US$ 7.000 millones.
En segundo término, debe reabrir el canje de deuda para los tenedores que no entraron en el mismo en 2005 (holdouts), lo que llevará tiempo.
En tercer lugar, tiene que arreglar la deuda pendiente y con sentencia en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), un tribunal del Banco Mundial. Una vez que eso quede arreglado habrá que demostrar que se tiene consistencia de largo plazo en las cuentas fiscales. Evidentemente, resulta imposible cumplir esos pasos en tan sólo tres o cuatro meses y, por consiguiente, no se podrá acceder este año al mercado externo, excepto que haya magos en el gobierno.
-¿Cabe la posibilidad de que Argentina recurra al Fondo Monetario Internacional teniendo en cuenta los fuertes vencimientos de deuda previstos para el año próximo?
-Será difícil cerrar los vencimientos de 2010 puesto que Argentina tiene vedado el acceso al crédito externo y también al financiamiento fresco en el mercado interno a tasa "razonable" en dólares o pesos ajustables porque el Indec tergiversa la verdadera tasa de inflación. Sólo dispone de financiamiento en cuentagotas de organismos multilaterales, básicamente el BID y el Banco Mundial, cuyos montos ya fueron fijados para los próximos cinco años.
Dada esa situación, el país sólo puede recurrir al financiamiento intrasector público, es decir de los organismos que disponen de excedentes. Esa fuente, utilizada en 2008 y en lo que va de 2009, no es infinita y menos ante el deterioro de las cuentas fiscales. Ese esquema se parece a "rascar el tarro de dulce de leche" mientras haya dulce, pero en algún momento se va a acabar. Vista la inexistencia de financiamiento, habría que volver al FMI con un acuerdo stand-by para obtener fondos frescos y baratos; pero no creo que lo haga el gobierno de Cristina Kirchner ya que una de sus banderas políticas es haberse independizado de ese organismo, que tanto ha criticado.
El Jefe del Gabinete y los números del Indec
-Algunos economistas advierten que el país vive una combinación de estancamiento con inflación. ¿En qué medida hay riesgos de que se acelere la inflación en la Argentina?
-La tasa de inflación anual, según la medición privada, alcanzó su máximo -23%- en agosto del año pasado cuando la economía aún crecía. A partir del proceso recesivo iniciado en septiembre de 2008, la inflación comenzó a declinar. En julio de 2009 se ubica en 13% anual, pero sigue siendo muy alta vis avis otros países. Hoy no existe la posibilidad que se acelere por la recesión existente. No obstante, si se implementan medidas descabelladas, la tasa de inflación puede volver a acelerarse.
-¿Hasta cuándo prevé que se continúe con la política de indexación informal con ajustes de alquileres y salarios al 17% o más?
-Mientras la demanda lo convalide es posible indexar. Como la demanda ha caído, el mercado de alquileres está más ofrecido y con valores más bajos que a principios de 2009. En el mercado laboral ocurre lo mismo. Hasta mayo pasado los salarios medios crecían por encima del IPC verdadero. Desde junio lo hacen a igual ritmo que el IPC no oficial y en el futuro lo harán a menor tasa. Ello conllevará a que la masa salarial, en términos reales, caiga por menores ajustes salariales, junto con la caída del empleo que se está produciendo. Con el monto percibido por los trabajadores en forma decreciente en términos reales, el consumo de las familias también debería descender.
-Al haberse creado el Consejo de Observación del Indec, ¿podrá este organismo recuperar su credibilidad?
-No alcanza con poner uno o varios auditores si el dictamen de los mismos no se implementa. En palabras del Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández: "Nadie dijo que los números del Indec podrán ser cambiados". En esencia, fue una advertencia a los auditores de que se no tomarán en cuenta sus dictámenes.
Las retenciones representan más del 12% de la recaudación
-¿Ha absorbido la inflación al tipo de cambio real en Argentina y, por tanto, se ha terminado el llamado "tipo de cambio competitivo"?
-Se ha deteriorado el tipo de cambio real, pero aún se mantiene alto. El deterioro se produjo por el fuerte aumento de los precios de los bienes que no se comercializan a nivel internacional. Como esa situación continúa deteriorándose, el verdadero IPC anual se ubica en dos dígitos, al igual que la tasa de devaluación de la moneda local.
-¿Qué posibilidades existen de una devaluación significativa del peso argentino ya que la caída de ingresos fiscales y el aumento del gasto pondrán al gobierno en aprietos en los próximos meses?
-No parece posible un fuerte salto devaluatorio en el corto plazo. Pero, si las cuentas fiscales entran en un rojo que no permita atender los vencimientos de deuda externa, seguramente se corregirá el tipo de cambio con un salto. Es sabido que todos los desaguisados fiscales históricos de Argentina fueron corregidos con una devaluación y, si llegase a producirse una situación similar en el futuro, sin duda será corregida devaluando.
-Toda la negociación entre el gobierno y el campo se ve trabada por las retenciones. ¿En qué medida el tratamiento de las retenciones está ligado al actual nivel del tipo de cambio?
-La negociación con el campo está trabada casi exclusivamente por las retenciones diferenciales entre distintos productos y no por el nivel del tipo de cambio. La otra traba adicional son las restricciones a las exportaciones de ciertos productos primarios (trigo, maíz, carnes, etc.) y los fondos compensatorios a algunos productos como la leche. La discusión no va por el lado del tipo de cambio. Más aún, creo que los productores aceptarían una retención uniforme y baja si se liberaran las restricciones cuantitativas.
-¿Cree factible que la Presidenta planteé esa solución?
-Es evidente que el gobierno no quiere ceder un ápice porque las retenciones a las exportaciones representan más del 12% de la recaudación nacional. Además, no se coparticipa a nivel de provincias, excepto el 20% de las retenciones sobre la soja para obras de infraestructura, siempre y cuando los gobiernos provinciales adhieran al esquema propuesto por el Poder Ejecutivo.
Ficha técnica
Abel Viglione, argentino, 54 años, es licenciado en economía por la Universidad Nacional de La Plata. Obtuvo un postgrado en economía en el CEMA (Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina). Actualmente es economista de FIEL (Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas) y director de la calificadora de riesgo Evaluadora S.A. Dicta el curso de Principios de Economía en la Maestría de Administración de Empresas de la Universidad del CEMA.