Balances bancarios alivian temores

| Pese a los resultados decepcionantes del primer trimestre, la banca ha dado señales tranquilizadoras sobre su condición crediticia

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Los tres mayores grupos bancarios de Brasil han aliviado los temores sobre la situación del sistema bancario de ese país al reportar resultados muy sólidos en las pasadas semanas. Las tres instituciones -el Banco do Brasil (BB), de propiedad estatal, y los privados Itaú Unibanco y Bradesco- han informado a sus accionistas que las utilidades descendieron, el crédito se estancó y la morosidad aumentó en el primer trimestre. Son malas noticias por cierto, pero también los bancos continuaron generando ganancias, mantuvieron fuertes posiciones de capital y permanecieron libres de los problemas que afligen a sus rivales de Norte América y Europa.

Tanto el real como los mercados accionarios brasileños se han recuperado claramente en los últimos meses luego de su caída a fines del año pasado. Brasil ha compartido este rebote con la mayoría de los mercados emergentes. Empero, todavía quedaban dudas respecto a la fortaleza del sistema financiero brasileño después de la aguda caída del PIB en el cuarto trimestre de 2008 y una retracción del crédito en febrero de este año, luego de cinco años de crecimiento formidable del crédito.

RESULTADOS. El BB, quizás el más débil de los tres bancos, informó que su ingreso neto cayó a 1.670 millones de reales, o sea un 29%, en el primer trimestre comparado con el mismo período de 2008. Sin embargo, la caída fue menos severa, de sólo un 13%, totalizando 1.350 millones de reales si se miden los ítems no periódicos. Las cifras de esta institución no incluyen las de Nossa Caixa, el banco estatal paulista que adquirió este año. A pesar del descenso en las utilidades, el banco estatal registró una respetable tasa de retorno de sus acciones (17%). Esta cifra significa una mejora respecto a su performance del último trimestre de 2008, pero mucho más baja que el 25,5% alcanzado en el primer trimestre del año pasado.

Itaú Unibanco, que es ahora el mayor banco de Brasil como resultado de la reciente fusión, anunció que sus ganancias netas cayeron un 28% a 2.020 millones de reales en enero-marzo de 2009. Su tasa de retorno fue del 23%, mejor que en el trimestre anterior, pero por debajo del mismo período de 2008. Las ganancias netas de Bradesco también descendieron en el primer trimestre de este año. Cayeron un 18%, a 1.700 millones de reales.

CRÉDITO. Los analistas han estado observando cuidadosamente la evolución de los préstamos desde que el crecimiento del crédito se desaceleró a fines del año pasado y registró una pequeña caída en febrero de 2009 medida mes a mes. Esta reversión fue muy dura de asimilar para una economía que registró una expansión del crédito del 28% en 2007 y del 31% en 2008.

El BB anunció que su volumen de préstamos continuó creciendo a una tasa de 1,4% en la comparación de los últimos dos trimestres, habiéndose concentrado en el sector banca persona. En Itaú Unibanco, el crédito se mantuvo prácticamente sin variantes entre enero-marzo de 2009 y octubre-diciembre de 2008. En tanto, Bradesco redujo sus préstamos en 0,5% si se comparan ambos trimestres, habiendo descendido el crédito tanto para las personas como para las empresas.

La información acerca de la cartera de préstamos de los tres grandes bancos fue verdaderamente preocupante en el primer trimestre de 2009, pero no hay signos de una amenazante ola de incumplimientos. El BB anunció que la morosidad aumentó cincuenta puntos básicos, llegando al 3,3%, con respecto al total de créditos. Los dos bancos privados tuvieron un deterioro más marcado. Los préstamos morosos del Itaú Unibanco se incrementaron ochenta puntos básicos, alcanzando el 5,6% y los de Bradesco subieron setenta puntos básicos y llegaron a 4,3%. En consecuencia, los bancos se protegen con un acolchado almohadón contra las pérdidas ocasionadas por los préstamos, al extremo que Itaú Unibanco redujo sus previsiones porque excedían los niveles reglamentarios.

FORTALEZA PATRIMONIAL. A diferencia de la banca en el exterior que acusa un fuerte estrés, los grandes bancos brasileños exhiben sólidos niveles de responsabilidad patrimonial. Luego de la incorporación de Nossa Caixa, el BB afirma que tendrá un nivel de 15% según el índice del Banco Internacional de Convenios (BIS, en inglés), lo que significa que sus activos medidos por riesgo están 6,67 veces por encima de su responsabilidad patrimonial. El estándar internacional para los bancos es de un 8% mínimo.

Los bancos privados están más fuertes aún. Itaú Unibanco tiene un ratio BIS de 16,5%, mientras que el de Bradesco es de 16%. Esas defensas serán útiles si las pérdidas por préstamos crecen tanto que superasen las ya fuertes previsiones. En resumen, los tres bancos no tienen necesidad de aumentar su capital, ya sea por parte del Estado, de inversores privados o de mercados públicos.

PERSPECTIVAS. Los tres grandes bancos deberían cosechar a mediano plazo los frutos de su reciente ola de adquisiciones, con la consiguiente debilidad de la competencia. La cotización de sus acciones ha ascendido junto con el mercado durante los últimos meses y algunos analistas creen que las futuras ganancias ya han sido absorbidas en los precios.

El BB tenderá a una cooperación más cercana con el Banco Votorantim, al que le adquirió un 50% de su paquete accionario en 2008. Sin embargo, por su carácter de banco estatal, enfrenta una continua presión del gobierno para que sus líneas crediticias apoyen la economía. Con ese propósito, el Ministerio de Economía ejerció su autoridad recientemente para reemplazar la alta gerencia del BB.

Itaú y Unibanco, que se fusionaron en noviembre pasado, sostienen que han avanzado en su integración. Ponen como ejemplo la interconexión de sus dos sistemas de cajeros automáticos. Sólo Bradesco tiene pendiente una adquisición de grandes dimensiones.

La situación de estos tres bancos seguramente es decepcionante teniendo en cuenta su vertiginosa expansión y enormes ganancias de los últimos años. Sin embargo, han dado señales tranquilizadoras sobre sus condiciones crediticias y perspectivas de crecimiento en el mayor mercado de América Latina.

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