Los dirigentes de la Unión Europea (UE) avistaron los primeros indicios de una "recuperación económica sostenible" del peor bajón desde la Segunda Guerra Mundial y empezaron a planear la reducción de los déficits presupuestarios acumulados para combatir la crisis financiera.
"No se justificaría dar más estímulo presupuestario, y la atención debería desviarse hacia la consolidación, al paso de la recuperación económica", dijeron los dirigentes. "Está claro que es necesario tener una confiable y creíble estrategia de salida".
El aumento del gasto por los Gobiernos europeos inyectará un 5% del PIB en la economía de los 27 países en 2009 y 2010, lo que contribuirá a restaurar el crecimiento tras la contracción prevista de 4% este año, según los pronósticos de la UE. Las medidas significativas tomadas por Gobiernos y bancos centrales están contribuyendo a limitar los efectos negativos de la recesión y ayudando a proteger empleos.
Los dirigentes acordaron la mayor reorganización de la normativa financiera de la UE hasta la fecha, para intensificar la supervisión de los bancos y los riesgos, tras haber gastado más de medio billón de dólares en apuntalar las entidades prestamistas durante la crisis crediticia. Apoyaron crear agencias que unifiquen la supervisión de bancos, aseguradoras, firmas de inversión y calificadoras crediticias, además de mantenerse alerta a los peligros en la economía en general.
Los Gobiernos y bancos centrales de la región han prestado más de 3,7 billones de euros (US$ 5,2 billones) en concepto de garantías y fondos. BLOOMBERG