Hasta 20 de los 100 pedidos mundiales de plataformas petrolíferas en aguas profundas podrían retrasarse o cancelarse debido al deterioro de la disponibilidad de préstamos, lo que posiblemente desacelerará proyectos como el del mayor descubrimiento de petróleo en América en tres décadas.
Las empresas perforadoras que construyen esas plataformas son en su mayor parte contratistas pequeños y podrían no tener efectivo suficiente para satisfacer a los bancos prestamistas en medio de la contracción global del crédito.
La noruega Sevan Marine ASA ha perdido este mes el 70% de su capitalización por el temor a que no obtenga financiación para dos unidades perforadoras. Atwood Oceanics Inc., con sede Houston, no ejercerá una opción para la construcción de una plataforma para aguas profundas en Jurong Shipyard Pte. Ltd., en Singapur. Las nuevas plataformas se estaban encargando para reducir la escasez de equipos para aguas profundas, necesarios para explotar proyectos en alta mar como el brasileño Tupi, anunciado en noviembre por Petrobras.
"Petrobras probablemente sería la empresa dominante en crudo y gas que se verá afectada por esto", dijo Uhlmer de Pritchard Capital Partners en Houston.
José Sergio Gabrielli, responsable ejecutivo de Petrobras, dijo que la empresa podría necesitar ayudar a algunos de sus proveedores a conseguir financiación.
Tupi y de cuatro a siete proyectos similares fuera de la costa de Brasil podrían albergar 50.000 millones de barriles de crudo y desarrollarlos costaría US$ 240.000 millones.
Noble, Transocean Inc. y otras grandes perforadoras estadounidenses podrían estar en buena posición para beneficiarse de la contracción crediticia utilizando la gran liquidez de sus balances y acceso a crédito para comprar plataformas con descuento. BLOOMBERG